Una vez comprobado que con los terminales telefónicos del Enigma nº 26 de Luis del Pino hay más bien pocas cosas raras, podemos iniciar ahora una pequeña incursión en el asunto de las tarjetas telefónicas y de las llamadas de ese mismo Enigma.
Recordemos que Luis del Pino se extrañaba de que en el primer informe se asignaran todas las llamadas telefónicas de despedida a un mismo terminal (el 350926350970531) pero a distintas tarjetas (628469210, 618840587 y 653026047), mientras que en informes sucesivos desaparecería la tarjeta 653026047 y aparecía el terminal 448835113464910, de forma que las llamadas desde el 628469210 quedarían vinculadas al terminal 350926350970531 y las llamadas desde el 618840587 quedarían vinculadas al nuevo terminal.
Empecemos por la tarjeta que desaparece después del primer informe (653026047); este número forma parte de las ya famosas 30 tarjetas, y aparece ya en el tomo 5 del Sumario la primera solicitud de datos a las compañías telefónicas. El 29 de Marzo de 2004 (como queda reflejado en un informe de la UCI en la página 4443 del tomo 17 del Sumario) ya se sabe que es una de las 15 tarjetas que no se habían activado todavía el 11-M.
En el informe citado por Luis del Pino (recordemos que el informe lleva fecha de 3 de Mayo de 2004) se especifica que desde ese número (el 653026047) se realizan cinco llamadas (tres a Marruecos y dos a Inglaterra, o tres a familiares de los hermanos Oulad Akcha, otra a la madre de El Tunecino y otra sin detalles, dependiendo de qué clasificación queramos establecer en las llamadas); no es el único informe en el que se realiza dicha afirmación, puesto que en otro de Junio de 2005 (en el tomo 100, páginas 33386 y siguientes) se dice que «la número 653026047, fue probablemente activada por primera vez en fecha 03.04.04, sobre las 19,15 horas, siendo utilizada por varios de los activistas fallecidos en el piso de c/ Carmen Martín Gaite, (concretamente por los hermanos OULAD y Sarhane FAKHET), para despedirse de sus respectivas familias antes de la explosión» y en un tercero de 15 de Febrero de 2005 (tomo 111, página 38144) se siguen manteniendo los mismos datos que en el informe inicial, igual que ocurre con informes posteriores (de Mayo de 2005, en las páginas 51135 y siguientes -tomo 139-). Es decir, que esas cinco llamadas desde el 653026047 no desaparecen en ningún momento del Sumario.
Ahora bien, a la hora de determinar el terminal en el que estaba introducida esa tarjeta sí existen discrepancias entre informes; en el primer informe (del que ya hemos podido comprobar que se tuvieron que solicitar de nuevo los datos a las compañías telefónicas al estar incompletos) se asigna al terminal 350926350970531, igual que las llamadas desde el 618840587 (que con posterioridad se podría determinar que se habían realizado desde el 448835113464910). En posteriores informes se citan esas cinco llamadas desde el 653026047 (recordemos que fueron cuatro llamadas a familiares de los suicidas poco antes de inmolarse, por lo que lo más lógico era pensar que fueron los propios suicidas los que llamaron), pero no se determina desde qué terminal se realizaron.
En Febrero de 2006 Amena remite un informe al Juzgado de Instrucción nº 6 (páginas 71606 y siguientes, en el tomo 184) en el que se especifican (páginas 71669 y siguientes) los datos completos relativos a esa tarjeta; en ese informe sí se determina el terminal desde el que se realizaron esas cinco llamadas, puesto que esa tarjeta sólo estuvo introducida en un teléfono con IMEI 350999101493269 (un Nokia 8310 que no está, en un principio, entre los 12 terminales recuperados en Leganés); estos datos están incluidos, además, en la página 559 del Auto de Procesamiento.
En consecuencia, Luis del Pino, en ese mismo Enigma nº 26, concluye que «las famosas llamadas a Inglaterra donde nos dicen que los hermanos Oulad pedían instrucciones a su hermano Hassan son un engaño; no fueron realizadas por ningún suicida desde aquel piso rodeado. Por eso el segundo y tercer informes policiales omiten ese número telefónico, por eso el auto del juez Del Olmo pasa de puntillas sobre esa tarjeta y esas llamadas: porque son una nueva chapuza».
