07-10-2009, 20:09:30
Hermanita, ya dije en un anterior mensaje que compartía este análisis tuyo, en cuanto que no estoy de acuerdo en que la Sentencia de Lledó dé nada por probado en relación al 11-M, y mucho menos en sentido contrario a las sentencias de la AN y del TS, porque no era el 11-M lo juzgado sino la actuación de determinados periodistas de El Mundo. Aunque desde luego su ambigüa redacción dé pie a muchas personas a legítimamente pensar lo contrario. Pero, en suma, es El Mundo quien ha sido juzgado y quien ha sido absuelto.
Pero precisamente por ahí viene mi malestar, además de por el Fallo en sí, por las razones en que éste es fundamentado. La sentencia, en pocas palabras, ha premiado el esfuerzo informativo de El Mundo y la veracidad (que no la verdad) de sus informaciones: El Mundo no ha mentido porque creía en la verdad de sus informaciones, ha dado a entender la jueza. Bien lo has resumido tú:
¿Cómo cabe calificar entonces a quienes difunden un hecho falso a sabiendas de que es falso? Estarás de acuerdo conmigo en que también de "mentiroso". Pues bien, independientemente de su interpretación de la Sentencia, varios foreros aquí (entre los cuales me incluyo) han dado pruebas de sobra de que El Mundo ha divulgado datos falsos a sabiendas de que lo eran.
Yo he puesto como ejemplo el sostener varias veces que Sánchez Manzano había dado una explicación poco creíble a Del Olmo (o incluso que había mentido) sobre la aparición del apellido "Manzano" en la agenda de Carmen Toro, cuando es el propio diario el que en su momento había dejado claro que esa explicación no había sido dada por Sánchez Manzano, sino por el agente de la UCIE con el que Del Olmo había hablado por teléfono. Errante y otros han puesto el ejemplo de difundir repetidamente que Sánchez Manzano había enviado una mochila falsa a Del Olmo, cuando el propio diario había informado originalmente que había sido enviada por la UCIE. O el ejemplo de repetir que ese agente estaba a las órdenes de Sánchez Manzano, cuando ellos mismos habían dejado claro que no era sí. Esa manera de "jugar" con el olvido de los lectores ha encontrado amparo en un Juzgado.
Traté de excusar en su momento a la jueza Lledó con el argumento técnico de que algunos de los artículos y editoriales contenidos en el escrito de demanda finalmente no habían sido objeto de enjuiciamiento, o de de quizás los abogados de Sánchez Manzano no habían aportado artículos suficientes o artículos clave... Pero es que resulta que en los que SÍ han sido objeto de enjuiciamiento, aquéllos que la propia jueza Lledó cita en su sentencia, hay elementos suficientes para que la jueza hubiera percibido el esfuerzo de los periodistas de El Mundo por ser inveraces, que es (repito) su esfuerzo por difundir datos falsos a sabiendas de que eran falsos, dado que ellos mismos habían difundido previamente los verdaderos.
Realmente, me sorprende que una profesional de la judicatura no haya sido capaz de ver que cuando alguien dice A y sabe que A es verdadero, no puede ir repitiendo después que no-A, porque en ese caso esta siendo... inveraz.
Un saludo
Pero precisamente por ahí viene mi malestar, además de por el Fallo en sí, por las razones en que éste es fundamentado. La sentencia, en pocas palabras, ha premiado el esfuerzo informativo de El Mundo y la veracidad (que no la verdad) de sus informaciones: El Mundo no ha mentido porque creía en la verdad de sus informaciones, ha dado a entender la jueza. Bien lo has resumido tú:
Quote:La veracidad es cualidad de las personas y la verdad lo es de los hechos. Quien dice un hecho falso creyéndolo verdadero es veraz, así como quien dice un hecho cierto creyéndolo falso está mintiendo.
¿Cómo cabe calificar entonces a quienes difunden un hecho falso a sabiendas de que es falso? Estarás de acuerdo conmigo en que también de "mentiroso". Pues bien, independientemente de su interpretación de la Sentencia, varios foreros aquí (entre los cuales me incluyo) han dado pruebas de sobra de que El Mundo ha divulgado datos falsos a sabiendas de que lo eran.
Yo he puesto como ejemplo el sostener varias veces que Sánchez Manzano había dado una explicación poco creíble a Del Olmo (o incluso que había mentido) sobre la aparición del apellido "Manzano" en la agenda de Carmen Toro, cuando es el propio diario el que en su momento había dejado claro que esa explicación no había sido dada por Sánchez Manzano, sino por el agente de la UCIE con el que Del Olmo había hablado por teléfono. Errante y otros han puesto el ejemplo de difundir repetidamente que Sánchez Manzano había enviado una mochila falsa a Del Olmo, cuando el propio diario había informado originalmente que había sido enviada por la UCIE. O el ejemplo de repetir que ese agente estaba a las órdenes de Sánchez Manzano, cuando ellos mismos habían dejado claro que no era sí. Esa manera de "jugar" con el olvido de los lectores ha encontrado amparo en un Juzgado.
Traté de excusar en su momento a la jueza Lledó con el argumento técnico de que algunos de los artículos y editoriales contenidos en el escrito de demanda finalmente no habían sido objeto de enjuiciamiento, o de de quizás los abogados de Sánchez Manzano no habían aportado artículos suficientes o artículos clave... Pero es que resulta que en los que SÍ han sido objeto de enjuiciamiento, aquéllos que la propia jueza Lledó cita en su sentencia, hay elementos suficientes para que la jueza hubiera percibido el esfuerzo de los periodistas de El Mundo por ser inveraces, que es (repito) su esfuerzo por difundir datos falsos a sabiendas de que eran falsos, dado que ellos mismos habían difundido previamente los verdaderos.
Realmente, me sorprende que una profesional de la judicatura no haya sido capaz de ver que cuando alguien dice A y sabe que A es verdadero, no puede ir repitiendo después que no-A, porque en ese caso esta siendo... inveraz.
Un saludo
