13-06-2010, 00:23:44
Luis del Pino también añade su particular empujoncito a la falacia.
En realidad todo el enfoque que hace nuestro “agujerólogo” roza lo esperpéntico… por el lado de la cuneta.
Comparar la responsabilidad que pueda tener “El Gitanillo” con Suárez Trashorras, y por ende el castigo merecido y recibido, es absolutamente ridículo.
Recuerdo que una de las cosas que se plantearon durante el juicio es si la condena -caso de ser declarado culpable- al exminero sería por como colaborador de los atentados, o como mero vendedor de explosivos de manera ilegal, en dependencia de si se consideraba que sabía o no el destino que se iba a dar a la dinamita. Finalmente, el Tribunal consideró que Trashorras, mayor de edad, jefe de una banda de delincuentes, que había llevado la negociación con el jefe del comando terrorista, que no ignoraba las ideas radicales de sus interlocutores, y que sabía la enorme cantidad de explosivos y detonadores que buscaban, no podía dejar de sospechar que iba a cometerse un atentado, y cerró los ojos conscientemente.
Sin embargo, “El Gitanillo” era menor de edad, y mero subalterno en la banda. Un subalterno que se entretiene en jugar con la Play mientras los otros negocian, y que obedece las órdenes de Trashorras; por otro lado, no hay pruebas de que conociera la cantidad de explosivos que deseaban llevarse, y sólo tras haberlos robado echa un vistazo al maletero, donde ve algunos paquetes. Considerarlo un “colaborador necesario” resulta casi risible, si no estuviéramos hablando de un atentado terrorista
Decide, por otro lado, posiblemente aconsejado por su abogado, colaborar con la Justicia, y probablemente se ha tenido en cuenta para que la condena sea menor.
Aún así, no ha sido leve la pena. Seis años de encierro y cinco de libertad vigilada no es moco de pavo. Pensemos en que, no pocas veces, un “narco” arrepentido no llega ni a pisar la cárcel, y se le organiza una segunda identidad en algún punto tranquilo y recogido, lejos de la venganza de los jefes contra los que han declarado. Y, para un “favor” tan grande como cometer un perjurio, parece pena muy grande, y mucho riesgo ponerse en manos de una persona de moral tan defectuosa como un delincuente juvenil de dieciséis años, para vivir siempre pendientes de un posible chantaje
Y parece que le fastidia a Luis del Pino que no vaya a la cárcel de adultos el “Gitanillo”. Seis años de encierro, cinco de libertad vigilada, para un joven menor de edad en el momento del delito –un delito del que él no era organizador ni responsable, y que muy posiblemente no comprendía en toda su magnitud-, que no era más que un segundón y que colaboró con la justicia, pero a Luis del pino le parece poco, porque no pisa la cárcel.
Para Luis del Pino, pues, huelga decir que “El Gitanillo” no tiene derecho a reinserción ni a una segunda oportunidad. Debería haber ido a penal de bola y cadena, traje a rayas y pico y pala. ¡Qué lejos quedan los “Libertad para Zougham”, y “Trashorras es el Dreyfus español”
Y si canallesco es el abordaje pinípedo de lo de “El Gitanillo”, bochornoso y más aún es lo de Mahmoud Slimane.
Mahmoud Slimane, acusado de colaboración con banda armada y falsificación de documentos, pasó tres años y algo más en prisión preventiva, para luego ser condenado a tres años (por tanto, menos tiempo del que estuvo encarcelado) que luego, para más mofa y befa, fueron rebajados a dos años por el Tribunal Supremo.
Sin embargo, el pajarito, que para todo tiene, contaba con otra condena de la Audiencia Provincial de Madrid, que es la que está cumpliendo en la actualidad. El Tribunal Supremo, en aplicación de una doctrina del Tribunal Constitucional, ha estimado su recurso para que se le cuente como prisión preventiva de este segundo delito el tiempo DE EXCESO DE PRISIÓN de la primera condena. Así pues, el tiempo de prisión de más cumplido como prisión preventiva en el caso 11-M (un año, o año y poco) le contará como prisión preventiva de este segundo delito, y se descontará de la condena final.
