26-02-2010, 19:29:59
Yo no veo claro cómo deberían intervenir los medios de comunicación no conspiranoicos respecto al atentado y juicio del 11M y todo lo que le rodea.
Sí considero que, claramente, esa intervención no puede ni debe consistir en rebatir las mentiras de El Mundo cuando se publican. Los demás medios de comunicación no pueden ir a rebufo de El Mundo, no pueden planificar el contenido de su periódico contraprogramando a El Mundo, ¡qué más quisiera Pedro Jota! Eso es tanto como decir que PiYei les marcaría el rumbo y que, cada vez que le diera la gana, decidiría qué debe publicarse y de qué se debe hablar, no sólo en su periódico, sino en los demás periódicos y televisiones y radios de España. ¡Qué felicidad!: cada tres o cuatro meses, sacar una de sus exclusivas onceemeras y conseguir que automáticamente todos se pongan a hablar de ello; que lo que El Mundo publica sea noticia en sí mismo; que todos tratan sus informaciones, himbeztigaciones y dezcuvrimientos como si en vez de aparecer en El Mundo hubieran aparecido en el BOE o fuesen declaraciones hechas por el Presidente del Gobierno o por el Rey.
Pues no. Eso no se puede hacer. Así que lo único que quedaría es que los demás medios de comunicación emprendieran una campaña de divulgación o de formación sobre el 11M, dando publicidad a los detalles de las verdaderas investigaciones que en su momento realizó la Policía, explicando los fundamentos de las sentencias de AN y TS, sacando entrevistas con víctimas que sienten que se ha hecho justicia o con miembros de las FyCSE que cuenten su experiencia en aquellos días y a los que hay que agradecer su profesionalidad o, en su caso, su «más allá del deber», manifestándoles acto seguido el agradecimiento de la ciudadanía (ni más ni menos que lo que ocurrió en Nueva York con los bomberos del 11S). En fin, ese tipo de cosas.
Como una parte más, se podría incluir un relato crítico del comportamiento de personajillos como Iglesias (pienso, como nituniyo, que es una magnífica idea de dosporcuatro la de acusarle, periodísticamente hablando, de ser un perito judicial incompetente, e incluso de honradez dudosa, por no poner de manifiesto en el juicio oral todas esas cositas que después va soltando a El Mundo o a Libertad Digital) o ciertos abogados de los que se puede decir que «tal vez», «quizás», «podrían» estar aprovechándose del sufrimiento de algunas víctimas y de la gran repercusión mediática del atentado para su propia propaganda profesional. Molaría una mini-biografía de Iglesias dando su currículum y de De Pablo con estadísticas de los ingresos de su bufete antes y después de participar en el juicio del 11M y salir en los periódicos.
Incluso se podría indagar sobre la forma en que otros abogados, como Abascal, se convirtieron en su día en defensores de Zougam y de Galyoun.
Como fácilmente se observa, sería una actuación a largo o al menos medio plazo, que debería arrancar en un momento en que El Mundo no estuviera dando el coñazo, y tendría que durar bastante para poder dar cobertura a todo lo que sería necesario mostrar. Y ahora yo pregunto: ¿hay suficientes ciudadanos interesados en este tema, a este nivel de detalle, como para que les merezca la pena a los medios de comunicación hacer ese esfuerzo?
Yo, la verdad, creo que no: nosotros somos el único target de ese tipo de periodismo, y somos demasiado pocos. A la inmensa mayoría de los ciudadanos les trae sin cuidado esa detallada explicación. Y un periódico o una radio o una tele es ante todo un negocio que busca clientes.
Así que, para hacer algo en favor de la investigación y de las sentencias del 11M, lo único que podría llegar a un gran público es algo del estilo de PiYei y Fedeguico: sensacionalismo burdo, portadas chabacanas, soflamas insultantes, ataques personales. No me extraña que el ABC o La Vanguardia o El País o Público o la SER o La Sexta o... no estén por la labor de hacer ese sucio trabajo. A mí no me parecería periodismo, como no me lo parece lo que hace El Mundo. Yo, como espectadora o lectora, prefiero no encontrármelo.
Y, en el fondo, creo que actuar así sería también favorecer a PJ: habría conseguido arrastrar a todos hasta su mismo maloliente barro, desde el cual proclamaría: ¿veis como yo siempre he sabido cómo hay que hacer las cosas?
