10-08-2010, 01:39:37
Mi mención a la cantidad de personas se refiere al uso como argumento de autoridad que pretenden darle en no pocas ocasiones los que no saben pensar. Ningún argumento es válido por el número de personas que lo secunden o lo rechacen. Que Galileo tuviera razón no dependió nunca de que fuera el único en realizar determinadas afirmaciones. Que existan cientos de millones de creyentes no prueba la existencia de Dios.
Por otro lado tu mención es también, dosporcuatro, totalmente acertada.
Que en un país de 47 millones de habitantes (y un planeta de 6900000000) un enajenado se consuele pensando que es capaz de reunir (¡DE MEDIA!) a otros 19 oligofrénicos en un parque sólo da cuenta de cuán enajenado está, de la desesperación en la que vive y, como dices, de su poder de convocatoria.
A esto hay que sumar que, salvo muy esporádicas y cada vez más inusuales ocasiones, los medios que engendraron el esperpento ya ni mencionan el asunto (no les es rentable, claro), que el partido político que introdujo la cuestión en el hemiciclo no dice NADA sobre este asunto desde hace más de cuatro años (mucho antes de que se hiciera pública la sentencia) y que los individuos responsables de haber hecho lo anterior se encuentran sumidos en el mayor de los ostracismos (¿Quién es Acebes? ¿Quién es Zaplana? ¿Quién es Burgos? ¿Quién es Pujalte? ¿Y Alicia Castro, quién es? y un largo etcétera).
Por otro lado tu mención es también, dosporcuatro, totalmente acertada.
Que en un país de 47 millones de habitantes (y un planeta de 6900000000) un enajenado se consuele pensando que es capaz de reunir (¡DE MEDIA!) a otros 19 oligofrénicos en un parque sólo da cuenta de cuán enajenado está, de la desesperación en la que vive y, como dices, de su poder de convocatoria.
A esto hay que sumar que, salvo muy esporádicas y cada vez más inusuales ocasiones, los medios que engendraron el esperpento ya ni mencionan el asunto (no les es rentable, claro), que el partido político que introdujo la cuestión en el hemiciclo no dice NADA sobre este asunto desde hace más de cuatro años (mucho antes de que se hiciera pública la sentencia) y que los individuos responsables de haber hecho lo anterior se encuentran sumidos en el mayor de los ostracismos (¿Quién es Acebes? ¿Quién es Zaplana? ¿Quién es Burgos? ¿Quién es Pujalte? ¿Y Alicia Castro, quién es? y un largo etcétera).
