Pero un libro que pudiera interesar al público no informado tendría que abordar la conspiranoia desde una perspectiva mucho más general. No se puede escribir "contra" Antonio Iglesias ni puede centrarse en un tema tan "colateral" como la presencia de metenamina en los análisis de algunas muestras de explosivo.
El trabajo de Rasmo es encomiable, para quitarse el sombrero, y los resultados del mismo demoledores, pero no nos engañemos, muy pocos estamos en condiciones de entenderlo en toda su profundidad.
¿Se puede escribir un libro refutando el de Antonio Iglesias? Claro que se puede, pero no olvidemos algunas cosas:
-El autor real del libro es Casimiro García Abadillo, un periodista de El Mundo. De hecho su nombre aparece el primero en la portada y en caracteres más grandes, creo recordar.
-García Abadillo aporta al libro un prólogo extensísimo en el que explica al lector lo que el perito Iglesias ha "descubierto", que no es sino lo mismo que El Mundo ha venido repitiendo de una u otra forma durante los tres últimos años.
-El lenguaje de García Abadillo es periodístico, no científico, el mejor lenguaje para trasmitir patrañas. No creo que muchos lectores, de los ya escasos capaces de comprar en libro, se tomen la molestia de seguir leyendo el fárrago al que Iglesias les invita cuando Casimiro lo explica todo "tan clarito".
-La iniciativa editorial de El Mundo tiene por finalidad únicamente dar respaldo "científico" a sus "teorías"; Iglesias es solo una excusa y una justificación; el tonto útil, el compañero viaje, que se decía en otro contexto que los más viejos entenderán.
Quiero decir, en definitiva, que el enemigo a batir, ya que se hace el esfuerzo de escribir un libro, no es Antonio Iglesias sino El Mundo y que si el libro llegara a ser un éxito, los palos se los llevaría el primero, un pobre diablo, al que García Abadillo y PJ Ramírez no dudarían en repudiar en caso necesario y en acusarle de haberles engañado.
Hay que tenerlo en cuenta a la hora de acometer tan alta empresa
El trabajo de Rasmo es encomiable, para quitarse el sombrero, y los resultados del mismo demoledores, pero no nos engañemos, muy pocos estamos en condiciones de entenderlo en toda su profundidad.
¿Se puede escribir un libro refutando el de Antonio Iglesias? Claro que se puede, pero no olvidemos algunas cosas:
-El autor real del libro es Casimiro García Abadillo, un periodista de El Mundo. De hecho su nombre aparece el primero en la portada y en caracteres más grandes, creo recordar.
-García Abadillo aporta al libro un prólogo extensísimo en el que explica al lector lo que el perito Iglesias ha "descubierto", que no es sino lo mismo que El Mundo ha venido repitiendo de una u otra forma durante los tres últimos años.
-El lenguaje de García Abadillo es periodístico, no científico, el mejor lenguaje para trasmitir patrañas. No creo que muchos lectores, de los ya escasos capaces de comprar en libro, se tomen la molestia de seguir leyendo el fárrago al que Iglesias les invita cuando Casimiro lo explica todo "tan clarito".
-La iniciativa editorial de El Mundo tiene por finalidad únicamente dar respaldo "científico" a sus "teorías"; Iglesias es solo una excusa y una justificación; el tonto útil, el compañero viaje, que se decía en otro contexto que los más viejos entenderán.
Quiero decir, en definitiva, que el enemigo a batir, ya que se hace el esfuerzo de escribir un libro, no es Antonio Iglesias sino El Mundo y que si el libro llegara a ser un éxito, los palos se los llevaría el primero, un pobre diablo, al que García Abadillo y PJ Ramírez no dudarían en repudiar en caso necesario y en acusarle de haberles engañado.
Hay que tenerlo en cuenta a la hora de acometer tan alta empresa