Sí considero que, claramente, esa intervención no puede ni debe consistir en rebatir las mentiras de El Mundo cuando se publican. Los demás medios de comunicación no pueden ir a rebufo de El Mundo, no pueden planificar el contenido de su periódico contraprogramando a El Mundo, ¡qué más quisiera Pedro Jota! Eso es tanto como decir que PiYei les marcaría el rumbo y que, cada vez que le diera la gana, decidiría qué debe publicarse y de qué se debe hablar, no sólo en su periódico, sino en los demás periódicos y televisiones y radios de España. ¡Qué felicidad!: cada tres o cuatro meses, sacar una de sus exclusivas onceemeras y conseguir que automáticamente todos se pongan a hablar de ello; que lo que El Mundo publica sea noticia en sí mismo; que todos tratan sus informaciones, himbeztigaciones y dezcuvrimientos como si en vez de aparecer en El Mundo hubieran aparecido en el BOE o fuesen declaraciones hechas por el Presidente del Gobierno o por el Rey.
Pues no. Eso no se puede hacer. Así que lo único que quedaría es que los demás medios de comunicación emprendieran una campaña de divulgación o de formación sobre el 11M, dando publicidad a los detalles de las verdaderas investigaciones que en su momento realizó la Policía, explicando los fundamentos de las sentencias de AN y TS, sacando entrevistas con víctimas que sienten que se ha hecho justicia o con miembros de las FyCSE que cuenten su experiencia en aquellos días y a los que hay que agradecer su profesionalidad o, en su caso, su «más allá del deber», manifestándoles acto seguido el agradecimiento de la ciudadanía (ni más ni menos que lo que ocurrió en Nueva York con los bomberos del 11S). En fin, ese tipo de cosas.
Como una parte más, se podría incluir un relato crítico del comportamiento de personajillos como Iglesias (pienso, como nituniyo, que es una magnífica idea de dosporcuatro la de acusarle, periodísticamente hablando, de ser un perito judicial incompetente, e incluso de honradez dudosa, por no poner de manifiesto en el juicio oral todas esas cositas que después va soltando a El Mundo o a Libertad Digital) o ciertos abogados de los que se puede decir que «tal vez», «quizás», «podrían» estar aprovechándose del sufrimiento de algunas víctimas y de la gran repercusión mediática del atentado para su propia propaganda profesional. Molaría una mini-biografía de Iglesias dando su currículum y de De Pablo con estadísticas de los ingresos de su bufete antes y después de participar en el juicio del 11M y salir en los periódicos.
Incluso se podría indagar sobre la forma en que otros abogados, como Abascal, se convirtieron en su día en defensores de Zougam y de Galyoun.
Como fácilmente se observa, sería una actuación a largo o al menos medio plazo, que debería arrancar en un momento en que El Mundo no estuviera dando el coñazo, y tendría que durar bastante para poder dar cobertura a todo lo que sería necesario mostrar. Y ahora yo pregunto: ¿hay suficientes ciudadanos interesados en este tema, a este nivel de detalle, como para que les merezca la pena a los medios de comunicación hacer ese esfuerzo?
Yo, la verdad, creo que no: nosotros somos el único target de ese tipo de periodismo, y somos demasiado pocos. A la inmensa mayoría de los ciudadanos les trae sin cuidado esa detallada explicación. Y un periódico o una radio o una tele es ante todo un negocio que busca clientes.
Así que, para hacer algo en favor de la investigación y de las sentencias del 11M, lo único que podría llegar a un gran público es algo del estilo de PiYei y Fedeguico: sensacionalismo burdo, portadas chabacanas, soflamas insultantes, ataques personales. No me extraña que el ABC o La Vanguardia o El País o Público o la SER o La Sexta o... no estén por la labor de hacer ese sucio trabajo. A mí no me parecería periodismo, como no me lo parece lo que hace El Mundo. Yo, como espectadora o lectora, prefiero no encontrármelo.
Y, en el fondo, creo que actuar así sería también favorecer a PJ: habría conseguido arrastrar a todos hasta su mismo maloliente barro, desde el cual proclamaría: ¿veis como yo siempre he sabido cómo hay que hacer las cosas?