La primera cuestión a tener en cuenta es que Luis del Pino no parece tener demasiado claro el concepto "pasar de puntillas", porque esa tarjeta se cita en al menos 22 tomos del Sumario y se repite al menos en 52 ocasiones, y no sólo en el informe que él ha elegido para pregonar sus ocurrencias.
La segunda cuestión a tener en cuenta es que Luis del Pino omite convenientemente (para que se evite relacionar esa tarjeta con los terroristas) el hecho de que el terminal desde el que se realizaron esas cinco llamadas se utilizó con cuatro tarjetas más, al menos tres de ellas pertenecientes a la célula terrorista (653026053, 652284025 y 656720759, activadas todas entre el 9 y el 13 de Marzo de 2004 y asignadas a varios miembros de la célula la primera -utilizada asíduamente en otro terminal que también utilizaron Jamal Ahmidan, Asrih Rifaat Anouar y Abdennabi Kounjaa- y a Jamal Ahmidan las dos últimas), tal y como puede comprobarse en las páginas 84791 y siguientes (tomo 218) del Sumario.
Y como última cuestión, advertir que en el Sumario no consta ningún informe que incorpore (o al menos cite) el contenido de las conversaciones de las llamadas a los dos números de Hassan Oulad Akcha, por lo que difícilmente puede inferirse que los hermanos suicidas Oulad pidieran instrucciones a su hermano Hassan en esas llamadas.
Por lo tanto, esa tarjeta 653026047 realizó las cinco llamadas (realizadas todas el 3 de Abril de 2004 después de las 19:15) que se relacionan en el Sumario, los destinatarios de esas cinco llamadas fueron quienes se detallan en el Sumario y el móvil en el que se utilizó esa tarjeta para realizar esas llamadas pertenecía a la célula terrorista. Puesto que ese teléfono no está entre los 12 que se recuperaron en Leganés, no podemos afirmar (como tampoco lo hace el Juez Instructor) que fuesen los suicidas quienes realizaran esas cinco llamadas.
Claro, que entre no poder afirmar eso y afirmar que esas llamadas fueron un engaño de la policía y del Juez Instructor (o incluso algo peor) es saltarse muchos (demasiados) datos que estaban en el mismo Sumario que el que utilizó (de forma descaradamente sesgada) Luis del Pino en su Enigma nº 26, más aun teniendo en cuenta que siguen habiendo miembros de la célula terrorista (quienes pudieron realizar esas llamadas) que aun no han podido ser ni tan siquiera identificados.
Recordemos que Luis del Pino se extrañaba de que en el primer informe se asignaran todas las llamadas telefónicas de despedida a un mismo terminal (el 350926350970531) pero a distintas tarjetas (628469210, 618840587 y 653026047), mientras que en informes sucesivos desaparecería la tarjeta 653026047 y aparecía el terminal 448835113464910, de forma que las llamadas desde el 628469210 quedarían vinculadas al terminal 350926350970531 y las llamadas desde el 618840587 quedarían vinculadas al nuevo terminal.
Empecemos por la tarjeta que desaparece después del primer informe (653026047); este número forma parte de las ya famosas 30 tarjetas, y aparece ya en el tomo 5 del Sumario la primera solicitud de datos a las compañías telefónicas. El 29 de Marzo de 2004 (como queda reflejado en un informe de la UCI en la página 4443 del tomo 17 del Sumario) ya se sabe que es una de las 15 tarjetas que no se habían activado todavía el 11-M.
En el informe citado por Luis del Pino (recordemos que el informe lleva fecha de 3 de Mayo de 2004) se especifica que desde ese número (el 653026047) se realizan cinco llamadas (tres a Marruecos y dos a Inglaterra, o tres a familiares de los hermanos Oulad Akcha, otra a la madre de El Tunecino y otra sin detalles, dependiendo de qué clasificación queramos establecer en las llamadas); no es el único informe en el que se realiza dicha afirmación, puesto que en otro de Junio de 2005 (en el tomo 100, páginas 33386 y siguientes) se dice que «la número 653026047, fue probablemente activada por primera vez en fecha 03.04.04, sobre las 19,15 horas, siendo utilizada por varios de los activistas fallecidos en el piso de c/ Carmen Martín Gaite, (concretamente por los hermanos OULAD y Sarhane FAKHET), para despedirse de sus respectivas familias antes de la explosión» y en un tercero de 15 de Febrero de 2005 (tomo 111, página 38144) se siguen manteniendo los mismos datos que en el informe inicial, igual que ocurre con informes posteriores (de Mayo de 2005, en las páginas 51135 y siguientes -tomo 139-). Es decir, que esas cinco llamadas desde el 653026047 no desaparecen en ningún momento del Sumario.
