26-09-2010, 14:44:12
(This post was last modified: 26-09-2010, 14:45:54 by morenohijazo.)
Lior Wrote:Él y Barkos son los únicos políticos patrios que me han caído bien.
DEP.
Pues de hecho, Labordeta cuenta en sus "Memorias de un beduino" que él, Barkos y Olabarría mantuvieron una buena relación durante las jornadas de la Comisión de Investigación del 11-M, y se fueron a cenar juntos para celebrar el final.
Los tres, con los de ERC, Llamazares (y ahora no recuerdo si alguien más) formaban el "núcleo duro" de exigencia de responsabilidades políticas al PP por el atentado, mientras que describe a Del Burgo y a Pujalte como "muy comprometidos con las teorías conspìracionistas". Partidarios de la contemporización y el compromiso describe al resto de comisionados del PP (incluyendo a Alicia Castro, imagino), a los del PSOE, a Convergencia i Unió, a Paulino Rivero y alguno m´ças me dejaré.
Cuenta que su relación con Barkos era tan cercana que diseñaron una estrategia común para preguntar a Aznar. Como Labordeta y Aznar no se podían ver (Labordeta lo contaba así: "El primer día, yo le saludé: Buenos días, señor Aznar, y como él no se molestó ni en devolverme el saludo, ya no he vuelto a hablar con él") acordaron que fuera Barkos la que hiciera las preguntas que habían preparado juntos (los dos eran del Grupo Mixto y partidos nacionalistas). En parte para pillar desprevenido a Aznar, pero también se lee entre líneas que Labordeta tenía miedo de perder las formas ante algún desplante que le hiciera Aznar.
Tengo que encontrar por casa el libro de Labordeta, porque estoy hablando de memoria; cuando lo encuentre, os subiré alguna anécdota más concreta; recuerdo que criticaba a Fungairiño, que si recordáis dijo haberse enterado de lo de la Kangoo por la prensa; pero Labordeta lo achacaba, más que a grosería personal, a instrucciones recibidas (se entiende que de los altos cargos del PP)
Dice que lo pasó muy mal con tanta mentira y tanta hipocresía; que las conclusiones de la Comisión fueron muy criticadas, pero que la lectura de la Sentencia del 11-M fue, para él, una satisfacción, porque reflejaba sus conclusiones bastante al pie de la letra.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
