13-01-2010, 21:26:37
Creo que esa historieta del suicida proviene de la teoría de que si la SER habló de la existencia de un terrorista suicida fue porque estaba previsto que lo hubiera y algo falló (en la versión del mensaje que has colgado parece ser que el fallo fue que la bomba que llevaba consigo el suicida fue una de las que no explotó).
Por culpa de este mensaje he caido hoy de nuevo en la tentación de leer a los peones :mad: De la pelea que se traen me ha parecido significativo cómo su forma ilógica de tratar la información no cesa ni siquiera cuando ello afecta a un compañero del blog: en este caso, no son capaces de advertir que Lesconil sólo puede ser o una fuente fiable o una fuente indigna de crédito, pero no las dos cosas a la vez dependiendo de que les guste lo que dice o les convenga para su propia forma de ver las cosas.
Lo digo por ese pimpampún que se traen acerca de si las bombas pudieron ser colocadas en Chamartín durante la noche del 10 a 11 de marzo, en lugar de en Alcalá a primera hora de la mañana del 11. Ha sido Lesconil quien trajo la información de que los 4 trenes atacados habían pasado, todos, la noche en Chamartín y no en otro de los posibles lugares de estacionamiento nocturno. De hecho, era un tema dudoso y en un primer momento Lesconil dio otras informaciones según las cuales uno de los trenes había pernoctado en Guadalajara y otro en Alcobendas.
El mismo Lesconil que se molestó en buscar, según dice, la información precisa de dónde habían pasado la noche los trenes y vino asegurando, sobre su palabra y nada más, que fue en Chamartín, les asegura que la misma fuente que le ha contado eso le ha asegurado que es imposible que las bombas se colocaran en Chamartín. Bueno, pues se fían de Lesconil en cuanto a que los trenes estaban la noche anterior en Chamartín, lo cual les viene bien para sus teorías de comandos que se infiltran a colocar las bombas nocturnamente y a tren parado, pero no se fían de él respecto a las condiciones de los trenes (el servicio de vigilancia, los equipos de limpieza nocturna de los trenes, la necesidad de forzar las puertas de los vagones, las inspecciones aleatorias antes de que los trenes se pongan en marcha por la mañana...) que hacían inviable colocar las bombas por la noche. ¿Y por qué? No es lógico aceptar su palabra sobre dónde estaban los trenes y no aceptarla sobre cómo estaban. Pero cuando no les conviene lo que dice, se lo rechazan y con malos modos, además...
Por culpa de este mensaje he caido hoy de nuevo en la tentación de leer a los peones :mad: De la pelea que se traen me ha parecido significativo cómo su forma ilógica de tratar la información no cesa ni siquiera cuando ello afecta a un compañero del blog: en este caso, no son capaces de advertir que Lesconil sólo puede ser o una fuente fiable o una fuente indigna de crédito, pero no las dos cosas a la vez dependiendo de que les guste lo que dice o les convenga para su propia forma de ver las cosas.
Lo digo por ese pimpampún que se traen acerca de si las bombas pudieron ser colocadas en Chamartín durante la noche del 10 a 11 de marzo, en lugar de en Alcalá a primera hora de la mañana del 11. Ha sido Lesconil quien trajo la información de que los 4 trenes atacados habían pasado, todos, la noche en Chamartín y no en otro de los posibles lugares de estacionamiento nocturno. De hecho, era un tema dudoso y en un primer momento Lesconil dio otras informaciones según las cuales uno de los trenes había pernoctado en Guadalajara y otro en Alcobendas.
El mismo Lesconil que se molestó en buscar, según dice, la información precisa de dónde habían pasado la noche los trenes y vino asegurando, sobre su palabra y nada más, que fue en Chamartín, les asegura que la misma fuente que le ha contado eso le ha asegurado que es imposible que las bombas se colocaran en Chamartín. Bueno, pues se fían de Lesconil en cuanto a que los trenes estaban la noche anterior en Chamartín, lo cual les viene bien para sus teorías de comandos que se infiltran a colocar las bombas nocturnamente y a tren parado, pero no se fían de él respecto a las condiciones de los trenes (el servicio de vigilancia, los equipos de limpieza nocturna de los trenes, la necesidad de forzar las puertas de los vagones, las inspecciones aleatorias antes de que los trenes se pongan en marcha por la mañana...) que hacían inviable colocar las bombas por la noche. ¿Y por qué? No es lógico aceptar su palabra sobre dónde estaban los trenes y no aceptarla sobre cómo estaban. Pero cuando no les conviene lo que dice, se lo rechazan y con malos modos, además...
