01-03-2010, 02:45:39
Amigos:
Después de varios meses de ausencia y otros en los que apenas me limitaba a leer lo que escribíais, he vuelto porque la cosa parece volver a calentarse. Quiero comentar algunas cosas:
En primer lugar, he tenido motivos personales para desligarme de un tema que se convirtió para mí en una obsesión. Llamémosle desintoxicación, unida al tedio de volver a ver una y otra vez los mismos argumentos, y un cierto desaliento que, supongo, termina por invadir a todos los Sísifos. Pero siempre ha sido una alegría inmensa volver a Desiertos Lejanos y comprobar que sigue existiendo con la misma vitalidad del primer día, con los mismos integrantes (y otros nuevos que he leído con placer), la misma racionalidad y el mismo espíritu. Permítaseme comentar que sentí una suave melancolía al ver que este sitio ya no dependía de mí, que la masa crítica que se había formado era suficiente para continuar el proyecto. No quisiera singularizar, pero es evidente que la labor de Morenohijazo y Rasmo, en este sentido, ha sido hercúlea. Me causa admiración el hecho de que puedan continuar al pie del cañón, que no den muestra de hartazgo, a pesar del tiempo transcurrido, la necesaria dedicación y los insultos recibidos. Yo confieso que cuando salió el libro de Iglesias mi reacción fue de desaliento, de pensar: "Esto no se va a acabar nunca", y me cerré en banda. No quise saber más que lo que aquí se publicaba.
A partir de la sentencia, también yo pensé que habíamos ganado y sólo era necesario sistematizar lo que habíamos hecho en un libro o una wiki. Algunos de vosotros sabéis que el proyecto de libro se inició con un editor, y que de hecho se escribieron varios capítulos. Desgraciadamente, el proyecto no llegó a buen puerto por una combinación de factores que nunca expliqué adecuadamente a los participantes (por lo que me disculpo): los capítulos entregados al editor no fueron nunca revisados; al parecer el sentido de oportunidad, al estar trabajando después de la sentencia, se perdió; y algunas entregas no se realizaron. Al mismo tiempo, a mí me faltó la energía para gestionar bien el proyecto, así que éste fue muriendo.
Con la Wiki pasó un poco lo mismo: iniciamos con buen pie y con entusiasmo, pero poco a poco fuimos perdiendo vapor, y mi propio desinterés contribuyó a que se quedara a medias.
Sin embargo, el material existe, está ahí, tanto lo que escribimos para el libro (con la salvedad de que habría que volver a contactar con cada uno de los autores para que den su autorización) como con la wiki. Así que mi propuesta sería revisar lo que tenemos y publicarlo en formato pdf, en el caso del "libro", y seguir con la actualización de la Wiki, como una fuente documental para todos los que quieran informarse sobre el 11-M.
Estoy dispuesto a unirme al esfuerzo y contribuir con todas mis energías.
Por otro lado, quiero hacer algunas reflexiones. Cuando comenzamos el blog supimos que no tendríamos nunca el impacto mediático que tenían nuestros opositores. Éramos David contra Goliat, per creo que a pesar de ello dimos una galante batalla. De todas formas, sabíamos cuáles eran nuestras limitaciones e intentamos crear una serie de reglas metodológicas sobre nuestras respuestas al conspiracionismo.
Algunas las conocéis de sobra: el rigor, el rechazo a las especulaciones, la exclusión de opiniones políticas para que nuestros argumentos no se vieran contaminados por posturas ideológicas.
Otras eran más sutiles, pero creo que las hemos seguido aplicando. En particular, no ostentarnos como investigadores, ya que sabíamos que no lo éramos, y esa conciencia nos distinguía de nuestros adversarios: no teníamos acceso a documentos fundamentales, como el sumario; no teníamos los conocimientos de los peritos; carecíamos de la capacidad de desplazarnos y hacer entrevistas; no teníamos contactos en las FCSE ni en la judicatura.
