16-12-2009, 23:02:48
(This post was last modified: 16-12-2009, 23:04:41 by morenohijazo.)
Hermanita Wrote:morenohijazo Wrote:Francamente, me ha dado una pena tremenda. Es un hombre agotado; la pérdida de varios hijos en sucesivos atentados ha acabado con él.
¿Ha perdido a varios hijos? No lo sabía. Me parece terrible y creo que entiendo que esté haciendo todo lo que hace. Tanta desgracia tiene que llevarte a la necesidad de actuar, de hacer algo, lo que sea para sentir que estás luchando por esos hijos perdidos. Ojalá encuentre algún consuelo en todo esto.
Terrible. primero perdió a uno en un atentado de ETA y luego otro en el 11-M
Cuando sabes eso, entiendes un poco mejor que esté dispuesto a achacar a ETA la segunda tragedia que azotó su vida.
No sé si esto se podrá aplicar a Moris, pues no lo conozco personalmente, pero en los casos de tragedia que afecta tanto la vida de una persona no es extraño que se ponga en marcha, inconscientemente, un mecanismo de defensa de nuestra psique que nos lleva a relacionar toda futura agresión con los causantes de nuestra desgracia.
Algunas de las personas que dirigen "Asociaciones de defensa de.." o "Asociaciones contra los errores..." caben en esta categoría. Son personas que suelen salir en los medios de comunicación con la coletilla "...desde entonces dedicó su vida a luchar contra la injusticia de tal o cual cosa..." pero lo característico es que, analizadas objetivamente, sus demandas son absolutamente improcedentes o llenas de absurdas generalizaciones en un alto porcentaje de casos. Por ejemplo, son entrevistadas por los medios de comunicación, ante los cuales declaran cosas como "Los jueces son todos unos corruptos o corporativistas" o "Los médicos son todos unos asesinos"
Evidentemente no son personas sanas, sin embargo los medios de comunicación y la sociedad suelen concederles un crédito superior al que merecen, en razón del sufrimiento padecido. En algunos casos, incluso, la supuesta injusticia no es tal, objetivamente, sino que se trata de una demanda desesimada (con motivo) lo que provoca la sensación de haber sido maltratados por el colectivo al que acusan o por los jueces y abogados.
En resumen, en mi opinión Gabriel Moris razonaba para todo bien, menos para la culpabilidad del 11-M, pero ahora creo que debe estar muy, pero que muy enfermo. Su voz me ha aterrorizado y me ha apenado mucho. De verdad.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
