Leo la nueva entrega de hoy y sigo en mi estado de asombro. No hay NADA de NADA que no se supiera. NADA que no se haya debatido, de hecho, expresamente en la vista oral y lo presentan como nuevas revelaciones que refutan y anulan la sentencia y qué sé yo.
Pero hay otra reflexión que me suscita este aquelarre. Se trata de la endogamia y referencia circular de toda esta camarilla conspiracionista. La AAV11M designa como perito al Sr. Iglesias. El Sr. Iglesias publica un libro con la editorial de El Mundo. La AAV11M pide los vídeos y se los pasa a El Mundo (¿no han sido ellos? ¡venga!). Iglesias-Señor-de-los-silencios se muestra poco silencioso cuando se trata de hablar con El Mundo. La AAV11M se querella contra S-M, le adelanta la querella a El Mundo y coordina su presentación con las necesidades procesales del amo periodístico. Éste utiliza y extracta el material facilitado por la asociación para seguir disparando contra S-M...
Como ya he mencionado alguna vez: no es un periodismo de crónica, sino de construcción de su propia realidad y contexto a la carta. En términos académico-pedorros: lo suyo no es narración constatativa, sino performativa...
Me huelo que por estas fechas la inefable juez que lleva lo de la querella contra S-M debe resolver si procesa o archiva (mi pronóstico es pesimista) y El Mundo, muy amablemente, está intentando ayudarla a tomar la decisión...
Pero hay otra reflexión que me suscita este aquelarre. Se trata de la endogamia y referencia circular de toda esta camarilla conspiracionista. La AAV11M designa como perito al Sr. Iglesias. El Sr. Iglesias publica un libro con la editorial de El Mundo. La AAV11M pide los vídeos y se los pasa a El Mundo (¿no han sido ellos? ¡venga!). Iglesias-Señor-de-los-silencios se muestra poco silencioso cuando se trata de hablar con El Mundo. La AAV11M se querella contra S-M, le adelanta la querella a El Mundo y coordina su presentación con las necesidades procesales del amo periodístico. Éste utiliza y extracta el material facilitado por la asociación para seguir disparando contra S-M...
Como ya he mencionado alguna vez: no es un periodismo de crónica, sino de construcción de su propia realidad y contexto a la carta. En términos académico-pedorros: lo suyo no es narración constatativa, sino performativa...
Me huelo que por estas fechas la inefable juez que lleva lo de la querella contra S-M debe resolver si procesa o archiva (mi pronóstico es pesimista) y El Mundo, muy amablemente, está intentando ayudarla a tomar la decisión...
