30-11-2010, 13:07:33
Al parecer ser conoce al "topo" que filtró los documentos, un oscuro soldado de 22 años estacionado en Irak. Desde luego, no es descartable que alguien plantara información falsa, pero no parece que esto ocurriría por parte del topo. No creo que España sea prioritaria para dicho topo. La otra posibilidad es que la información falsa sea plantada por la propia diplomacia de EEUU, pero ello implicaría que sabían que iba a haber una filtración, algo muy dudoso, o que el embajador de EEUU es un topo de la versión oficial del gobierno español (recordemos que en esos momentos gobernaba Bush), algo igualmente dudoso.
Hoy hay una nueva referencia en El País, en la que se da cuenta de una reunión con Juan del Olmo a inicios de 2005, en la que se comenta que Del Olmo seguramente tendrá mucho que ver con la lucha antiterrorista en el futuro y que convendría cultivar su amistad. Nada demasiado preciso, pero desde luego no apunta en una dirección conspiranoica.
De una forma general, creo que la filtración ha confirmado nuestras tesis no respecto del 11-M, sino respecto de la forma como funciona el mundo: no hay apenas sorpresas. No hay sensacionales revelaciones sobre conspiraciones para encubrir el 11-S o el 11-M o cualquier otra historia conspiranoica. Lo que hay es normalidad, cotilleo, confirmación de cosas que ya sabíamos por los diarios.... Normalidad. Nada de agentes todopoderosos, nada de Bilderbergs o poderes en la sombra. Inteligencia más o menos cutre y poco más.
¿De verdad nadie sospechaba que Arabia Saudí teme a Irán más que a Israel? ¿De verdad nadie sabía que Berlusconi es un putero, que Sarkozy es un petimetre lleno de vanidad, o que Cristina Fernández de Kirschner era un poco más que un pelele en manos de su marido, o que Zapatero no hacía ni pizca de gracia en la Casa Blanca? No estoy hablando de política, estoy simplemente constatando cosas conocidas.
Para mí lo más sabroso, además de lo que apunto dos párrafos más arriba, es la aceptación tácita de China de que Corea del Norte debe desaparecer y, en otro registro por completo, la defensa que hace el principe Andrés de las corruptelas.
Hoy hay una nueva referencia en El País, en la que se da cuenta de una reunión con Juan del Olmo a inicios de 2005, en la que se comenta que Del Olmo seguramente tendrá mucho que ver con la lucha antiterrorista en el futuro y que convendría cultivar su amistad. Nada demasiado preciso, pero desde luego no apunta en una dirección conspiranoica.
De una forma general, creo que la filtración ha confirmado nuestras tesis no respecto del 11-M, sino respecto de la forma como funciona el mundo: no hay apenas sorpresas. No hay sensacionales revelaciones sobre conspiraciones para encubrir el 11-S o el 11-M o cualquier otra historia conspiranoica. Lo que hay es normalidad, cotilleo, confirmación de cosas que ya sabíamos por los diarios.... Normalidad. Nada de agentes todopoderosos, nada de Bilderbergs o poderes en la sombra. Inteligencia más o menos cutre y poco más.
¿De verdad nadie sospechaba que Arabia Saudí teme a Irán más que a Israel? ¿De verdad nadie sabía que Berlusconi es un putero, que Sarkozy es un petimetre lleno de vanidad, o que Cristina Fernández de Kirschner era un poco más que un pelele en manos de su marido, o que Zapatero no hacía ni pizca de gracia en la Casa Blanca? No estoy hablando de política, estoy simplemente constatando cosas conocidas.
Para mí lo más sabroso, además de lo que apunto dos párrafos más arriba, es la aceptación tácita de China de que Corea del Norte debe desaparecer y, en otro registro por completo, la defensa que hace el principe Andrés de las corruptelas.
[A los creyentes] les competerá difundir lo que otros han acuñado; ya que ningún hombre suelta y expande la mentira con tanta gracia como el que se la cree.
