27-04-2010, 21:07:34
Para mí no es lo mismo enfangarse en el error, en declaraciones injuriosas, incluso en manifestaciones que uno mismo piensa que pueden ser falsas, por medrar (como Lewis Pinewood, o PiYey o Fedeguico) que hacerlo porque uno encuentra un consuelo en ello, como Moris. Sí, es injusto, está mal, pero es lo que siento.
Yo creo que posiblemente a Moris le resulta menos duro pensar que su hijo fue víctima de un plan fastuoso para perder a España, un plan para forzar el cambio de Gobierno y echar al PP, y todo eso pensando mucho y planeando al milímetro y desarrollando una gran e importante operación de inteligencia y espionaje y contraespionaje, que asumir que simplemente lo hicieron unos delincuentes menores por fanatismo religiosos y con el mero afán de hacer daño indiscriminadamente y a cualquiera.
Y ya no digamos si Moris es de los que se batió el cobre en su día defendiendo la decisión de la guerra de Irak y luego podría tener que pensar que los delincuentes menores se vieron espoleados en su fanatismo por esa actuación de España. Que es un tema en el que no vamos a entrar, pero tengo que decir (prometo no volver a tratar el tema) que yo estaba en Egipto cuando empezó la guerra de Irak y fui testigo de la sorpresa indignada de los egipcios de a pie (guías, policías y simples ciudadanos) por la postura de España en esa guerra.
En fin que yo creo que a lo que a Moris y a muchas víctimas le resulta duro es asumir la banalidad del mal. Es peor cuando el mal lo hace Eichmann el funcionario que cuando lo hace Himmler el monstruo.
Yo creo que posiblemente a Moris le resulta menos duro pensar que su hijo fue víctima de un plan fastuoso para perder a España, un plan para forzar el cambio de Gobierno y echar al PP, y todo eso pensando mucho y planeando al milímetro y desarrollando una gran e importante operación de inteligencia y espionaje y contraespionaje, que asumir que simplemente lo hicieron unos delincuentes menores por fanatismo religiosos y con el mero afán de hacer daño indiscriminadamente y a cualquiera.
Y ya no digamos si Moris es de los que se batió el cobre en su día defendiendo la decisión de la guerra de Irak y luego podría tener que pensar que los delincuentes menores se vieron espoleados en su fanatismo por esa actuación de España. Que es un tema en el que no vamos a entrar, pero tengo que decir (prometo no volver a tratar el tema) que yo estaba en Egipto cuando empezó la guerra de Irak y fui testigo de la sorpresa indignada de los egipcios de a pie (guías, policías y simples ciudadanos) por la postura de España en esa guerra.
En fin que yo creo que a lo que a Moris y a muchas víctimas le resulta duro es asumir la banalidad del mal. Es peor cuando el mal lo hace Eichmann el funcionario que cuando lo hace Himmler el monstruo.
