28-05-2010, 18:13:17
Mantengamos el debate fuera de la política, por favor.
Tal vez la política informativa del PP no fuera la más acertada tras los atentados, pero ya le pasó factura electoral.
Y el conspiracionismo no comienza ahí, sino varios meses después; no comienza en el seno del PP, sino con Pedro Jota, Múgica, Del Pino, Federico, Casimiro, etc.
Y algunos -demasiados, para mi gusto- de los mandos del PP se dejaron tentar por cantos de sirena de quienes les ofeecían una justificación para la derrota electoral inesperada ("mira, no la cagásteis vosotros, os robaron las elecciones") pero, a mi juicio, el conspiracionismo no nace por eso; nace con intención de medro de unos aprovechateguis.
Sobre el punto de Dezcallar, el asunto clave a dejar sentado es que no existe ninguna prueba de que al Gobierno se le ocultasen datos ni se le "encaminase" a ningún resultado. De hecho, horas después de haberse cometido el único error conocido (la conversación entre Cuadro Jaén y Díaz Pintado) el Gobierno ya conocía, con seguridad, la existencia de la Kangoo, el desmentido de Otegui, la cinta coránica, los detonadores, la GOMA 2 ECO, etc. Y si persistió en una determinada línea informativa, interpretada por la opinión pública como sesgada, es por propia decisión, no por culpa de Dezcallar, Sánchez Manzano o Cuadro Jaén.
Tal vez la política informativa del PP no fuera la más acertada tras los atentados, pero ya le pasó factura electoral.
Y el conspiracionismo no comienza ahí, sino varios meses después; no comienza en el seno del PP, sino con Pedro Jota, Múgica, Del Pino, Federico, Casimiro, etc.
Y algunos -demasiados, para mi gusto- de los mandos del PP se dejaron tentar por cantos de sirena de quienes les ofeecían una justificación para la derrota electoral inesperada ("mira, no la cagásteis vosotros, os robaron las elecciones") pero, a mi juicio, el conspiracionismo no nace por eso; nace con intención de medro de unos aprovechateguis.
Sobre el punto de Dezcallar, el asunto clave a dejar sentado es que no existe ninguna prueba de que al Gobierno se le ocultasen datos ni se le "encaminase" a ningún resultado. De hecho, horas después de haberse cometido el único error conocido (la conversación entre Cuadro Jaén y Díaz Pintado) el Gobierno ya conocía, con seguridad, la existencia de la Kangoo, el desmentido de Otegui, la cinta coránica, los detonadores, la GOMA 2 ECO, etc. Y si persistió en una determinada línea informativa, interpretada por la opinión pública como sesgada, es por propia decisión, no por culpa de Dezcallar, Sánchez Manzano o Cuadro Jaén.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
