09-10-2009, 21:16:35
Os quiero pedir un favor. Con el tirantillos me pasa que cuánto más lo leo, menos me fío de lo que cuenta/fabula. Y hay una información suya en relación al teléfono Trium de la mochila, repetida a lo largo de varios artículos, a la que últimamente estoy dando vueltas:
La pregunta: ¿Qué partes del relato de Casimiro han quedado acreditadas mediante el sumario o las declaraciones de la vista oral? Principalmente me interesa el orden en las actuaciones sobre el teléfono: quiénes lo estudiaron en primer lugar, cuándo se extrajo la tarjeta SIM, si efectivamente se utilizó la tarjeta SIM de un agente y en qué preciso momento...
¡¡¡¡¡¡Ayuda, por favor!!!!!!
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Quote:Sobre las 4.00 horas del día 12 de marzo, cuando ya el tedax Pedro había desactivado la bomba, el aparato de teléfono fue llevado a las dependencias de dicha Unidad, en el complejo de Canillas. Su jefe, Juan Jesús Sánchez Manzano, la trasladó allí personalmente acompañado por el responsable de Seguridad Ciudadana, Santiago Cuadro Jaén.
Para sorpresa de la policía, el teléfono conectado al detonador estaba apagado. ¿Cómo lo encendieron si no conocían su número PIN? Esa operación, clave para la investigación, no ha sido descrita en el sumario. Según fuentes solventes, uno de los jefes de sección de los Tedax abrió el teléfono, sacó la batería y la tarjeta e introdujo la suya. Después, marcó su número PIN y el teléfono se encendió.
Así fue como los Tedax supieron que el despertador del móvil, en modo de vibrador, estaba programado para las 7.40 horas.
Ahora bien, ¿estaban programados también el día y la hora?
El juez Del Olmo tuvo mucho interés en conocer ese dato fundamental.Tan es así que el 20 de octubre de 2005 (más de 19 meses después del atentado) ordenó a los Tedax un informe pericial sobre el asunto. El 7 de noviembre de dicho año, Sánchez Manzano le remitió al juez su informe pericial, en el que se afirmaba que «cuando se procedió al estudio del teléfono, su hora coincidía con la real y tenía activadas las funciones de alarma (7.40) y vibrador».
El comisario jefe de los Tedax no dijo la verdad al juez. Una vez que se quita la batería y la tarjeta al Trium T-100, es necesario volver a introducir los datos correspondientes al día y la hora.Es imposible que supieran que «la hora era la correcta» (como afirma también la fiscal en su escrito de acusación) si, como relataron el propio Sánchez Manzano y el comisario general de la Policía Científica, Miguel Angel Santano, ante la Comisión de Investigación del 11-M, el teléfono se desmontó para extraer la tarjeta.
Quote:Manzano detallaba al juez que, «cuando se procedió al estudio del teléfono, su hora coincidía con la real y tenía activadas las funciones de alarma (7.40) y vibrador». Este dato fue recogido por Del Olmo en sus autos y por la fiscal Olga Sánchez en su escrito final de acusación.
Sin embargo, el tedax Pedro declaró en el juicio del 11-M que «el teléfono estaba apagado» y que, cuando desactivó la mochila bomba, se trasladó al complejo de la Policía Científica en el barrio madrileño de Canillas. «Una vez allí, el teléfono se desmonta, se quita la tarjeta [...]», dijo.
Para extraer la tarjeta SIM, es inevitable haber sacado previamente la batería. Según el dictamen aportado por este periódico, al que acompaña un minucioso vídeo explicativo del procedimiento llevado a cabo por el ingeniero, en ese momento se pierden la hora y la fecha. Por tanto, cuando los Tedax volvieron a encender el terminal -con una nueva tarjeta SIM-, el Trium 110 no podía mostrar, en ningún caso, la «hora real».
Quote:Como sabemos, cuando el tedax Pedro extrajo el móvil de la mochila, éste estaba apagado.
El teléfono Trium T-110 tiene una peculiaridad. Cuando se saca la pila de su interior, hay que volver a programarlo. Es decir, hay que volver a introducir el día y la hora de nuevo, ya que dichos datos se pierden.
Como se ha podido comprobar por fotografías distribuidas por la propia Policía (la conocida imagen que difundió la cadena norteamericana ABC), el teléfono se desmontó totalmente. Cosa lógica, ya que, de no haberse hecho así, habría sido imposible saber el número de IMEI de dicho teléfono y habría sido imposible extraer la tarjeta que fue la pista determinante para la investigación posterior.
Según el testimonio de uno de los agentes de los Tedax que estuvo presente esa madrugada en las dependencias de la Comisaría General de Información cuando se desmontó el móvil hallado en la mochila, un jefe de grupo de dicha Unidad introdujo su propia tarjeta para volverlo a programar.
Por tanto, resulta inverosímil la afirmación de Manzano, según la cual el teléfono de la mochila marcaba una hora que «coincidía con la real» y su alarma estaba programada a las 7.40.
Uno de los abogados de las defensas preguntó a uno de los peritos de los Tedax que declaró durante la vista oral si en el teléfono «permanecían los ajustes» tras extraerse la batería. Ésta fue su respuesta: «Depende del tiempo que permanezca la batería fuera del teléfono. Si el tiempo es largo, efectivamente desaparece».
El perito no aclaró un dato fundamental: la hora marcada para el despertador desaparece si la batería no se vuelve a introducir en el teléfono en un tiempo breve, pero el día y la hora hay que volverlos a introducir siempre que se saca la batería, independientemente del tiempo que ésta permanezca fuera del móvil..
La pregunta: ¿Qué partes del relato de Casimiro han quedado acreditadas mediante el sumario o las declaraciones de la vista oral? Principalmente me interesa el orden en las actuaciones sobre el teléfono: quiénes lo estudiaron en primer lugar, cuándo se extrajo la tarjeta SIM, si efectivamente se utilizó la tarjeta SIM de un agente y en qué preciso momento...
¡¡¡¡¡¡Ayuda, por favor!!!!!!
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