02-03-2010, 19:52:37
Pues después de haber estado más bien desaparecido del combate estos días, me gustaría aportar mi opinión en una serie de puntos:
1) No creo que se vaya a producir ese inmenso resurgir del conspiracionismo que muchos estáis temiendo, ni creo que Pedro Jota le vaya a dedicar al 11-M más tiempo del estrictamente necesario. Que viene una nueva ola, sí, pero más bien motivada por intereses puntuales que por el ánimo de intoxicar e influir masivamente en la caída del gobierno socialista a base de 11-M. Cuando hablo de intereses puntuales, me refiero a:
- Momento procesal de algunas de las actuaciones judiciales en curso, incluidas algunas no relacionadas con el 11-M. Es una manera de influir en ellas con la amenaza latente del conspiracionismo. Ya sabemos que Pedro Jota es más político rastrero que periodista, y que el entiende así el juego de poder.
- Consolidación de esRadio por la vía rápida, ayudándole a captar la clientela "fácil" que son estos mendrugos peónidos. No hay que olvidar que el grupo Unidad Editorial (El Mundo) participa ampliamente de Unión Liberal de Radio (esRadio), que tras la salida de Federico de la COPE trata de convertirse en el referente en las ondas de la derecha más recalcitrante (y más cómica)
- Intento de Pedro Jota de recomponer en lo posible su maltrecho prestigio, que quedó muy tocado con las sentencias de Audiencia Nacional y Tribunal Supremo. Pasado el tiempo, jugando como siempre con el olvido y el desconocimiento por parte de la población de los detalles de la investigación judicial y de la suya propia, intenta crear la sensación de que sus bufonadas tenían una base fáctica.
2) En base al punto 1 coincido con quienes piensan que no merece la pena volverse locos por este arreón, ni perder tiempo, salud y dinero en una estrategia masiva de desintoxicación, aunque por supuesto respetaré cualquier iniciativa que toméis.
3) Desconocía que hubiera en su día movimientos encaminados a la publicación de un libro por parte de Desiertos Lejanos, aunque supongo que todos en algún momento hemos contemplado esa posibilidad. A día de hoy me sigue pareciendo una idea genial y hermosa, aunque más por dejar testimonio del trabajo que se ha llevado a cabo aquí que porque lo considere necesario para la buena salud democrática del pueblo. Si se siguen publicando libros a diestro y siniestro es por la sencilla razón de que muchísimas personas, me atrevo a decir que la inmensa mayoría, no soporta leer textos largos en una pantalla de ordenador... Para esas personas el trabajo de Desiertos Lejanos ha pasado prácticamente desapercibido, y es una lástima. Además de que por supuesto un libro como ése, aunque no lo pretendiera, serviría para terminar de abrirles los ojos a mucha gente que ya sospecha en qué terreno se mueven Pedro Jota, Federico y toda esa patulea.
4) Siento no coincidir con mi admirado Rasmo. El tema de los explosivos, aunque no deja de tener su gran importancia por formar parte de la más reciente oleada conspiracionista, no debería ser el aspecto fundamental de cualquier iniciativa que tomáramos. Pedro Jota y Federico hablan de explosivos precisamente porque no quieren que se hable de la Orquesta Mondragón, del ácido bórico, de la Kangoo vacía, de la mochila falsa y verdadera de Vallecas o de los cadáveres congelados de Leganés. Son temas que les escuecen muchísimo, porque son temas en los que han salido vapuleados y en los que ya no pueden enredar más. En cambio, con el tema de los explosivos tienen un terreno abonado en el que enredar permanentemente, no importa los esfuerzos denodados que se hagan desde Desiertos Lejanos... Como si les traes al mayor experto en explosivos del mundo, igual les da.
En alguna ocasión ya lo he explicado a la manera de Del Pino, pero a la inversa: hicieron a la gente mirar a los trenes para que no mirara fuera de los trenes, a la abrumadora cantidad de pruebas concluyentes que certifican la autoría islamista. Les hicieron mirar a los explosivos para que olvidaran los inmensos ridículos en los que cayeron... Y nosotros no deberíamos caer en esa trampa. Porque hay dos maneras de desacreditar una imbeztigación, desacreditando la imbeztigación en sí y desacreditando al imbeztigador.
En mi opinión una iniciativa, un libro por ejemplo, de Desiertos Lejanos debería contemplar por supuesto el tema de los explosivos, más bien a la manera de Forges ("Explosivos para torpes"), pero sin dejar atrás su mayor herencia, todos esos temas que a Pedro Jota y compañía les duele y sueñan con que se olviden. Cuando la gente sea plenamente consciente de lo que han hecho antes, de cómo han manipulado sin descanso y con total descaro, será más capaz de entender lo que están haciendo ahora.