Ahora bien, a la hora de determinar el terminal en el que estaba introducida esa tarjeta sí existen discrepancias entre informes; en el primer informe (del que ya hemos podido comprobar que se tuvieron que solicitar de nuevo los datos a las compañías telefónicas al estar incompletos) se asigna al terminal 350926350970531, igual que las llamadas desde el 618840587 (que con posterioridad se podría determinar que se habían realizado desde el 448835113464910). En posteriores informes se citan esas cinco llamadas desde el 653026047 (recordemos que fueron cuatro llamadas a familiares de los suicidas poco antes de inmolarse, por lo que lo más lógico era pensar que fueron los propios suicidas los que llamaron), pero no se determina desde qué terminal se realizaron.
En Febrero de 2006 Amena remite un informe al Juzgado de Instrucción nº 6 (páginas 71606 y siguientes, en el tomo 184) en el que se especifican (páginas 71669 y siguientes) los datos completos relativos a esa tarjeta; en ese informe sí se determina el terminal desde el que se realizaron esas cinco llamadas, puesto que esa tarjeta sólo estuvo introducida en un teléfono con IMEI 350999101493269 (un Nokia 8310 que no está, en un principio, entre los 12 terminales recuperados en Leganés); estos datos están incluidos, además, en la página 559 del Auto de Procesamiento.
En consecuencia, Luis del Pino, en ese mismo Enigma nº 26, concluye que «las famosas llamadas a Inglaterra donde nos dicen que los hermanos Oulad pedían instrucciones a su hermano Hassan son un engaño; no fueron realizadas por ningún suicida desde aquel piso rodeado. Por eso el segundo y tercer informes policiales omiten ese número telefónico, por eso el auto del juez Del Olmo pasa de puntillas sobre esa tarjeta y esas llamadas: porque son una nueva chapuza».
La primera cuestión a tener en cuenta es que Luis del Pino no parece tener demasiado claro el concepto "pasar de puntillas", porque esa tarjeta se cita en al menos 22 tomos del Sumario y se repite al menos en 52 ocasiones, y no sólo en el informe que él ha elegido para pregonar sus ocurrencias.
La segunda cuestión a tener en cuenta es que Luis del Pino omite convenientemente (para que se evite relacionar esa tarjeta con los terroristas) el hecho de que el terminal desde el que se realizaron esas cinco llamadas se utilizó con cuatro tarjetas más, al menos tres de ellas pertenecientes a la célula terrorista (653026053, 652284025 y 656720759, activadas todas entre el 9 y el 13 de Marzo de 2004 y asignadas a varios miembros de la célula la primera -utilizada asíduamente en otro terminal que también utilizaron Jamal Ahmidan, Asrih Rifaat Anouar y Abdennabi Kounjaa- y a Jamal Ahmidan las dos últimas), tal y como puede comprobarse en las páginas 84791 y siguientes (tomo 218) del Sumario.
Y como última cuestión, advertir que en el Sumario no consta ningún informe que incorpore (o al menos cite) el contenido de las conversaciones de las llamadas a los dos números de Hassan Oulad Akcha, por lo que difícilmente puede inferirse que los hermanos suicidas Oulad pidieran instrucciones a su hermano Hassan en esas llamadas.
Por lo tanto, esa tarjeta 653026047 realizó las cinco llamadas (realizadas todas el 3 de Abril de 2004 después de las 19:15) que se relacionan en el Sumario, los destinatarios de esas cinco llamadas fueron quienes se detallan en el Sumario y el móvil en el que se utilizó esa tarjeta para realizar esas llamadas pertenecía a la célula terrorista. Puesto que ese teléfono no está entre los 12 que se recuperaron en Leganés, no podemos afirmar (como tampoco lo hace el Juez Instructor) que fuesen los suicidas quienes realizaran esas cinco llamadas.
Claro, que entre no poder afirmar eso y afirmar que esas llamadas fueron un engaño de la policía y del Juez Instructor (o incluso algo peor) es saltarse muchos (demasiados) datos que estaban en el mismo Sumario que el que utilizó (de forma descaradamente sesgada) Luis del Pino en su Enigma nº 26, más aun teniendo en cuenta que siguen habiendo miembros de la célula terrorista (quienes pudieron realizar esas llamadas) que aun no han podido ser ni tan siquiera identificados.
