02-03-2010, 20:09:49
No me siento desmerecida por el hecho de que existan numerosos licenciados en Derecho que no saben hablar ni escribir. Me apena, pero sé que es así.
Es más:
- por circunstancias de la vida, que es mú dura, estoy ahora tratando con cierto elemento que es licenciado en Derecho y, a la par, retrasado; un individuo que se ve claramente que está por debajo del umbral de la normalidad, un borderline, aquello que se suele llamar faltucho; y ahí está, con su titulico
- este defecto que acertadamente señalas se observa también en muchos otros licenciados universitarios; precisamente, viendo las sesiones del juicio del 11M, yo me he tirado de los pelos varias veces al contemplar la nula capacidad expositiva y explicativa de los peritos y testigos (incluso políticos: véase Díaz de Mera); mismamente los de la pericial química, explicarse, no se explicaban, y retórica, cero, ¿o no?
- entre aquéllos que más y mejor deberían manejar el lenguaje en mi opinión, esto es, los periodistas, la cosa es más espantosa si cabe: hace poco en "Sé lo que hicísteis..." pude ver cómo, tras cachondearse con justicia de cierta periodista que en otro programa se había empeñado en usa la palabra "peculio" sin saber pronunciarla (pecunio, dijo, y pecurio y otras lindezas), los tres criticantes, de los que al menos dos son periodistas según creo, manifestaron expresamente y con total desinhibición que ignoraban lo que significa dicha palabra y que era la primera vez que la habían oído: y tan frescos
- a mí, esta falta de retórica generalizada me viene bien, porque yo no la padezco; me sorprende mucho la poca importancia que la gente le da, a lo que se ve, a su propia capacidad discursiva, porque puedo asegurar y aseguro
que en la vida real es una herramienta eficacísima: ¡la de gente que me he llevado yo por delante, y me llevo, porque se ven superados por la forma del discurso sin llegar a ser capaces de enfrentarse al fondo! Sobre todo si hace falta improvisar: es que se quedan viendo visiones.
Es más:
- por circunstancias de la vida, que es mú dura, estoy ahora tratando con cierto elemento que es licenciado en Derecho y, a la par, retrasado; un individuo que se ve claramente que está por debajo del umbral de la normalidad, un borderline, aquello que se suele llamar faltucho; y ahí está, con su titulico
- este defecto que acertadamente señalas se observa también en muchos otros licenciados universitarios; precisamente, viendo las sesiones del juicio del 11M, yo me he tirado de los pelos varias veces al contemplar la nula capacidad expositiva y explicativa de los peritos y testigos (incluso políticos: véase Díaz de Mera); mismamente los de la pericial química, explicarse, no se explicaban, y retórica, cero, ¿o no?
- entre aquéllos que más y mejor deberían manejar el lenguaje en mi opinión, esto es, los periodistas, la cosa es más espantosa si cabe: hace poco en "Sé lo que hicísteis..." pude ver cómo, tras cachondearse con justicia de cierta periodista que en otro programa se había empeñado en usa la palabra "peculio" sin saber pronunciarla (pecunio, dijo, y pecurio y otras lindezas), los tres criticantes, de los que al menos dos son periodistas según creo, manifestaron expresamente y con total desinhibición que ignoraban lo que significa dicha palabra y que era la primera vez que la habían oído: y tan frescos
- a mí, esta falta de retórica generalizada me viene bien, porque yo no la padezco; me sorprende mucho la poca importancia que la gente le da, a lo que se ve, a su propia capacidad discursiva, porque puedo asegurar y aseguro
que en la vida real es una herramienta eficacísima: ¡la de gente que me he llevado yo por delante, y me llevo, porque se ven superados por la forma del discurso sin llegar a ser capaces de enfrentarse al fondo! Sobre todo si hace falta improvisar: es que se quedan viendo visiones.