Un saludo a todos.
1) No creo que se vaya a producir ese inmenso resurgir del conspiracionismo que muchos estáis temiendo, ni creo que Pedro Jota le vaya a dedicar al 11-M más tiempo del estrictamente necesario. Que viene una nueva ola, sí, pero más bien motivada por intereses puntuales que por el ánimo de intoxicar e influir masivamente en la caída del gobierno socialista a base de 11-M. Cuando hablo de intereses puntuales, me refiero a:
- Momento procesal de algunas de las actuaciones judiciales en curso, incluidas algunas no relacionadas con el 11-M. Es una manera de influir en ellas con la amenaza latente del conspiracionismo. Ya sabemos que Pedro Jota es más político rastrero que periodista, y que el entiende así el juego de poder.
- Consolidación de esRadio por la vía rápida, ayudándole a captar la clientela "fácil" que son estos mendrugos peónidos. No hay que olvidar que el grupo Unidad Editorial (El Mundo) participa ampliamente de Unión Liberal de Radio (esRadio), que tras la salida de Federico de la COPE trata de convertirse en el referente en las ondas de la derecha más recalcitrante (y más cómica)
- Intento de Pedro Jota de recomponer en lo posible su maltrecho prestigio, que quedó muy tocado con las sentencias de Audiencia Nacional y Tribunal Supremo. Pasado el tiempo, jugando como siempre con el olvido y el desconocimiento por parte de la población de los detalles de la investigación judicial y de la suya propia, intenta crear la sensación de que sus bufonadas tenían una base fáctica.
2) En base al punto 1 coincido con quienes piensan que no merece la pena volverse locos por este arreón, ni perder tiempo, salud y dinero en una estrategia masiva de desintoxicación, aunque por supuesto respetaré cualquier iniciativa que toméis.
3) Desconocía que hubiera en su día movimientos encaminados a la publicación de un libro por parte de Desiertos Lejanos, aunque supongo que todos en algún momento hemos contemplado esa posibilidad. A día de hoy me sigue pareciendo una idea genial y hermosa, aunque más por dejar testimonio del trabajo que se ha llevado a cabo aquí que porque lo considere necesario para la buena salud democrática del pueblo. Si se siguen publicando libros a diestro y siniestro es por la sencilla razón de que muchísimas personas, me atrevo a decir que la inmensa mayoría, no soporta leer textos largos en una pantalla de ordenador... Para esas personas el trabajo de Desiertos Lejanos ha pasado prácticamente desapercibido, y es una lástima. Además de que por supuesto un libro como ése, aunque no lo pretendiera, serviría para terminar de abrirles los ojos a mucha gente que ya sospecha en qué terreno se mueven Pedro Jota, Federico y toda esa patulea.
4) Siento no coincidir con mi admirado Rasmo. El tema de los explosivos, aunque no deja de tener su gran importancia por formar parte de la más reciente oleada conspiracionista, no debería ser el aspecto fundamental de cualquier iniciativa que tomáramos. Pedro Jota y Federico hablan de explosivos precisamente porque no quieren que se hable de la Orquesta Mondragón, del ácido bórico, de la Kangoo vacía, de la mochila falsa y verdadera de Vallecas o de los cadáveres congelados de Leganés. Son temas que les escuecen muchísimo, porque son temas en los que han salido vapuleados y en los que ya no pueden enredar más. En cambio, con el tema de los explosivos tienen un terreno abonado en el que enredar permanentemente, no importa los esfuerzos denodados que se hagan desde Desiertos Lejanos... Como si les traes al mayor experto en explosivos del mundo, igual les da.
En alguna ocasión ya lo he explicado a la manera de Del Pino, pero a la inversa: hicieron a la gente mirar a los trenes para que no mirara fuera de los trenes, a la abrumadora cantidad de pruebas concluyentes que certifican la autoría islamista. Les hicieron mirar a los explosivos para que olvidaran los inmensos ridículos en los que cayeron... Y nosotros no deberíamos caer en esa trampa. Porque hay dos maneras de desacreditar una imbeztigación, desacreditando la imbeztigación en sí y desacreditando al imbeztigador.
En mi opinión una iniciativa, un libro por ejemplo, de Desiertos Lejanos debería contemplar por supuesto el tema de los explosivos, más bien a la manera de Forges ("Explosivos para torpes"), pero sin dejar atrás su mayor herencia, todos esos temas que a Pedro Jota y compañía les duele y sueñan con que se olviden. Cuando la gente sea plenamente consciente de lo que han hecho antes, de cómo han manipulado sin descanso y con total descaro, será más capaz de entender lo que están haciendo ahora.
Un saludo a todos.