Parece lógico ¿no? Pues Don Luis parece querer sugerir que esta compensación de condena es como pago a no se sabe muy bien qué, pues el testimonio de Slimane ni fue relevante, ni decisivo, ni tuvo la más mínima trascendencia.
Pero es que, escandalícense ustedes, ni siquiera es la Audiencia Nacional quien paga la deuda que. es de suponer, Slimane habría contraído con ellos. La Audiencia Nacional había rechazado el recurso del preso y ha tenido que ser el Supremo quien, como ya he dicho aplicando una doctrina del TC, lo conceda. Inútil sería tratar de explicar a esta gente que, si algún favor debían a Slimane en la Audiencia Nacional ¿por qué le condenaron a tres años? ¿por qué se arriesgan a denegarle el recurso? ¡Anda que no corren peligro poniéndose en manos de alguien que les puede denunciar en cuanto quiera, siendo por otro lado tan fácil absolverle!
Lo cierto es que el comentario de Luis del Pino sólo se comprende si se supone que en su blog, o bien el nivel de aborregamiento es máximo, con los peones dispuestos a comulgar, ya no con ruedas de molino, sino con placas tectónicas, y por otro lado quien caiga en su página sin excesivos conocimientos sobre el 11-M no va a tener ni ganas ni moral para hacer una simple búsqueda donde confrontar los datos.
Como el segundo supùiesto –lector ocasional perezoso para comprobar datos- no puede escribir en el blog, sólo conocemos las reacciones peónidas.
Sólo Belga, a este momento, es mínimamente crítico:
Obsérvese que no es precisamente agresivo con las melonadas de su jefe de filas; simplemente deja su comentario, como diciendo: “A buen entendedor, que sepáis que a mí no se me engaña”
En la otra esquina del cuadrilátero, con calzón rojo de debería darle vergüenza, el nuevo aspirante y esperanza blanca dispuesto a conquistar el cetro de mayor densidad de tonterías por post, pitufito:
¿Qué sabrá este infeliz de la Justicia en Alemania o EEUU, o de leyes físicas o lógicas?
Quote: Informa hoy El Mundo de la puesta en libertad de El Gitanillo, gracias al pacto alcanzado en su día con la Fiscalía, que le ha permitido cumplir la pena impuesta en un reformatorio y le ha evitado ir a prisión.
El análisis editorial del periódico de Pedro J. es impecable: si la versión oficial del 11-M fuera cierta, estaríamos ante el escándalo de la excarcelación de una persona que habría jugado un papel fundamental en el transporte de los explosivos utilizados para matar a 193 personas el 11-M; pero es que todavía peor es la otra alternativa posible: que se esté poniendo en la calle a alguien a quien en su día se utilizó simplemente para apuntalar las mentiras en las que la versión oficial se basa.
Obviamente, la alternativa correcta es la segunda: los contradictorios testimonios de El Gitanillo durante la instrucción del sumario y el juicio sirvieron para tener algo a lo que agarrarse jurídicamente a la hora de construir una infumable historia sobre el supuesto viaje de transporte de explosivos desde Asturias.
Sea como sea, lo que está claro es que poco a poco van quedando en libertad todos aquellos cuyo testimonio sirvió para poner, ora un parche, ora un zurcidito, en ese traje lleno de costurones denominado "versión oficial del 11-M". Hace unos días, era otro de los enjuiciados en la Casa de Campo, Mahmoud Slimane, quien se beneficiaba de una decisión del Tribunal Supremo referida al cómputo de la prisión provisional, acortándosele así la estancia en prisión por el delito de falsificación de documentos por el que se le condenó.
¿Quién será el siguiente en beneficiarse de cualquier argucia legal para salir discretamente de prisión?
En realidad todo el enfoque que hace nuestro “agujerólogo” roza lo esperpéntico… por el lado de la cuneta.
