25-09-2009, 18:31:41
Recordemos que, tras publicar el día 18 de Junio de 2004 que Carmen Toro tenía an su poder el número de teléfono al lado de la anotación de "Sánchez Manzano", ellos mismos rectificaron, aclarando que era "Manzano" y contaron que era un Policía de la UCIE quien lo había dado
Por lo tanto, no se puede negar que sabían perfectamente quién era el dueño del teléfono ¿no?
Bien, pues el 21 de Junio de 2004, vísperas de la declaración ante la Comisión de Manzano, García-Abadillo escribe:
Sánchez Manzano se queja en la Comisión y tiene unas duras (aunque justificadas) palabras para "El Mundo". A partir de entonces, lo que eran unas insinuaciones y acusaciones que le caían a Manzano como podrían haberle caído a otro, parecen convertirse -supuestamente, claro...- en algo personal.
García Abadillo y otros redactores contestan durísimamente a Sánchez Manzano, pero es que la cosa no queda ahí. El tema de la agenda de Carmen Toro ya es recurrente.
Algunas muestras; no son las únicas, pero otro día pondremos más:
Obsérvese la acumulación de falsedades: Manzano fue a Asturias; Manzano participó en las investigaciones sobre el terreno (para la juez, ésto son errores "circunstanciales"; en la agenda de Carmen Toro había un teléfono al lado del nombre de Manzano (así, sin comillas, está haciendo una clara referencia a Sánchez Manzano, al que por otro lado, Múgica llama por su segundo apellido en el artículo; "El comisario salió al paso", como si hubiera sido él quien respondió a la Guardia Civil que no era él el dueño del teléfono; y "los Guardias Civiles jamás se creyeron dicha versión" una trola inventada completamente por Múgica. Precisamente, "El Mundo" en otros artículos les reprochaba no haber indagado quién era el dueño del teléfono...
En fin; tenemos una narración de hechos que no son objetivamente ciertos... pero es que difícilmente pueden ser calificados de "veraces" por haber hecho unas averiguaciones encaminadas a conocer la verdad, puesto que la verdad ya se conoce y es ocultada por los redactores intencionadamente.
Hay también un motivo: haber sido recriminado en público (la Comisión parlamentaria) por Sánchez Manzano.
¿Qué más hay que demostrar para que se admita que existe una campaña de prensa?
Por lo tanto, no se puede negar que sabían perfectamente quién era el dueño del teléfono ¿no?
Bien, pues el 21 de Junio de 2004, vísperas de la declaración ante la Comisión de Manzano, García-Abadillo escribe:
Quote:" ... El hecho de que la Guardia civil supuestamente no verificara a quén correspondía el número -un agente policial asignado al caso- no ha pasado inadvertido. Pero la explicación proporcionada al magistrado es sencillamente inverosímil, pues ningún inferior mantendría como apodo el apellido más singular de un superior que, además de trabajar en las mismas dependencias, ha tenido -como es el caso del comisario jefe de los Tedax Sánchez Manzano- una participación decisiva en la investigación del sumario en curso".
Sánchez Manzano se queja en la Comisión y tiene unas duras (aunque justificadas) palabras para "El Mundo". A partir de entonces, lo que eran unas insinuaciones y acusaciones que le caían a Manzano como podrían haberle caído a otro, parecen convertirse -supuestamente, claro...- en algo personal.
García Abadillo y otros redactores contestan durísimamente a Sánchez Manzano, pero es que la cosa no queda ahí. El tema de la agenda de Carmen Toro ya es recurrente.
Algunas muestras; no son las únicas, pero otro día pondremos más:
Quote:14 de Noviembre de 2004
" ... ¿Cómo es posible que el Juez Del Olmo se haya creído el cuento chino de que si tenía en su agenda el teléfono del jefe de los Tedax era porque un policía de los que la visitaron utilizaba como alias el segundo apellido del Comisario Sánchez Manzano y que la Comisión Parlamentaria haya ni siquiera tratado de aclarar el enredo?"
Quote: 16. de Mayo de 2005,
"Pero lo más sorprendente es que, sin ser experto en explosivo apostara ... , por la tesis de que el origen de los explosivos era Mina Conchita. Es más el propio Manzano acudió a Asturias y participó sobre el terreno en la investigación del entorno del que presuntamente proporcionó los explosivos a los terroristas ... " Fueron miembros de la Benemérita los que resaltaron que en casa de la mujer de Emilio, Carmen Toro se había encontrado una agenda en la que estaba apuntado junto al nombre de Manzano un número de teléfono. El comisario salió al paso diciendo que el número correspondía a un inspector al que llamaban por ese nombre. Los Guardias Civiles que llegaron desde Madrid a Asturias para investigar la trama de explosivos jamás se creyeron esa versión".
Obsérvese la acumulación de falsedades: Manzano fue a Asturias; Manzano participó en las investigaciones sobre el terreno (para la juez, ésto son errores "circunstanciales"; en la agenda de Carmen Toro había un teléfono al lado del nombre de Manzano (así, sin comillas, está haciendo una clara referencia a Sánchez Manzano, al que por otro lado, Múgica llama por su segundo apellido en el artículo; "El comisario salió al paso", como si hubiera sido él quien respondió a la Guardia Civil que no era él el dueño del teléfono; y "los Guardias Civiles jamás se creyeron dicha versión" una trola inventada completamente por Múgica. Precisamente, "El Mundo" en otros artículos les reprochaba no haber indagado quién era el dueño del teléfono...
Quote:14 de agosto de 2005:
" ... 0 al menos tratar de aclarar quien y por qué permitió al ex minero telefonear a su mujer en las decisivas primeras horas tras su detención, desde un número junto al que ella apuntó el segundo apellido del Jefe de los Tedax, Jesús Sánchez Manzano". Pero esto no tiene el menor viso de suceder pues, a la vista de ciertos contenidos del sumario, cualquiera diría que una de las más contumaces aficiones del juez instructor es la de ser engañado por el comisario Manzano. Todo sugiere que eso ya ha ocurrido en al menos tres ocasiones y que Su Señoría se ha tragado la ocurrencia de que un policía de base que se trasladó a Asturias usaba como alias el frutal apellido de su jefe, ha dado por buena la explicación de que a los Tedax se les olvidó advertirle de que los cables del detonador de la bomba de Vallecas estaban desconectados y ahora parece comulgar con la rueda de molino de que si Manzano le informó falsamente de que en la mochila en cuestión había metenamina -explosivo militar hallado en la furgoneta de Alcalá- y que éste es un componente específico de la goma 2- cosa que, atención, no es así fue un "error de transcripción".
En fin; tenemos una narración de hechos que no son objetivamente ciertos... pero es que difícilmente pueden ser calificados de "veraces" por haber hecho unas averiguaciones encaminadas a conocer la verdad, puesto que la verdad ya se conoce y es ocultada por los redactores intencionadamente.
Hay también un motivo: haber sido recriminado en público (la Comisión parlamentaria) por Sánchez Manzano.
¿Qué más hay que demostrar para que se admita que existe una campaña de prensa?
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