Sólo teníamos la lógica y el sentido común. Y ellos nos permitían desmontar mentiras y manipulaciones. Algo de esto ha cambiado, es verdad: ahora tenemos expertos en Derecho, en Química y amigos que nos dan información. Aún así, creo que no debemos perder de vista el principio que he mencionado, y que nos llevaba a no ser autores de afirmaciones taxativas.
El conspiracionismo se puede refutar de dos formas, la fuerte y la débil. La forma fuerte es demostrar que una afirmación en particular es falsa. La forma débil es demostrar que existen OTRAS POSIBILIDADES además de la que el conspiracionista deduce como única conclusión posible. Es decir, atacar su continua falacia del falso dilema introduciendo posibilidades que no ha contemplado. Por ejemplo, no podemos estar seguros de si un perro detectaría o no los detonantes y el explosivo de la Kangoo; pero podemos saber que, en ocasiones similares, no los han detectado, y por tanto es imposible deducir como un hecho que TENÍAN que detectarlos.
Todo esto me lleva a oponerme a un artículo llamado "Por qué no pudo ser Titadyne". No tendría yo reparos si ese artículo se llamara: "Por qué no se puede concluir que fue Titadyne", y si mantuviera este espíritu. Pero no creo que DL deba comprometerse con una serie de argumentos propios a favor de una postura.
Es muy tarde, así que continuaré mañana con mis consideraciones, que por cierto habría que enviar al foro de "Taller de Trabajo".
Quiero adelantar que podemos hacer una tormenta de ideas sobre como darnos mayor difusión, no estoy en contra de ello; pero que no quisiera, como he leído por ahí, que empezáramos a usar las mismas armas de PJR. Nos han faltado, tal vez, mensajes sencillos y efectivos, en vez de nuestras largas retahílas. En ello nos ganan los conspis. Pero siempre pasará así: es más fácil inventar una trola sensacionalista que refutarla a consciencia. Aún así, tal vez podemos intentar dar la batalla del mensaje, siempre y cuando no perdamos el rigor que debe subyacer a dicho mensaje.
Un afectuosísimo saludo a todos.
Después de varios meses de ausencia y otros en los que apenas me limitaba a leer lo que escribíais, he vuelto porque la cosa parece volver a calentarse. Quiero comentar algunas cosas:
En primer lugar, he tenido motivos personales para desligarme de un tema que se convirtió para mí en una obsesión. Llamémosle desintoxicación, unida al tedio de volver a ver una y otra vez los mismos argumentos, y un cierto desaliento que, supongo, termina por invadir a todos los Sísifos. Pero siempre ha sido una alegría inmensa volver a Desiertos Lejanos y comprobar que sigue existiendo con la misma vitalidad del primer día, con los mismos integrantes (y otros nuevos que he leído con placer), la misma racionalidad y el mismo espíritu. Permítaseme comentar que sentí una suave melancolía al ver que este sitio ya no dependía de mí, que la masa crítica que se había formado era suficiente para continuar el proyecto. No quisiera singularizar, pero es evidente que la labor de Morenohijazo y Rasmo, en este sentido, ha sido hercúlea. Me causa admiración el hecho de que puedan continuar al pie del cañón, que no den muestra de hartazgo, a pesar del tiempo transcurrido, la necesaria dedicación y los insultos recibidos. Yo confieso que cuando salió el libro de Iglesias mi reacción fue de desaliento, de pensar: "Esto no se va a acabar nunca", y me cerré en banda. No quise saber más que lo que aquí se publicaba.
A partir de la sentencia, también yo pensé que habíamos ganado y sólo era necesario sistematizar lo que habíamos hecho en un libro o una wiki. Algunos de vosotros sabéis que el proyecto de libro se inició con un editor, y que de hecho se escribieron varios capítulos. Desgraciadamente, el proyecto no llegó a buen puerto por una combinación de factores que nunca expliqué adecuadamente a los participantes (por lo que me disculpo): los capítulos entregados al editor no fueron nunca revisados; al parecer el sentido de oportunidad, al estar trabajando después de la sentencia, se perdió; y algunas entregas no se realizaron. Al mismo tiempo, a mí me faltó la energía para gestionar bien el proyecto, así que éste fue muriendo.
