05-10-2009, 15:24:43
Cuando oigo o leo a los mendrugos éstos de siempre suspirar por la Libertad de Expresión que -supuestamente- gozan en otros países y lo mal que están aquí quienes solo desean unsultar un poquito al Gobierno y las Fuerzas de Seguridad, me carcajeo.
Me carcajeo porque, como dicen Rasmo, Liberto, o todos aquellos que viven en el extranjero, las leyes no suelen permitir, en otros países, que campen a sus anchas ciertos individuos.
Observen lo que ocurre en United Kingdom con el caso Simon Singh
¿Quién es Simon Singh? Pues un escritor de divulcación científica de origen hindú. Entre sus muchos campos de batalla está la lucha contra el curanderismo y las pseudociencias.
En ese marco escribió un duro artículo en The Guardian advirtiendo los peligros de una rama de las pseudomedicinas o Medicinas Alternativas (como gusten) llamada Quiropráctica; ¿Qué es la quiropráctica? Pues sacaré la definición de la wiki, para que no se queje nadie.
En su artículo, Signh se hacía eco de casos reales, estudios reales, que hablan de poco beneficio, riesgo, incluso de muertes, para terminar concluyendo (traducción libre):
Bueno, pues la BCA de quiroprácticos británicos le ha demandado por libelo y allá andan por un quítame allá esas manipulaciones.
¿Alguien duda de que en España, no sólo le hubieran desestimado la demanda, sino que probablemente hasta hubieran escrito un tremebundo auto diciendo que un "tema tan sensible como la salud" y "una asociación pública" permite que se diga de todo?
Pues en UK, donde al parecer las acusaciones hay que demostrarlas, los partidarios de Simon Singh no la tienen todas consigo, ni de lejos. De hecho, según Fernando Frías informa, en su recomendable blog escéptico, los quiroprácticos llevaban las de ganar hasta que, a su vez, los jueces les han pedido que prueben las bondades de su sistema, y se han descolgado con unas referencias de todo menos científicas.
Así que no sabemos en qué va a terminar la cosa. Pero que a Pedro Jota le corrían a puntapíés en UK, con todo lo que dice él envidiar la Libertad de Expresión en ese país, fijo...
Me carcajeo porque, como dicen Rasmo, Liberto, o todos aquellos que viven en el extranjero, las leyes no suelen permitir, en otros países, que campen a sus anchas ciertos individuos.
Observen lo que ocurre en United Kingdom con el caso Simon Singh
¿Quién es Simon Singh? Pues un escritor de divulcación científica de origen hindú. Entre sus muchos campos de batalla está la lucha contra el curanderismo y las pseudociencias.
En ese marco escribió un duro artículo en The Guardian advirtiendo los peligros de una rama de las pseudomedicinas o Medicinas Alternativas (como gusten) llamada Quiropráctica; ¿Qué es la quiropráctica? Pues sacaré la definición de la wiki, para que no se queje nadie.
Quote:Quiropráctica es un sistema médico alternativo de la medicina complementaria y alternativa. Se centra en la relación entre la estructura (principalmente de la columna vertebral) y la función corporal y la manera en que dicha relación afecta la preservación y la restauración de la salud. Los quiroprácticos utilizan terapias manipulativas como una herramienta para el tratamiento integral.
En su artículo, Signh se hacía eco de casos reales, estudios reales, que hablan de poco beneficio, riesgo, incluso de muertes, para terminar concluyendo (traducción libre):
Quote:...si la quiropráctica es una intervención con tales efectos adversos y tan escaso beneficio demostrable, debería ser prohibida
Bueno, pues la BCA de quiroprácticos británicos le ha demandado por libelo y allá andan por un quítame allá esas manipulaciones.
¿Alguien duda de que en España, no sólo le hubieran desestimado la demanda, sino que probablemente hasta hubieran escrito un tremebundo auto diciendo que un "tema tan sensible como la salud" y "una asociación pública" permite que se diga de todo?
Pues en UK, donde al parecer las acusaciones hay que demostrarlas, los partidarios de Simon Singh no la tienen todas consigo, ni de lejos. De hecho, según Fernando Frías informa, en su recomendable blog escéptico, los quiroprácticos llevaban las de ganar hasta que, a su vez, los jueces les han pedido que prueben las bondades de su sistema, y se han descolgado con unas referencias de todo menos científicas.
Así que no sabemos en qué va a terminar la cosa. Pero que a Pedro Jota le corrían a puntapíés en UK, con todo lo que dice él envidiar la Libertad de Expresión en ese país, fijo...
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