Comparar la responsabilidad que pueda tener “El Gitanillo” con Suárez Trashorras, y por ende el castigo merecido y recibido, es absolutamente ridículo.
Recuerdo que una de las cosas que se plantearon durante el juicio es si la condena -caso de ser declarado culpable- al exminero sería por como colaborador de los atentados, o como mero vendedor de explosivos de manera ilegal, en dependencia de si se consideraba que sabía o no el destino que se iba a dar a la dinamita. Finalmente, el Tribunal consideró que Trashorras, mayor de edad, jefe de una banda de delincuentes, que había llevado la negociación con el jefe del comando terrorista, que no ignoraba las ideas radicales de sus interlocutores, y que sabía la enorme cantidad de explosivos y detonadores que buscaban, no podía dejar de sospechar que iba a cometerse un atentado, y cerró los ojos conscientemente.
Sin embargo, “El Gitanillo” era menor de edad, y mero subalterno en la banda. Un subalterno que se entretiene en jugar con la Play mientras los otros negocian, y que obedece las órdenes de Trashorras; por otro lado, no hay pruebas de que conociera la cantidad de explosivos que deseaban llevarse, y sólo tras haberlos robado echa un vistazo al maletero, donde ve algunos paquetes. Considerarlo un “colaborador necesario” resulta casi risible, si no estuviéramos hablando de un atentado terrorista
Decide, por otro lado, posiblemente aconsejado por su abogado, colaborar con la Justicia, y probablemente se ha tenido en cuenta para que la condena sea menor.
Aún así, no ha sido leve la pena. Seis años de encierro y cinco de libertad vigilada no es moco de pavo. Pensemos en que, no pocas veces, un “narco” arrepentido no llega ni a pisar la cárcel, y se le organiza una segunda identidad en algún punto tranquilo y recogido, lejos de la venganza de los jefes contra los que han declarado. Y, para un “favor” tan grande como cometer un perjurio, parece pena muy grande, y mucho riesgo ponerse en manos de una persona de moral tan defectuosa como un delincuente juvenil de dieciséis años, para vivir siempre pendientes de un posible chantaje
Y parece que le fastidia a Luis del Pino que no vaya a la cárcel de adultos el “Gitanillo”. Seis años de encierro, cinco de libertad vigilada, para un joven menor de edad en el momento del delito –un delito del que él no era organizador ni responsable, y que muy posiblemente no comprendía en toda su magnitud-, que no era más que un segundón y que colaboró con la justicia, pero a Luis del pino le parece poco, porque no pisa la cárcel.
Para Luis del Pino, pues, huelga decir que “El Gitanillo” no tiene derecho a reinserción ni a una segunda oportunidad. Debería haber ido a penal de bola y cadena, traje a rayas y pico y pala. ¡Qué lejos quedan los “Libertad para Zougham”, y “Trashorras es el Dreyfus español”
Y si canallesco es el abordaje pinípedo de lo de “El Gitanillo”, bochornoso y más aún es lo de Mahmoud Slimane.
Mahmoud Slimane, acusado de colaboración con banda armada y falsificación de documentos, pasó tres años y algo más en prisión preventiva, para luego ser condenado a tres años (por tanto, menos tiempo del que estuvo encarcelado) que luego, para más mofa y befa, fueron rebajados a dos años por el Tribunal Supremo.
Sin embargo, el pajarito, que para todo tiene, contaba con otra condena de la Audiencia Provincial de Madrid, que es la que está cumpliendo en la actualidad. El Tribunal Supremo, en aplicación de una doctrina del Tribunal Constitucional, ha estimado su recurso para que se le cuente como prisión preventiva de este segundo delito el tiempo DE EXCESO DE PRISIÓN de la primera condena. Así pues, el tiempo de prisión de más cumplido como prisión preventiva en el caso 11-M (un año, o año y poco) le contará como prisión preventiva de este segundo delito, y se descontará de la condena final.
