Siguiendo con la visita de Losantos a Gómez Bermúdez y la tertulia de la COPE de noviembre de 2007:
Merece la pena escuchar el audio para captar los matices de la voz de PJ. Losantos llega a decir que "está teatralizando"... y se nota. Se nota que PJ tiene la intención de ridiculizar al juez. Obsérvese continuamente su impostado escándalo por el hecho de que el juez, en plena vista, reciba a periodistas. Unido a la aviesa afirmación de Losantos de que el juez le estaba adelantando sus intenciones, el cuadro difamador está claro. El juez, pues, era una cotorra exhibicionista.
Pero, leyendo la transcripción con cuidado, el panorama que surge es muy distinto. Ya es a priori inverosímil que un presidente del tribunal se ponga a contarle esas cosas nada menos que a Losantos, un conocido bocazas con una posición muy caracterizada. Pero es que el propio Losantos, al relatar su anécdota, dice: "...Naturalmente, diciendo que él no podía comentar, nos dio a entender con absoluta claridad...". El locutor de la cope reconoce que el propio juez les dijo que no podía comentar, pero añade que se lo dio a entender claramente... Creo que no hace falta ser un lince para deducir que es el típico caso de alguien que, sencillamente, oye lo que quiere oír. Apostaría a que Losantos le dio la murga "deducción, deducción"... y GB simplemente le respondió una trivialidad hipotética del estilo: "... bueno, llegado el caso, eso habría que decidirlo en el momento procesal oportuno, que es la sentencia...". De lo cual, los conspis extraen una "promesa".
Pero, además, como ya ha señalado alguien por aquí, pese a la clara intención denigratoria hacia Bermúdez, lo que brota de esta conversación deja en muy mal lugar a sus participantes. Éstos, que siempre están acusando a los demás de haber presionado al juez... y resulta que el propio director de La Mañana "confiesa" haber realizado una conducta que, de hecho, podría calificarse de grave presión al presidente del tribunal.
Obsérvese además que, frente a esta jocosidad burlona de PJ, el libro de Elisa Beni ofrece una explicación mucho más normal y comprensible de la actitud de GB hacia los medios. Lejos de ser una muestra de compadreo y chalaneo cutre, es una forma de transparencia que, por lo visto, contaba con la anuencia del Consejo General del Poder Judicial:
Merece la pena escuchar el audio para captar los matices de la voz de PJ. Losantos llega a decir que "está teatralizando"... y se nota. Se nota que PJ tiene la intención de ridiculizar al juez. Obsérvese continuamente su impostado escándalo por el hecho de que el juez, en plena vista, reciba a periodistas. Unido a la aviesa afirmación de Losantos de que el juez le estaba adelantando sus intenciones, el cuadro difamador está claro. El juez, pues, era una cotorra exhibicionista.
Pero, leyendo la transcripción con cuidado, el panorama que surge es muy distinto. Ya es a priori inverosímil que un presidente del tribunal se ponga a contarle esas cosas nada menos que a Losantos, un conocido bocazas con una posición muy caracterizada. Pero es que el propio Losantos, al relatar su anécdota, dice: "...Naturalmente, diciendo que él no podía comentar, nos dio a entender con absoluta claridad...". El locutor de la cope reconoce que el propio juez les dijo que no podía comentar, pero añade que se lo dio a entender claramente... Creo que no hace falta ser un lince para deducir que es el típico caso de alguien que, sencillamente, oye lo que quiere oír. Apostaría a que Losantos le dio la murga "deducción, deducción"... y GB simplemente le respondió una trivialidad hipotética del estilo: "... bueno, llegado el caso, eso habría que decidirlo en el momento procesal oportuno, que es la sentencia...". De lo cual, los conspis extraen una "promesa".
Pero, además, como ya ha señalado alguien por aquí, pese a la clara intención denigratoria hacia Bermúdez, lo que brota de esta conversación deja en muy mal lugar a sus participantes. Éstos, que siempre están acusando a los demás de haber presionado al juez... y resulta que el propio director de La Mañana "confiesa" haber realizado una conducta que, de hecho, podría calificarse de grave presión al presidente del tribunal.
Obsérvese además que, frente a esta jocosidad burlona de PJ, el libro de Elisa Beni ofrece una explicación mucho más normal y comprensible de la actitud de GB hacia los medios. Lejos de ser una muestra de compadreo y chalaneo cutre, es una forma de transparencia que, por lo visto, contaba con la anuencia del Consejo General del Poder Judicial:
Elisa Beni en la página 290 de "La Soledad del Juzgador Wrote:El trabajo de transparencia y de explicación del mecanismo del procedimiento fue también laborioso. Multitud de líderes de opinión y las más prestigiosas firmas españolas pasaron por la Casa de Campo para asistir, al menos, a una de las visitas y recibir las explicaciones personalizadas que proporcionaba el presidente del tribunal. La organización de tales visitas corrió a cargo, en su mayor parte, del CGPJ a través de Carlos Berbell.Pero cuando uno es malo, es malo.
Alguna anécdota ya provocaron. Por ejemplo, una tarde acudió a la Casa de Campo el periodista Federico Jiménez Losantos. Tras terminar las vistas y conocer los sistemas instalados en el edificio, permaneció un buen rato charlando con el juez en su despacho. Según me contaron los compañeros, una cámara de Cuatro permaneció todo el tiempo esperando en la puerta para ver si captaba una imagen del juez y el polémico locutor juntos. Lo cual no dejaba de ser curioso, puesto que Iñaki Gabilondo ya había acudido también a la sala de vistas –para grabar unas entradas para un especial– y había sido atendido también por el juez en ese mismo despacho. Lo mismo que fueron personalmente atendidos Concha García Campoy, Rosa Montero, Ana Rosa Quintana, Vicente Vallés, José María Izquierdo, Raúl del Pozo, Curri Valenzuela y otras decenas de firmas del periodismo español que pasaron por el juicio.
