30-04-2010, 22:36:45
Por no abrir otro hilo, pongo aquí novedades de las andanzas de un viejo conocido:
Quote:[h]El libro le salió caro a Lavandera [/h]
El confidente del 11-M se enfrenta a 2,5 años de cárcel por una deuda con su abogada que mantuvo pese a ingresar 15.600 euros por una publicación sobre los atentados
R. GARCÍA
Francisco Javier Lavandera Villazón, el confidente policial que se convirtió en testigo clave en el juicio por los atentados terroristas que tuvieron lugar el 11 de marzo de 2004 en Madrid, podría ir a la cárcel. El fiscal pide para él una condena de dos años y medio de prisión al considerarle responsable de un delito de insolvencia punible. Y todo, porque Lavandera debe algo más de 400 euros a la abogada que le defendió en un juicio en el que se le acusaba de comprar un coche con una nómina falsa. Entonces evitó el pago declarándose insolvente. Su abogada mantiene que eso no es cierto, ya que una editorial le había pagado 15.600 euros por la publicación del libro «A tumba abierta», en el que Lavandera narraba sus vivencias en torno a la trama asturiana del 11 de marzo. Pero ese patrimonio nunca lo invirtió en saldar sus deudas.
El nombre de Francisco Javier Lavandera Villazón saltó a los medios de comunicación de toda España tan sólo ocho meses después del atentado terrorista de Madrid. En una cinta encontrada en el cuartel de la Guardia Civil de Cancienes se escuchaba cómo el ahora procesado denunciaba ante las fuerzas del orden una trama de delincuentes asturianos que pretendían vender grandes cantidades de explosivos. Se trataba de Antonio Toro y Emilio Súarez Trashorras.
Poco más de un año después del atentado, en el verano de 2005, los juzgados asturianos iniciaron un proceso contra Lavandera, al que se acusaba por aquel entonces de comprar un coche en un concesionario de Avilés con nóminas falsificadas. El caso llegó incluso a incluirse en el sumario del 11-M.
Francisco Javier Lavandera fue entonces a ver a la abogada que hoy le demanda. Puso en sus manos el caso de la supuesta estafa cometida contra el concesionario y le pidió asesoramiento profesional. Pero nunca le llegó a pagar. A pesar de su insistencia, la letrada gijonesa Ana María Muñiz Casares no recibió ni un euro por el proceso.
En mayo de 2006 Francisco Javier Lavandera Villazón volvió a ser noticia. La editorial «La esfera de los libros» publicó sus memorias bajo el título «A tumba abierta», y le pagó por ello 15.600 euros. A pesar de que ya tenía ingresos, el ahora acusado siguió sin pagar a su abogada, que ya le había demandado. Según el representante fiscal, los juzgados le intentaron embargar los derechos de autor del libro, pero Francisco Javier Lavandera intentó «frustrar el pago, conocedor de la deuda que tenía». El fiscal pide, además de los dos años y medio de cárcel, que el acusado indemnice a la demandante con 445,87 euros y pague una multa de 4.320 euros.
El juicio contra Lavandera tendrá lugar el próximo lunes a las once de la mañana en la sala de vistas del Juzgado de lo penal número 2 de Gijón.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
