20-12-2009, 22:40:47
En el Tomo 25, en las páginas que cita Elkoko, viene esta solicitud, de la Unidad Central de Información Exterior, al Juzgado Central de Instrucción Nº 6, para que...
¿Qué puede haber ocasionado que en un terminal no se conozca ni la marca ni el modelo?
Pues que esté irreconocible por la explosión, o que sólo se haya encontrado un trozo del mismo, con el IMEI pero sin que permita su reconocimiento, como sugería Elkoko).
En el Tomo nº 42 aparece un extenso informe de 52 páginas en el que la Unidad Central de Inteligencia (servicio, pues, diferente al anterior, e investigadores distintos) da cuenta al juez del Olmo de los datos conocidos hasta el momento sobre el piso de Leganés: teléfonos, documentación, alquiler, etc...
No hay, pues, ocultación de datos. En primer lugar porque es la propia policía la que informa al juez de que en Leganés pudo haber un terminal con dicho IMEI. Si tratas de esconder un dato, parece tonto, por mucho que diga E A PoE, Conan Doyle y Leroux, presentarlo ante las narices de aquel de quien lo quieres esconder.
Y, una vez aclarado esto, vemos la malicia de Luis del Pino, que consiste en ocultar, él sí, que la Policía tenía fundadas sospechas (probablemente, por haber encontrado un terminal irreconocible o un trozo de carcasa, luego comentaré una cosa sobre esto) de que había un terminal cn ese IMEI en el piso, y ocultar, también, las razones por las que ese número no figuraba en el informe, que pueden ser las siguientes:
-En primer lugar, en el Tomo 25 figura una solicitud de datos; en la solicitud lo lógico es poner todos los indicios, por tenues que sean, para facilitar el trabajo de la persona que debe responderte; en el tomo 42 es un informe provisional, en el que debe ponerse aquellos datos relevantes, de los que haya cierta seguridad (aunque no sean datos definitivos, claro) y que supongan un avance en la investigación. Como le ha dicho Lior, parece no haber redactado muchos informes, pues si no sabría que a los jefes -menos aún a los jueces- no se les puede redactar informes incompletos, irrelevantes, equívocos, vagos o inespecíficos.
-De hecho, en el Informe al juzgado los diez terminales que se citan lo hacen con correcta identificación de marca y modelo. Todo hace pensar que, para entonces, el IMEI del que hablamos no había sido aún identificado.
-Pensemos, además, que los dos palpeles -informe y solicitud- están redactados por diferentes personas., diferentes servicios, diferentes intenciones. La variabilidad es absolutamente lógica.
-Añadamos, por fin, que en muchas ocasiones en los domicilios particulares pueden encontrase terminales o carcasas viejos, ya sin uso (en mi casa hay una, por ejemplo, de mi hija, que le rompió la pantalla y resultaba más caro el arreglo que comprar otro) y no olvidemos que se trata de una banda de terroristas que manipulaban móviles. No es extraño que, si se encontró sólo un trozo de carcasa o una carcasa irreconocible, hayan esperado a saber un poco más de ese terminal antes de informar a su señoría.
Quote:1- Se oficie a la compañía TELEFÓNICA MÓVILES S.A.;
para que facilite, con ia mayor urgencia posible, las empresas a los que hayan vendido los siguientes terminales Motorota C330, IMEI 350647202947416; Mitsubishi M070, IMEI 350926350970531; Panasonic EB-GD52, IMEI 350039871004960, terminal sin marca ni modelo IMEI 448835113464910; Mitshubishi MT545-ARIA, IMEI 332154357114952; Alcatel sin modelo, IMEI 332287675103586; Nokia 5110, IMEI 490544204394872; Nokia 5110, IMEI 490541204079206; Nokia 5110, IMEI 490544200893869, así como las Tarjetas que se hayan introducido en los mismos y el tráfico de llamadas salientes y entrantes registradas en dichas líneas, así como los datos de los abonados de los números con los que se haya registrado dicho tráfico.
¿Qué puede haber ocasionado que en un terminal no se conozca ni la marca ni el modelo?
Pues que esté irreconocible por la explosión, o que sólo se haya encontrado un trozo del mismo, con el IMEI pero sin que permita su reconocimiento, como sugería Elkoko).
En el Tomo nº 42 aparece un extenso informe de 52 páginas en el que la Unidad Central de Inteligencia (servicio, pues, diferente al anterior, e investigadores distintos) da cuenta al juez del Olmo de los datos conocidos hasta el momento sobre el piso de Leganés: teléfonos, documentación, alquiler, etc...
No hay, pues, ocultación de datos. En primer lugar porque es la propia policía la que informa al juez de que en Leganés pudo haber un terminal con dicho IMEI. Si tratas de esconder un dato, parece tonto, por mucho que diga E A PoE, Conan Doyle y Leroux, presentarlo ante las narices de aquel de quien lo quieres esconder.
Y, una vez aclarado esto, vemos la malicia de Luis del Pino, que consiste en ocultar, él sí, que la Policía tenía fundadas sospechas (probablemente, por haber encontrado un terminal irreconocible o un trozo de carcasa, luego comentaré una cosa sobre esto) de que había un terminal cn ese IMEI en el piso, y ocultar, también, las razones por las que ese número no figuraba en el informe, que pueden ser las siguientes:
-En primer lugar, en el Tomo 25 figura una solicitud de datos; en la solicitud lo lógico es poner todos los indicios, por tenues que sean, para facilitar el trabajo de la persona que debe responderte; en el tomo 42 es un informe provisional, en el que debe ponerse aquellos datos relevantes, de los que haya cierta seguridad (aunque no sean datos definitivos, claro) y que supongan un avance en la investigación. Como le ha dicho Lior, parece no haber redactado muchos informes, pues si no sabría que a los jefes -menos aún a los jueces- no se les puede redactar informes incompletos, irrelevantes, equívocos, vagos o inespecíficos.
-De hecho, en el Informe al juzgado los diez terminales que se citan lo hacen con correcta identificación de marca y modelo. Todo hace pensar que, para entonces, el IMEI del que hablamos no había sido aún identificado.
-Pensemos, además, que los dos palpeles -informe y solicitud- están redactados por diferentes personas., diferentes servicios, diferentes intenciones. La variabilidad es absolutamente lógica.
-Añadamos, por fin, que en muchas ocasiones en los domicilios particulares pueden encontrase terminales o carcasas viejos, ya sin uso (en mi casa hay una, por ejemplo, de mi hija, que le rompió la pantalla y resultaba más caro el arreglo que comprar otro) y no olvidemos que se trata de una banda de terroristas que manipulaban móviles. No es extraño que, si se encontró sólo un trozo de carcasa o una carcasa irreconocible, hayan esperado a saber un poco más de ese terminal antes de informar a su señoría.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
