23-01-2010, 18:12:15
Lior Wrote:OT
Debes estar contento, Moreno, con el nuevo film basado en las aventuras y desventuras del personaje del Sir...
A falta de ideas, buenas son las explosiones...
Te debía este mensaje, Lior.
Creo que coincido con lo que debes pensar, a juzgar por tu mensaje.
Mi opinión (y no pretendo ser dogmático) es que Ritchie ha pretendido aprovechar el tirón que siempre tiene Holmes (con esa mezcla sabiamente administrada de detective de acción y talento intelectual, con unas gotas de humor y el encanto de la Inglaterra victoriana) para llenar las salas con su película.
Quiero decir que ése no es mi Holmes
Downey Jr es un gran actor, y compone un Hom¡lmes con mucho gancho, con más que una pizca de canalla que le van muy bien. Merece el Globo de Oro.
Otro tanto de Law, un buen actor, que compone un Watson mucho menos obtuso de lo habitual.
Rachel Mc Adams muy bella , aunque a mi juicio peor interpretación.
¿Qué es lo que sobra, (en este caso más bien sobra que falta) a mi juicio?
Pues que en Holmes, las artes marciales y los mamporros son, siempre, un recurso de urgencia y es un recurso muy supeditado a las habilidades deductivas.
En esta peli, es al contrario. Nos muestra, incluso, -es un recurso muy de Ritchie- las bofetadas que vamos a presenciar, a cámara lenta, para que luego comprendamos cómo Holmes (bien secundado en este cometido machacahígados por Watson e incluso Irene Adler- aplasta a su adversario
En cambio, las deducciones son muy de segundo plano. Se apoyan en pequeños flashes de lo que ve Holmes -un reloj, una página de un libro- que, de no estar muy atento, es fácil que el espectador se pierda.
Irene Adler -Rachel Mc Adams- es una aventurera, como en la obra de Conan Doyle, pero a veces recuerda más a Lara Croft que a una cantante de ópera victoriana que, seguramente, jamás hubiera dado un puñetazo
Y, así, resulta un convncente y muy divertido ejercicio de entretenimiento. Pero. claro, ése no es mi Holmes
Si no sois muy puristas de de Holmes, de todos modos... os la recoimiendo
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas

