28-06-2010, 18:19:22
"El Mundo", siempre jugando a dos -o tres, o cuatro- barajas. Defiende -por boca de Antonio Rubio; pero es inverosímil que Rubio diga en una entrevista nada que no apruebe su patrón- que su objetivo es que se conozcan los puntos aún oscuros en el 11-M, como por uqé no se le facilitó a Del Olmo las notas de Cartagena, cuando en realidad, si las tesis conspiracionistas del momento más "freak" de "El Mundo", las tesis que aún mantiene Federico, fueran ciertas, no tendrían relevancia para el caso.
Dice ser legal que el periodista publique las noticias "que haya obtenido de manera legal", pero para "El Mundo" cualquier medio para obtener una noticia es válido. En el propio juicio del 11-M se conocieron chantajes, sobornos y amenazas a testigos, manipulaciones de entrevistas y declaraciones, mentiras puras y duras...
Del Olmo tiene razón. La prensa limpia no puede tener a un canalla como Pedro Jota como uno de sus gurús, por éxito que tenga, igual que la profesión médica debería expulsar a un timador, por clientes que le vayan.
Existe una cosa que se llama deontología. El problema es que los propios periodistas están contaminados por las facciones políticas. Mucha gente de la prensa, que sabe perfectamente que Pedro Jota es un sinvergüenza, y le desprecia en secreto, se niega a su condena siempre que ponga verde a Zapatero y sus canalladas vayan contra el PSOE. Y lo mismo ocurrirá -a la inversa- cuando Pedro Jota se vuelva contra la mano que le alimenta políticamente por el momento.
Dice ser legal que el periodista publique las noticias "que haya obtenido de manera legal", pero para "El Mundo" cualquier medio para obtener una noticia es válido. En el propio juicio del 11-M se conocieron chantajes, sobornos y amenazas a testigos, manipulaciones de entrevistas y declaraciones, mentiras puras y duras...
Del Olmo tiene razón. La prensa limpia no puede tener a un canalla como Pedro Jota como uno de sus gurús, por éxito que tenga, igual que la profesión médica debería expulsar a un timador, por clientes que le vayan.
Existe una cosa que se llama deontología. El problema es que los propios periodistas están contaminados por las facciones políticas. Mucha gente de la prensa, que sabe perfectamente que Pedro Jota es un sinvergüenza, y le desprecia en secreto, se niega a su condena siempre que ponga verde a Zapatero y sus canalladas vayan contra el PSOE. Y lo mismo ocurrirá -a la inversa- cuando Pedro Jota se vuelva contra la mano que le alimenta políticamente por el momento.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