Parece lógico ¿no? Pues Don Luis parece querer sugerir que esta compensación de condena es como pago a no se sabe muy bien qué, pues el testimonio de Slimane ni fue relevante, ni decisivo, ni tuvo la más mínima trascendencia.
Pero es que, escandalícense ustedes, ni siquiera es la Audiencia Nacional quien paga la deuda que. es de suponer, Slimane habría contraído con ellos. La Audiencia Nacional había rechazado el recurso del preso y ha tenido que ser el Supremo quien, como ya he dicho aplicando una doctrina del TC, lo conceda. Inútil sería tratar de explicar a esta gente que, si algún favor debían a Slimane en la Audiencia Nacional ¿por qué le condenaron a tres años? ¿por qué se arriesgan a denegarle el recurso? ¡Anda que no corren peligro poniéndose en manos de alguien que les puede denunciar en cuanto quiera, siendo por otro lado tan fácil absolverle!
Lo cierto es que el comentario de Luis del Pino sólo se comprende si se supone que en su blog, o bien el nivel de aborregamiento es máximo, con los peones dispuestos a comulgar, ya no con ruedas de molino, sino con placas tectónicas, y por otro lado quien caiga en su página sin excesivos conocimientos sobre el 11-M no va a tener ni ganas ni moral para hacer una simple búsqueda donde confrontar los datos.
Como el segundo supùiesto –lector ocasional perezoso para comprobar datos- no puede escribir en el blog, sólo conocemos las reacciones peónidas.
Sólo Belga, a este momento, es mínimamente crítico:
Quote: No hay que olvidar una cosa. Ya sabíamos que al Gitanillo le tocaba salir ahora. No es algo que nos coja por sorpresa porque el pacto de la fiscalía con el Gitanillo lo conocíamos desde hace mucho tiempo.
En cuanto a lo de Slimane, no deja de ser una cuestión técnica que no tiene nada que ver con el 11-M, ya que no le condenaron por ningún delito relacionado con el 11-M. No era cuestión del Supremo, sino del Constitucional, que es el que estableció la forma de contabilizar las condenadas. Parece ser que el Gobierno ha cambiado la ley para que los tiempos de prisión incondicional no se puedan descontar de varias condenadas a la vez, legislación que puede ser manifiestamente inconstitucional.
Obsérvese que no es precisamente agresivo con las melonadas de su jefe de filas; simplemente deja su comentario, como diciendo: “A buen entendedor, que sepáis que a mí no se me engaña”
En la otra esquina del cuadrilátero, con calzón rojo de debería darle vergüenza, el nuevo aspirante y esperanza blanca dispuesto a conquistar el cetro de mayor densidad de tonterías por post, pitufito:
Quote: Es increíble la justicia española, el TC es capaz de perder su tiempo en inventarse una norma que claramente no tiene apoyo legal alguno y contradice la más mínima lógica, y sin embargo es incapaz de sacar una sentencia del Estatut.
España por cierto es un país único en el mundo, en los paises decentes se demuestra la culpabilidad más allá de una duda razonable, en los indecentes te condenan porque sí, España sin embargo te condena porque si y además exige que nos creamos que se ha demostrado culpabilidad más allá de toda duda.
Todos sabemos que la sentencia del 11M es de los milones de posibles sentencias la menos creíble, en EEUU, Gran Bretaña o Alemania, países mucho más serios el tribunal hubiera sido procesado por prevaricación, ya que han condenado sin tener la menor idea de lo que ocurrió, y violando hasta las leyes físicas y de la lógica
Seguramente al gitanillo le dijeron que o cantaba lo que querían o lo empuraban como el resto, el gitanillo o su abogado debieron decir que eran inocentes y que no pringaban, a lo que se les responde, y acaso te crees que el resto no lo son, pero pringarán porque así está decidido, y claro que pringaron y claro que el gitanillo cantó lo que quisieron.
¿Qué sabrá este infeliz de la Justicia en Alemania o EEUU, o de leyes físicas o lógicas?
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
