04-10-2009, 00:45:11
Y ahora sí que termino.
Se me había pasado por alto otro "error" en la información/opinión (insisto en que en los textos se mezclan ambos derechos, que da lugar a confusión en el receptor) sobre el mismo tema, aunque Moreno -que no se le pasa nada
- ya lo explica muy bien en su blog.
Siendo un "error" que afecta al hecho de la noticia, no se puede decir que está protegido por la libertad de expresión. Está, por tanto, informando de un hecho acontecido, aunque lo hace "erróneamente", vaya por Dios.
El policía "de base" -omitiendo que su cargo es de inspector y depende de la UCIE ¿lo desconoce Pedro J.? ¿no ha diligenciado sobre este extremo con sus fuentes anónimas?- "usaba como alias el frutal apellido de su jefe".
¿Donde está la diligencia exigible en un esfuerzo informativo veraz? Estamos ya en 2005, más de un año después de la información primigenia de Casimiro. Y así seguimos.
Lo del epíteto de "frutal" es una licencia poética del autor, para dar más fuerza al mensaje que quiere transmitir, que dice la juez. Y, en la misma frase, a continuación de un "necesario" epíteto, viene a continuación directamente una falsedad: que Sánchez Manzano es el jefe superior Tedax del policía que usa tal apodo. Por tanto, tendría que haber sido advertido por la juez en su motivación al respecto del tema, y, como en el caso de Casimiro y después Múgica, sancionar lo ya consabido: que el hecho de que D. Pedro J. diga tal cosa es un error -¡otro más!- que no afecta a lo sustancial y relevante de la información, que es que en la agenda de Toro apareció la anotación de una palabra coincidente con el segundo apellido del demandante y bla bla bla. ¿Y van?. Y a estas alturas de la película tendríamos que preguntarnos si no son ya demasiados errores en el tiempo, y, ya es casualidad, todos ellos en menoscabo del demandante, que nunca ha tenido la fortuna de ser favorecido en los sucesivos errores cometidos por los demandados, pues todos ellos contribuyen a forjar la opinión en el receptor de la errónea información de que existe una relación entre su persona y la investigada por implicación en el tráfico de explosivos que sirvió para cometer la matanza.
Así que ya tenemos cuatro "errores" en la información cometidos por tres demandados distintos, CGA, Múgica y Pedro J., en un solo hecho noticiable: el asunto de la agenda de Toro y el "frutal" apellido. Tal es la diligencia del diario "El Mundo".
Y termino como empecé: por sí solo este tema habría de ser suficiente para estimar que hubo intromisión ilegítima en el derecho al honor y la imagen de Sánchez Manzano.
Es solo una opinión, claro está. Hermanita, déjate caer y cuéntanos algo
Se me había pasado por alto otro "error" en la información/opinión (insisto en que en los textos se mezclan ambos derechos, que da lugar a confusión en el receptor) sobre el mismo tema, aunque Moreno -que no se le pasa nada
- ya lo explica muy bien en su blog.Quote:5.- El publicado el 14 agosto de 2005, en la carta del de director de Pedro José, titulada “Primera exposición razonada a favor de la reapertura de la Comisión del 11-M “, (Doc 15),que dice:
“... O al menos tratar de aclarar quien y por qué permitió al ex minero telefonear a su mujer en las decisivas primeras horas tras su detención, desde un número junto al que ella apuntó el segundo apellido del Jefe de los Tedax, Jesús Sánchez Manzano”. Pero esto no tiene el menor viso de suceder pues, a la vista de ciertos contenidos del sumario, cualquiera diría que una de las más contumaces aficiones del juez instructor es la de ser engañado por el comisario Manzano. Todo sugiere que eso ya ha ocurrido en al menos tres ocasiones y que Su Señoría se ha tragado la ocurrencia de que un policía de base que se trasladó a Asturias usaba como alias el frutal apellido de su jefe, ha dado por buena la explicación de que a los Tedax se les olvidó advertirle de que los cables del detonador de la bomba de Vallecas estaban desconectados y ahora parece comulgar con la rueda de molino de que si Manzano le informó falsamente de que en la mochila en cuestión había metenamina -explosivo militar hallado en la furgoneta de Alcalá- y que éste es un componente específico de la goma 2- cosa que, atención, no es así - fue un “error de transcripción”.
Siendo un "error" que afecta al hecho de la noticia, no se puede decir que está protegido por la libertad de expresión. Está, por tanto, informando de un hecho acontecido, aunque lo hace "erróneamente", vaya por Dios.
El policía "de base" -omitiendo que su cargo es de inspector y depende de la UCIE ¿lo desconoce Pedro J.? ¿no ha diligenciado sobre este extremo con sus fuentes anónimas?- "usaba como alias el frutal apellido de su jefe".
¿Donde está la diligencia exigible en un esfuerzo informativo veraz? Estamos ya en 2005, más de un año después de la información primigenia de Casimiro. Y así seguimos.
Lo del epíteto de "frutal" es una licencia poética del autor, para dar más fuerza al mensaje que quiere transmitir, que dice la juez. Y, en la misma frase, a continuación de un "necesario" epíteto, viene a continuación directamente una falsedad: que Sánchez Manzano es el jefe superior Tedax del policía que usa tal apodo. Por tanto, tendría que haber sido advertido por la juez en su motivación al respecto del tema, y, como en el caso de Casimiro y después Múgica, sancionar lo ya consabido: que el hecho de que D. Pedro J. diga tal cosa es un error -¡otro más!- que no afecta a lo sustancial y relevante de la información, que es que en la agenda de Toro apareció la anotación de una palabra coincidente con el segundo apellido del demandante y bla bla bla. ¿Y van?. Y a estas alturas de la película tendríamos que preguntarnos si no son ya demasiados errores en el tiempo, y, ya es casualidad, todos ellos en menoscabo del demandante, que nunca ha tenido la fortuna de ser favorecido en los sucesivos errores cometidos por los demandados, pues todos ellos contribuyen a forjar la opinión en el receptor de la errónea información de que existe una relación entre su persona y la investigada por implicación en el tráfico de explosivos que sirvió para cometer la matanza.
Así que ya tenemos cuatro "errores" en la información cometidos por tres demandados distintos, CGA, Múgica y Pedro J., en un solo hecho noticiable: el asunto de la agenda de Toro y el "frutal" apellido. Tal es la diligencia del diario "El Mundo".
Y termino como empecé: por sí solo este tema habría de ser suficiente para estimar que hubo intromisión ilegítima en el derecho al honor y la imagen de Sánchez Manzano.
Es solo una opinión, claro está. Hermanita, déjate caer y cuéntanos algo
