18-08-2010, 23:58:28
(This post was last modified: 19-08-2010, 00:01:20 by morenohijazo.)
Vamos a ir por partes.
Como ya le han explicado, la investigación que permitió encontrar el piso de Leganés no siguió una única ruta, sino, al menos, dos o tres: los números de teléfono que habían llamado a la tarjeta, las amistades de Zougham (confirmado como fanática islamista años antes de los atentados), los repetidores y, quizás, otros caminos que no conocemos.
Si mi memoria no me falla, la solicitud de entrada y registro de Carmen Martín Gaite, 40 es enviada al Juzgado Central de Instrucción 3 (juez Palacios) por la UCIE con fecha del 3 de Abril a las 17:30; es decir, en la misma tarde del suicidio múltiple, dos horas después de la hora en que Gómez Menor dijo haber confirmado la dirección del piso.
Según una copia de dicha solicitud, colgada en Libertad Digital hace tiempo (fue borrada luego, cuando se dieron cuenta de que no favorecía al conspiracionismo; si quiere lo busco en mi disco duro, pero apuesto a que es capaz de encontrarlo solito en su ejemplar del Sumario) las razones para pedir la autorización eran:
1) -Se afirmaba haber tenido conocimiento, mediante las investigaciones llevadas por el Juzgado CI nº 6, de la existencia de los teléfonos 653 02 60 06, 653 01 98 77, 652 2840 25 –salidos los tres del locutorio de Zougham, de la misma partida que los empleados en los explosivos- y el 606 54 75 60, perteneciente a Otman Gnaoui, detenido el día anterior, es decir, el 2 de Abril.
2) -Los teléfonos –y sus usuarios- habían tenido también actividad en la finca de Morata de Tajuña, donde se habían iniciado las tarjetas que, presumiblemente, habían conformado los artefactos explosivos.
3) -El primero de ellos, 653 02 60 06, según la solicitud, parecía haber formado parte de los artefactos explosivos; del resto sólo se aseguraba la coincidencia de actividad con las tarjetas utilizadas para construirlos.
4) -Los cuatro teléfonos, -atención- habían tenido actividad, también, en Leganés, concretamente en el repetidor de la calle Holanda.
5) -El usuario 653 02 60 06 había tenido contacto con un teléfono, el 645 65 84 95, de M. Belhadj, intervenido el día 2 de Abril por el juzgado 3.
6) -Finalmente, y presten más atención, la solicitud concluía que “en el día de hoy [3 de Abril, por tanto] se ha tenido conocimiento de que el usuario [Belhadj] reside en la Calle Martín Gaite, 40, 2º 1ª, distante apenas unos metros de la ubicación del repetidor de la calle Holanda.”. Es lo que dice Gómez Menor que hizo, y por cierto sin que nadie le rebatiese.
Por lo expuesto, terminaba solicitando MANDAMIENTO DE ENTRADA Y REGISTRO.
Un resumen de todo esto puede encontrarse en este artículo.
Ése es el motivo de que varias unidades, y varios grupos policiales, se hayan atribuido, o hayan sido nombrados como los que consiguieron identificar el lugar. Simplemente, se llegó al mismo resultado por diferentes vías; El día 2 de Abril ya se conocía que había grandes posibilidades de que hubiese un piso franco en Leganés pero, si hemos de creer a Gómez Menor -repito, al que nadie le rebatió- no es hasta el día 3 a las 15:11 cuando se conoce con seguridad el piso y se tienen pruebas suficientes como para actuar.
Si Casimiro no fuese un mentiroso compulsivo, hasta que se podía creer uno que el PP avisó al PSOE, la mañana del día 3, de la inminencia del asalto a un piso de Leganés (sin conocer aún su localización exacta) porque podría ser cierto.
También –aunque resulta harto arriesgado dar credibilidad a un terrorista islámico- podría ser cierto lo que dice Kamal Ahbar en el juicio sobre la huida de Afalah:
Obsérvese que no se dice que Afalah viese el cerco policial -cosa que usted, con la deshonestidad intelectual que le caracteriza, viene a sugerir- sino “algo que no le gustó”, Y es que es fácil que hubiese presencia policial en las calles durante el día 3 de Abril, porque, como queda demostrado, desde el día anterior ya se conocía la existencia de un piso franco en Leganés.
