31-12-2009, 13:03:35
¡Qué bárbaros!
Falto cuatro días y voy a tener que actualizarme durante otros tres.
Así, a bote, me gustaría comentar la razón que asiste a dosporcuatro (y a otros, que también hamn apuntado lo mismo antes) en cuanto a la cómoda postura del conspiracionista de bsarse en los errores que se encuentran -a patadas, diría yo- en cualquier texto oficial (léanse cualquier informe de alta de un Hospital; para echarse a llorar) y achacar inmediatamente a ocuiltación o dolo, por absurdo que resulte.
Uno de los últimos ejemplos, que comentaré cuando tenga un poquillo de tiempo, es la tarjeta 653026047.
En las investigaciones se conoció que se había activado sobre las 19:30 desde la BTS de Leganés, había hecho llamadas a familiares o a personas implicadas con la célula (hablo de memoria, ya me preocuparé de corregir ésto cuando tenga un poco de tiempo) y, por lo tanto, los investigadores pensaron que probablemente había sido usada para hacer las llamadas de despedida.
Máxime cuando esa tarjeta no vuelve a tener actividad y el terminal no aparece en el desescombro.
Sin embargo, posteriormente, el terminal donde estaba introducida sobre las 19:30 sí tiene actividad.
Aún así, hay maneras de que esa tarjeta fuera usada para las llamadas de despedida y luego separada del terminal, quedando destruida la tarjeta y el terminal no; o tal vez podría haber una duplicación del terminal, pero ambas ideas eran muy bizarras, y los investigadores pensaron, simplemente, que dicha tarjeta y terminal fueron usados por algún miembro de la célula que se encontrara fuera del piso, en las inmediaciones.
Por lo tanto, con mucha antelación, esa tarjeta desaparece de aquellas con las que se dice se hicieron llamadas de despedida. No se trata de un error propiamente dicho; en realidad, lo que ocurre es que no se puede asegurar que con esa tarjeta se hicieran las despedidas.
Intento vano para Del Pino. Dado que en los informes provisionales se había dicho que se hicieron llamadas de despedida con esa tarjeta, no puede ser un error, por comprensible que sea, y por mucho que luego ya los investigadores corrijieran sus primeras deducciones. Se trata, para él, de una llamada falsa de despedida, y por ende... ¡TODAS LAS LLAMADAS DE DESPEDIDA QUE SÍ SE MANTIENEN EN EL AUTO DE PROCESAMIENTO SON TAMBIÉN FALSAS!
Ahí sí se trata de una mentira como la copa de su apellido, pues la mala fe es evidente para cualquiera que lea la historia completa.
En la sentencia no figura ese móvil como productor de llamadas de despedida, pero en una aclaración posterior sí la vuelven a incluir.
Aqu´çi se manejan dos posibilidades:
-Bien se trata de un error, que ya no se vuelve a corregir por su irrelevancia (tanto da, en realidad, que fuera una de tres tarjetas con las que se hicieran despedidas, o un miembro de la banda que avisaba a familiares del próximo encuentro con Allah de los sitiados)
-O bien el tribunal conocía nuevos datos que nosotros ignoramos.
Lo que de ninguna manera puede ser, de ser un error, de ser la primera posibilidad, es que haya algún dolo en él: ¿qué objeto tiene corregir a los informes de los investigadores, el Auto de Procesamiento y al Juez del Olmo, diciendo "No, no, esta tarjeta no estaba fuera del piso, estaba dentro"? ¿Qué ocultación de hecho relevante se consigue con éso?
Inisstir en que el error de Ber y los otros dos jueces -si fue un error- implica que todas las llamadas que registraron los investigadores, las compañías telefónicas, etc son falsas sí es una falsedad clamorosa.
En fin... Donde no hay intención de llegar a la verdad, no cabe insistir.
Por cierto, el proyecto Sherringford sigue en pie... Revisen sus correos
Falto cuatro días y voy a tener que actualizarme durante otros tres.
Así, a bote, me gustaría comentar la razón que asiste a dosporcuatro (y a otros, que también hamn apuntado lo mismo antes) en cuanto a la cómoda postura del conspiracionista de bsarse en los errores que se encuentran -a patadas, diría yo- en cualquier texto oficial (léanse cualquier informe de alta de un Hospital; para echarse a llorar) y achacar inmediatamente a ocuiltación o dolo, por absurdo que resulte.
Uno de los últimos ejemplos, que comentaré cuando tenga un poquillo de tiempo, es la tarjeta 653026047.
En las investigaciones se conoció que se había activado sobre las 19:30 desde la BTS de Leganés, había hecho llamadas a familiares o a personas implicadas con la célula (hablo de memoria, ya me preocuparé de corregir ésto cuando tenga un poco de tiempo) y, por lo tanto, los investigadores pensaron que probablemente había sido usada para hacer las llamadas de despedida.
Máxime cuando esa tarjeta no vuelve a tener actividad y el terminal no aparece en el desescombro.
Sin embargo, posteriormente, el terminal donde estaba introducida sobre las 19:30 sí tiene actividad.
Aún así, hay maneras de que esa tarjeta fuera usada para las llamadas de despedida y luego separada del terminal, quedando destruida la tarjeta y el terminal no; o tal vez podría haber una duplicación del terminal, pero ambas ideas eran muy bizarras, y los investigadores pensaron, simplemente, que dicha tarjeta y terminal fueron usados por algún miembro de la célula que se encontrara fuera del piso, en las inmediaciones.
Por lo tanto, con mucha antelación, esa tarjeta desaparece de aquellas con las que se dice se hicieron llamadas de despedida. No se trata de un error propiamente dicho; en realidad, lo que ocurre es que no se puede asegurar que con esa tarjeta se hicieran las despedidas.
Intento vano para Del Pino. Dado que en los informes provisionales se había dicho que se hicieron llamadas de despedida con esa tarjeta, no puede ser un error, por comprensible que sea, y por mucho que luego ya los investigadores corrijieran sus primeras deducciones. Se trata, para él, de una llamada falsa de despedida, y por ende... ¡TODAS LAS LLAMADAS DE DESPEDIDA QUE SÍ SE MANTIENEN EN EL AUTO DE PROCESAMIENTO SON TAMBIÉN FALSAS!
Ahí sí se trata de una mentira como la copa de su apellido, pues la mala fe es evidente para cualquiera que lea la historia completa.
En la sentencia no figura ese móvil como productor de llamadas de despedida, pero en una aclaración posterior sí la vuelven a incluir.
Aqu´çi se manejan dos posibilidades:
-Bien se trata de un error, que ya no se vuelve a corregir por su irrelevancia (tanto da, en realidad, que fuera una de tres tarjetas con las que se hicieran despedidas, o un miembro de la banda que avisaba a familiares del próximo encuentro con Allah de los sitiados)
-O bien el tribunal conocía nuevos datos que nosotros ignoramos.
Lo que de ninguna manera puede ser, de ser un error, de ser la primera posibilidad, es que haya algún dolo en él: ¿qué objeto tiene corregir a los informes de los investigadores, el Auto de Procesamiento y al Juez del Olmo, diciendo "No, no, esta tarjeta no estaba fuera del piso, estaba dentro"? ¿Qué ocultación de hecho relevante se consigue con éso?
Inisstir en que el error de Ber y los otros dos jueces -si fue un error- implica que todas las llamadas que registraron los investigadores, las compañías telefónicas, etc son falsas sí es una falsedad clamorosa.
En fin... Donde no hay intención de llegar a la verdad, no cabe insistir.
Por cierto, el proyecto Sherringford sigue en pie... Revisen sus correos
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
