12-01-2010, 18:10:37
Pues sí que le estás sacando jugo a esa noticia del Gitanillo y eso que sólo has visto la versión reducida de elmundo.es. Si llegas a leer la versión extensa (la de la edición en papel del domingo) te caes para atrás. Está firmada por M. Marraco y M. Mucha y redactada en un estilo novelesco que recuerda al de F. Mújica.
En esta versión, cuando del Olmo y Olga Sánchez fueron a interrogar al menor al centro donde estaba recluido, el juez "debía andar escamado" y le preguntó al chico si le había dicho la Guardia Civil lo que tenía que declarar. El menor dijo que lo que contó en el juicio era falso y que había declarado lo que le dijo el guardia llamado Rafa. Entonces intervino la fiscal y el menor "hizo una nueva marcha atrás y acabó confirmando una variante de su primera versión".
Luego cuentan cómo en el juicio el abogado de Trashorras le preguntó al Gitanillo sobre sus cambios de versión y Bermúdez intervino para zanjar las dudas (ponen lo de zanjar en cursiva). Y continúan: "La declaración del menor se volcó en la sentencia, pese a sus incoherencias. Como que no recordara su propio teléfono y sí, perfectamente, el de El Chino, que había marcado una sola vez. O que hablara de una llamada desde la mina en la noche de autos pese a que allí no había cobertura. O que el día que supuestamente Trashorras hizo una visita preparatpria a la mina en realidad estuviera en Canarias..."
Una página entera le dedican al tema. Es una forma de ir refrescando la memoria de vez en cuando a sus lectores (por si ya olvidaron la serie de los agujeros negros), así, cuando se produzca alguna resolución judicial desfavorable, invadirán los foros de noticias indignados, con su cantinela de Manzano reconociendo que destruyó pruebas, y el Supremo admitiendo que los trenes se destruyeron precipitadamente, y Bermúdez aceptando una versión del Gitanillo llena de contradicciones...
En esta versión, cuando del Olmo y Olga Sánchez fueron a interrogar al menor al centro donde estaba recluido, el juez "debía andar escamado" y le preguntó al chico si le había dicho la Guardia Civil lo que tenía que declarar. El menor dijo que lo que contó en el juicio era falso y que había declarado lo que le dijo el guardia llamado Rafa. Entonces intervino la fiscal y el menor "hizo una nueva marcha atrás y acabó confirmando una variante de su primera versión".
Luego cuentan cómo en el juicio el abogado de Trashorras le preguntó al Gitanillo sobre sus cambios de versión y Bermúdez intervino para zanjar las dudas (ponen lo de zanjar en cursiva). Y continúan: "La declaración del menor se volcó en la sentencia, pese a sus incoherencias. Como que no recordara su propio teléfono y sí, perfectamente, el de El Chino, que había marcado una sola vez. O que hablara de una llamada desde la mina en la noche de autos pese a que allí no había cobertura. O que el día que supuestamente Trashorras hizo una visita preparatpria a la mina en realidad estuviera en Canarias..."
Una página entera le dedican al tema. Es una forma de ir refrescando la memoria de vez en cuando a sus lectores (por si ya olvidaron la serie de los agujeros negros), así, cuando se produzca alguna resolución judicial desfavorable, invadirán los foros de noticias indignados, con su cantinela de Manzano reconociendo que destruyó pruebas, y el Supremo admitiendo que los trenes se destruyeron precipitadamente, y Bermúdez aceptando una versión del Gitanillo llena de contradicciones...