Si podemos plantear el beneficio de la duda a esta declaración, ya que es el propio Afalah, según Ahbar, quien se lo contó, en cambio el cuentecilllo de “El Chino” que relata acto seguido no ofrece ninguna credibilidad (¿quién se lo pudo contar?)- Más bien parece un intento por echar las culopas a los ya muertos, exculpando, en lo posible, a aquellos que aún no estaban implicados por la justicia española.
Podría entender que no le gustase la competencia entre los servicios policiales por asignarse honores, lo que vulgarmente se llama “ponerse medallas”, pero desde luego resulta ridículo pretender de ello que todo es falso.
Como atinadamente señala dosporcuatro, pretenden ustedes demostrar que…
Lo cual no tiene ni pies, ni cabeza. Creer que varios mandos policiales, de carrera algunos, nombrados por el PP otros, se van a hacer asesinos de 192 compatriotas, o cómplices de ello, y encima van a ser tan estúpidos como para no ponerse de acuerdo en las mentiras a contar es de risa. Como dice Ro, excesiva exactitud en los detalles, puede ser síntoma de que se ha ensayado una mentira.
De hecho, en caso de haber cometido la insensatez de participar en los atentados del 11-M, cualquier mando policial canalla no intentaría “apuntarse el éxito” –por si al final se descubre- sino, por el contrario, trataría de pasar dsapercibido ante el gran público, de manera que sólo los beneficiarios del atentado, aquellos que le debieran recompensar, lo supiesen.
En fin; sus post son muy deslabazados, pero tampoco voy a responder una por una a todas sus tonterías. Antes de pasar a los Kounjaa, sólo recordar que presentar aquí a “Cartagena” como testigo resulta casi esperpéntico. Más credibilidad tiene un paramecio.
Como ya le han explicado, la investigación que permitió encontrar el piso de Leganés no siguió una única ruta, sino, al menos, dos o tres: los números de teléfono que habían llamado a la tarjeta, las amistades de Zougham (confirmado como fanática islamista años antes de los atentados), los repetidores y, quizás, otros caminos que no conocemos.
Si mi memoria no me falla, la solicitud de entrada y registro de Carmen Martín Gaite, 40 es enviada al Juzgado Central de Instrucción 3 (juez Palacios) por la UCIE con fecha del 3 de Abril a las 17:30; es decir, en la misma tarde del suicidio múltiple, dos horas después de la hora en que Gómez Menor dijo haber confirmado la dirección del piso.
Según una copia de dicha solicitud, colgada en Libertad Digital hace tiempo (fue borrada luego, cuando se dieron cuenta de que no favorecía al conspiracionismo; si quiere lo busco en mi disco duro, pero apuesto a que es capaz de encontrarlo solito en su ejemplar del Sumario) las razones para pedir la autorización eran:
1) -Se afirmaba haber tenido conocimiento, mediante las investigaciones llevadas por el Juzgado CI nº 6, de la existencia de los teléfonos 653 02 60 06, 653 01 98 77, 652 2840 25 –salidos los tres del locutorio de Zougham, de la misma partida que los empleados en los explosivos- y el 606 54 75 60, perteneciente a Otman Gnaoui, detenido el día anterior, es decir, el 2 de Abril.
2) -Los teléfonos –y sus usuarios- habían tenido también actividad en la finca de Morata de Tajuña, donde se habían iniciado las tarjetas que, presumiblemente, habían conformado los artefactos explosivos.
3) -El primero de ellos, 653 02 60 06, según la solicitud, parecía haber formado parte de los artefactos explosivos; del resto sólo se aseguraba la coincidencia de actividad con las tarjetas utilizadas para construirlos.
4) -Los cuatro teléfonos, -atención- habían tenido actividad, también, en Leganés, concretamente en el repetidor de la calle Holanda.
5) -El usuario 653 02 60 06 había tenido contacto con un teléfono, el 645 65 84 95, de M. Belhadj, intervenido el día 2 de Abril por el juzgado 3.
