23-04-2010, 09:28:57
La discusión sobre la forma de abordar la crítica a los artículos de Morís no es baladí.
Muchas de las teorías o afirmaciones “erróneas” expuestas por Moris, quizá todas menos la novedosa atribución a Bermúdez de haber prejuzgado el caso con un pronunciamiento sobre la supuesta incapacidad técnica de los moritos para cometer el atentado, han sido ya expuestas anteriormente, tienen su origen, en las mentiras ya publicadas por Luis del Pino, Casimiro, del Burgo, Pedro Jota, de Pablo, Iglesias, Federico… y ya han sido machacadas de forma sistemática en el blog y el foro de DL. La cuestión entonces es si sería necesario hacerlo también cuando quien las escribe es Morís, que ha sufrido y sufre el dolor inimaginable de haber perdido a su hijo, asesinado el 11-M junto con otras 190 personas cuyas familias sienten el mismo dolor; y también el cómo hacerlo.
Las falsedades, creo, deben ser rebatidas vengan de donde vengan, máxime si han sido publicadas en un medio de comunicación, pero en el cómo, en el caso del señor Morís, soy partidario de hacerlo como dice Viana, y no con el desdén que a veces tratamos a los mentirosos compulsivos como Casimiro, Piyei, el Luispi o el perito-patatyn Iglesias.
Muchas de las teorías o afirmaciones “erróneas” expuestas por Moris, quizá todas menos la novedosa atribución a Bermúdez de haber prejuzgado el caso con un pronunciamiento sobre la supuesta incapacidad técnica de los moritos para cometer el atentado, han sido ya expuestas anteriormente, tienen su origen, en las mentiras ya publicadas por Luis del Pino, Casimiro, del Burgo, Pedro Jota, de Pablo, Iglesias, Federico… y ya han sido machacadas de forma sistemática en el blog y el foro de DL. La cuestión entonces es si sería necesario hacerlo también cuando quien las escribe es Morís, que ha sufrido y sufre el dolor inimaginable de haber perdido a su hijo, asesinado el 11-M junto con otras 190 personas cuyas familias sienten el mismo dolor; y también el cómo hacerlo.
Las falsedades, creo, deben ser rebatidas vengan de donde vengan, máxime si han sido publicadas en un medio de comunicación, pero en el cómo, en el caso del señor Morís, soy partidario de hacerlo como dice Viana, y no con el desdén que a veces tratamos a los mentirosos compulsivos como Casimiro, Piyei, el Luispi o el perito-patatyn Iglesias.
