14-01-2010, 07:00:45
morenohijazo Wrote:Varios peones, animados por el descubrimiento de que los trenes durmieran en Chamartín, no se apean del burro de que los explosivos se colocaron necesariamente la tarde de antes.
A las pegas que ya ha expuesto Hermanita (el servicio de vigilancia, los equipos de limpieza nocturna de los trenes, la necesidad de forzar las puertas de los vagones, las inspecciones aleatorias antes de que los trenes se pongan en marcha por la mañana...) hay que añadir que para colocar tal cantidad de mochilas en cuatro trenes que, por lógica, no van a estar todos juntitos necesitas una expedición como las de Tarzán,
Lo "simpático" de la situación actual a diferencia de lo que ocurría hace dos o tres años es que siguen con los mismos mecanismos creativos de entonces pero ahora son inocuos y un poco más ridículos. No es lo mismo novelar un hecho abierto que fatasear sobre un asunto que ya esta juzgado y totalmente cerrado y aclarado en su mayor y mas importante parte.
Con respecto al nuevo suicida o la colocacion de las bombas en realidad no hace falta demostrar la imposibilidad de esas teorías porque todas esas hipotesis son ocurrencias de ducha. A la mañana temprano un peon se esta duchando y mientras se pasa el jabon por la axila piensa, "seguro que si una de las mochilas no explotó es porque hubo un suicida arrepentido" ó "la lógica me dice que las bombas las pusieron en la playa donde duermen los trenes" lo expone en público y en lugar de contrastarlo con los datos de la realidad, las evidencias, las pruebas, los hechos probados o los no probados, o aunque sea un con un recorte de El Mundo, lo contrasta con otros peones. Los otros peones toman esa teoría y si es lo suficientemente conspiradora la convierten en dos o tres posts en hecho ocurrido más alla de que se sustente en una ocurrencia surgida del mal uso de un jabón robado en un hotel de poca categoría. En tres o cuatro páginas de blog lo que surgió como una elucubración sin sentido se convirtió por arte peonil en un facto demostrado no por los hechos sino por la convicción de la mayoría. Si es lo suficientemente confuso, improbable (en el sentido de que necesita un desmontaje muy farragoso como en el caso de las tarjetas telefonicas) seguramente se convertirá más tarde o más temprano en un nuevo enizma. Si es demasiado delirante queda reservado a los iniciados. Lo que se inicio en la ducha como una ocurrencia termina como hecho a la hora de afeitarse. Ese proceso, y las ocurrencias en si mismas, es lo que convierte al blog de LdP en una web tan atractiva.