6) -Finalmente, y presten más atención, la solicitud concluía que “en el día de hoy [3 de Abril, por tanto] se ha tenido conocimiento de que el usuario [Belhadj] reside en la Calle Martín Gaite, 40, 2º 1ª, distante apenas unos metros de la ubicación del repetidor de la calle Holanda.”. Es lo que dice Gómez Menor que hizo, y por cierto sin que nadie le rebatiese.
Por lo expuesto, terminaba solicitando MANDAMIENTO DE ENTRADA Y REGISTRO.
Un resumen de todo esto puede encontrarse en este artículo.
Ése es el motivo de que varias unidades, y varios grupos policiales, se hayan atribuido, o hayan sido nombrados como los que consiguieron identificar el lugar. Simplemente, se llegó al mismo resultado por diferentes vías; El día 2 de Abril ya se conocía que había grandes posibilidades de que hubiese un piso franco en Leganés pero, si hemos de creer a Gómez Menor -repito, al que nadie le rebatió- no es hasta el día 3 a las 15:11 cuando se conoce con seguridad el piso y se tienen pruebas suficientes como para actuar.
Si Casimiro no fuese un mentiroso compulsivo, hasta que se podía creer uno que el PP avisó al PSOE, la mañana del día 3, de la inminencia del asalto a un piso de Leganés (sin conocer aún su localización exacta) porque podría ser cierto.
También –aunque resulta harto arriesgado dar credibilidad a un terrorista islámico- podría ser cierto lo que dice Kamal Ahbar en el juicio sobre la huida de Afalah:
Quote:Mohamed Afalah estuvo en Leganés, entonces salió a las doce y media del mediodía, de ese mismo día de la explosión. Tenían cinturones preparados, pero estaban preparados para inmolarse, así que Mohamed Afalah salió para mandar un fax, de declaración de responsabilidad y vio gente que no le gustaron, así que cogió el coche y se dirigió a Madrid.
Obsérvese que no se dice que Afalah viese el cerco policial -cosa que usted, con la deshonestidad intelectual que le caracteriza, viene a sugerir- sino “algo que no le gustó”, Y es que es fácil que hubiese presencia policial en las calles durante el día 3 de Abril, porque, como queda demostrado, desde el día anterior ya se conocía la existencia de un piso franco en Leganés.
Si podemos plantear el beneficio de la duda a esta declaración, ya que es el propio Afalah, según Ahbar, quien se lo contó, en cambio el cuentecilllo de “El Chino” que relata acto seguido no ofrece ninguna credibilidad (¿quién se lo pudo contar?)- Más bien parece un intento por echar las culopas a los ya muertos, exculpando, en lo posible, a aquellos que aún no estaban implicados por la justicia española.
Podría entender que no le gustase la competencia entre los servicios policiales por asignarse honores, lo que vulgarmente se llama “ponerse medallas”, pero desde luego resulta ridículo pretender de ello que todo es falso.
Como atinadamente señala dosporcuatro, pretenden ustedes demostrar que…
Quote:… Las diferencias en las declaraciones vienen a demostrar que 5 ó 6 ó más mandos policiales de alto rango se pusieron de acuerdo para mentir en lo que hace a la esencia del operativo.
Lo cual no tiene ni pies, ni cabeza. Creer que varios mandos policiales, de carrera algunos, nombrados por el PP otros, se van a hacer asesinos de 192 compatriotas, o cómplices de ello, y encima van a ser tan estúpidos como para no ponerse de acuerdo en las mentiras a contar es de risa. Como dice Ro, excesiva exactitud en los detalles, puede ser síntoma de que se ha ensayado una mentira.
De hecho, en caso de haber cometido la insensatez de participar en los atentados del 11-M, cualquier mando policial canalla no intentaría “apuntarse el éxito” –por si al final se descubre- sino, por el contrario, trataría de pasar dsapercibido ante el gran público, de manera que sólo los beneficiarios del atentado, aquellos que le debieran recompensar, lo supiesen.
En fin; sus post son muy deslabazados, pero tampoco voy a responder una por una a todas sus tonterías. Antes de pasar a los Kounjaa, sólo recordar que presentar aquí a “Cartagena” como testigo resulta casi esperpéntico. Más credibilidad tiene un paramecio.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
