21-04-2010, 20:21:55
Lobo Wrote:Eso de "atentado tan técnico" me repatea y me lleva a situaciones que pa'qué...
Un día a la salida del trabajo tomé el autobús con una compañera cuyo padre se cree las teorías conspiranoicas. Y empezó con lo de "es que algo como el 11-M es muy complejo". Le repliqué que montar sistemas emporizadores con móviles es una tontería, lle conté cómo montar un circuito temporizador con un integrado 555 y cómo el 11-M había sido un atentado bien torpe. Que con el mismo número de mochilas explosivas y conociendo bien cómo funciona el sistema de transporte público de Madrid se podría haber provocado un caos colosal.
Al día siguiente otra compañera se me acercó y me dijo "¡Menuda conversación teníais ayer!" Resulta que el autobús iba más en silencio de lo que nos habíamos percatado y se enteró todo el mundo de la conversación.
En fin, que puro racismo el pensar que cuatro mataos con acceso a explosivos, estaño y soldador fueron incapaces de montar un atentado como el 11-M. Lo triste es lo sencillo que es ejercer el mal teniendo voluntad.
Totalmente de acuerdo. Sin quererlo, Luis del Pino mostró a sus discípulos lo fácil que era manipular el móvil de marras, cuando se puso a medir corrientes para demostrar que el móvil no podía accionar el detonador (¡qué tiempos!). Cualquiera que haya pasado una hora en un laboratorio de electrónica aprendiendo a soldar podía haber manipulado los móviles. Por supuesto, a los sagaces peones se les escapó ese ángulo de la explicación conífera, lo sencillo que era armar la bomba...
De hecho, como explicó Pedro en su comparecencia, la bomba era trivial; casi cualquier bomba tiene un circuito de carga (por el que pasa la corriente que acciona el detonador) y un circuito de control (que cierra el circuito de carga cuando se da una cierta condición: la hora, la altitud, el movimiento, un interruptor). En el 11-M, ambos circuitos eran el mismo. Más sencillo, imposible.
Lo único que le faltaría es la teoría, el saber que un móvil Trium podía accionar los detonadores. Y esa teoría, según parece, ya estaba en la Red. Al menos los atentados de Bali y el famoso comando Dixan la conocían.
[A los creyentes] les competerá difundir lo que otros han acuñado; ya que ningún hombre suelta y expande la mentira con tanta gracia como el que se la cree.
