15-03-2010, 18:29:13
Mangeclous Wrote:Jflp hace un comentario a este hilo en el blog de LdP:
jflp Wrote:(...)
El hecho de no haberles realizado el análisis de carboxihemoglobina lo que evidencia es que no SE PUEDE DEMOSTRAR CIENTÍFICAMENTE que los CUATRO SUICIDADOS de Leganés estuvieran vivos cuando se produjo la explosión, aunque PRIETO diga en la vista oral que SÍ SE LES HICIERON ESOS ANÁLISIS.
(...)
Lo pone por cuadruplicado, quizá piensa que los demás comparten sus problemas de comprensión lectora. En fin, por si vuelve a leer este hilo le remito a la declaración de los forenses ante el tribunal, en la que a petición expresa del tribunal enumeran las distintas pruebas que hallaron en los cadáveres que acreditaban que éstos estaban vivos en el momento de la explosión. Y en toda la declaración no dicen en ningún momento que hubieran hecho la prueba de la carboxihemoglobina -que, como bien ha explicado Morenohijazo, no hubiera sido determinante ni resultó necesaria.
Cierto, amigo.
Para resumir, por si hay algún despistado, la combinación de carbono y oxígeno, con un poco de energía (por ejemplo, en un incendio, un brasero mal encendido, un tubo de escape, una explosión) da lugar a la unión de una molécula de carbono con dos de oxígeno (CO2, dióxido de carbono) si hay oxígeno de sobra, o con una molécula de oxígeno si hay falta relativa de oxígeno (CO, monóxido de carbono) produciéndose en este caso un fenómeno de combustión incompleta.
Lo relevante en este caso es que el CO2 no es venenoso, y la asfixia en una atmósfera con CO2 (por ejemplo, en un lagar) se produce, simplemente, porque no hay oxígeno, y el CO en cambio es muy venenoso: su unión a la hemoglobina es muy poderosa, mucho más que la del oxígeno a la propia hemoglobina, y además es una unión muy duradera; si la concentración de carboxihemoglobina respirada es muy alta no basta con salir de la atmosfera tóxica, hay que respirar oxígeno puro bastante rato... y tener suerte, para salir con vida.
Para que se forme la carboxihemoglobina, por supuesto, tiene que estar vivo el sujeto. Si sometes a un cadáver a un ambiente rico en monóxido de carbono, su sangre no combinará la hemoglobina con carbono.
Traducido a las autopsias, en un incendio, una explosión o una combustión de una caldera mal encendida, la carboxihemoglobina puede ser útil para detectar si la persona ha muerto por inhalación del CO, por el incendio, o por otras causas. Lógicamente, tiene su importancia forense determinar que una persona que ha muerto en un brasero, con apariencia de muerte accidental, no inhaló CO; eso haría sospechar que la muerte se debe a otra causa, y que debemos investigar más.
Centrándonos ya en la explosión de Leganés, es cierto que la carboxihemoglobina puede estar en concentraciones muy elevadas en los cadáveres muertos en una explosión, pero puede no aparecer. Todo depende de si murió instantáneamente por la terrible onda explosiva que se produjo, o vivió los segundos suficientes para que el CO producido en la combustión incompleta de una explosión -más el incendio posterior- se introdujese en el organismo y se combinase con la hemoglobina.
Es decir, planteado de otra forma: si los terroristas murieron en la explosión, pudieran tener cifras altas de carboxihemoglobina (muerte unos instantes tras la explosión, con tiempo suficiente a que se produjese combinación CO más hemoglobina) o no tenerlas (muerte instantánea).
Sobre este punto se propagó una falacia, no sé si por ignorancia o por maldad, que fue increíblemente apoyada, al menos en una ocasión, pr Carmen Baladía (menuda forense, la tipa) que pretendía que gracias a la carboxihemoglobina se podía haber sabido si los terroristas respiraron los gases lacrimógenos de los GEO. Lógicamente, está prohibidísimo que los gases lacrimógenos porten o desprendan un gas venenoso como el monóxido de carbono
Y ¿qué pasa si los terroristas murieron antes de los atentados, como defienden los conspiracionistas? Pues que depende de la causa de la muerte. Si fueron envenenados con cianuro, por ejemplo, no tendrían dosis elevadas de carboxihemoglobina, pero si fueron asesinados con los gases mde un tubo de escape, por ejemplo sí.
Por lo tanto, en ninguno de los casos (muerte en la explosión, muerte antes de la explosión) la carboxihemoglobina hubiese determinado con seguridad la causa de la muerte.
Recuerden quienes tratan con conspiracionistas la cerrazón de éstos a aceptar los hechos, y la propensión a aceptar teorías fantasiosas con tal de no aceptar la verdad.
Pueden estar seguros que si se hubiera ordenado un análisis de carboxihemoglobina en los cadáveres de Leganés y hubiera aparecido unas cifras muy altas, los Peones Negros no hubieran aceptado que se trataba de muertes por la explosión.
La única diferencia es que, en lugar de haber hablado de los Pelanas Congelados, Conservados en Ácido Bórico y Trasladados en Carritos de Supermercado, hablaríamos de Pelanas Muertos Alrededor de un Brasero, Conservados en Ácido Bórico y Trasladados en Carritos de Supermercado.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