Con la Wiki pasó un poco lo mismo: iniciamos con buen pie y con entusiasmo, pero poco a poco fuimos perdiendo vapor, y mi propio desinterés contribuyó a que se quedara a medias.
Sin embargo, el material existe, está ahí, tanto lo que escribimos para el libro (con la salvedad de que habría que volver a contactar con cada uno de los autores para que den su autorización) como con la wiki. Así que mi propuesta sería revisar lo que tenemos y publicarlo en formato pdf, en el caso del "libro", y seguir con la actualización de la Wiki, como una fuente documental para todos los que quieran informarse sobre el 11-M.
Estoy dispuesto a unirme al esfuerzo y contribuir con todas mis energías.
Por otro lado, quiero hacer algunas reflexiones. Cuando comenzamos el blog supimos que no tendríamos nunca el impacto mediático que tenían nuestros opositores. Éramos David contra Goliat, per creo que a pesar de ello dimos una galante batalla. De todas formas, sabíamos cuáles eran nuestras limitaciones e intentamos crear una serie de reglas metodológicas sobre nuestras respuestas al conspiracionismo.
Algunas las conocéis de sobra: el rigor, el rechazo a las especulaciones, la exclusión de opiniones políticas para que nuestros argumentos no se vieran contaminados por posturas ideológicas.
Otras eran más sutiles, pero creo que las hemos seguido aplicando. En particular, no ostentarnos como investigadores, ya que sabíamos que no lo éramos, y esa conciencia nos distinguía de nuestros adversarios: no teníamos acceso a documentos fundamentales, como el sumario; no teníamos los conocimientos de los peritos; carecíamos de la capacidad de desplazarnos y hacer entrevistas; no teníamos contactos en las FCSE ni en la judicatura.
Sólo teníamos la lógica y el sentido común. Y ellos nos permitían desmontar mentiras y manipulaciones. Algo de esto ha cambiado, es verdad: ahora tenemos expertos en Derecho, en Química y amigos que nos dan información. Aún así, creo que no debemos perder de vista el principio que he mencionado, y que nos llevaba a no ser autores de afirmaciones taxativas.
El conspiracionismo se puede refutar de dos formas, la fuerte y la débil. La forma fuerte es demostrar que una afirmación en particular es falsa. La forma débil es demostrar que existen OTRAS POSIBILIDADES además de la que el conspiracionista deduce como única conclusión posible. Es decir, atacar su continua falacia del falso dilema introduciendo posibilidades que no ha contemplado. Por ejemplo, no podemos estar seguros de si un perro detectaría o no los detonantes y el explosivo de la Kangoo; pero podemos saber que, en ocasiones similares, no los han detectado, y por tanto es imposible deducir como un hecho que TENÍAN que detectarlos.
Todo esto me lleva a oponerme a un artículo llamado "Por qué no pudo ser Titadyne". No tendría yo reparos si ese artículo se llamara: "Por qué no se puede concluir que fue Titadyne", y si mantuviera este espíritu. Pero no creo que DL deba comprometerse con una serie de argumentos propios a favor de una postura.
Es muy tarde, así que continuaré mañana con mis consideraciones, que por cierto habría que enviar al foro de "Taller de Trabajo".

Quiero adelantar que podemos hacer una tormenta de ideas sobre como darnos mayor difusión, no estoy en contra de ello; pero que no quisiera, como he leído por ahí, que empezáramos a usar las mismas armas de PJR. Nos han faltado, tal vez, mensajes sencillos y efectivos, en vez de nuestras largas retahílas. En ello nos ganan los conspis. Pero siempre pasará así: es más fácil inventar una trola sensacionalista que refutarla a consciencia. Aún así, tal vez podemos intentar dar la batalla del mensaje, siempre y cuando no perdamos el rigor que debe subyacer a dicho mensaje.
Un afectuosísimo saludo a todos.
[A los creyentes] les competerá difundir lo que otros han acuñado; ya que ningún hombre suelta y expande la mentira con tanta gracia como el que se la cree.
