27-04-2010, 23:32:05
"La banalidad del mal". Esa es la expresión que empleo siempre cuando hablo del 11-M. La gente NECESITA creer que los atentados son una anomalía producto de una portentosa conspiración nacida de unas mentes criminales. Que una vez se descubra la conspiración España y le mundo volverán a la normalidad.
Sin embargo la triste realidad es que ejercer el mal es terriblemente fácil. Que es sólo cuestión de voluntad. Que nuestras vidas son así de frágiles y que el terrorismo islamista es real.
Y eso de la "conducta esperable" de un terrorista que un mes antes hace cosas que atraían la atención sobre él, en fin. Ni os imagináis cómo se lo pasaba Jalid Sheij Mojammed dándose la vidorra en Filiipinas mientras prepaba el plan "Bojinka".
Sin embargo la triste realidad es que ejercer el mal es terriblemente fácil. Que es sólo cuestión de voluntad. Que nuestras vidas son así de frágiles y que el terrorismo islamista es real.
Y eso de la "conducta esperable" de un terrorista que un mes antes hace cosas que atraían la atención sobre él, en fin. Ni os imagináis cómo se lo pasaba Jalid Sheij Mojammed dándose la vidorra en Filiipinas mientras prepaba el plan "Bojinka".
