04-12-2010, 11:11:30
dosporcuatro Wrote:Manel Wrote:No deja de asombrarme cómo, discutiendo sobre el Islam —o la opinión que de él tiene Donís—, termináis hablando de la pederastia entre los sacerdotes...
Es que en el fondo no son cosas diferentes. Puede haber matices y puede haber mecanismos diferentes pero reformulando a Don Carlos "las religiones y las iglesias son el opio de los pueblos"
El libro de Donis - y la opinión que sobre el Islam tienen muchos pensadores actuales- refleja una actitud de superioridad moral y ética del cristianismo.
Estoy de acuerdo con no pasar a discutir aquí y en este Foro sobre la pederastia de algunos sacerdotes de la Iglesia, pero no creo que esté de más apuntar que la Iglesia Católica, como otras instituciones con poder, tiene extraordinaria miopía para ver la paja en su propio ojo.
De hecho, existe una extraordinaria ceguera en muchos ambientes cristianos para reconocer los errores de sus propias confesiones religiosas.
Puedes debatir con ellos sobre los crímenes del estalinismo y concluirán que el comunismo es intrínsecamente perverso.
El islamismo está dominado en muchos países por corrientes muy fanáticas, luego el Islam es perverso y lleva en sí el germen de la destrucción.
El cristianismo ha sido responsable de millones de muertos por puro fanatismo, de la destrucción de cientos de culturas por guerras colonizadoras y de religión, y sigue gastando millones de dólares en "lavar su imagen"; la Iglesia católica como institución ha ocultado delitos gravísimos (no sólo la pederastia; su apoyo a regímenes criminales, fraudes que causan empobrecimiento, explotación de colonias con la excusa de la evangelización)...
Pero ¡ah! Eso es distinto. Eso no es el cristianismo, eso son "ovejas descarriadas", cuyo "pastor" (El Papa) ha intentado acabar con el delito con la comprensión y el perdón (hacia el criminal, aunque no lo digan expresamente) y la reparación a las víctimas (olvidando que hay crímenes que no son reparables con dinero, o mediante el perdón de las víctimas).
Es muy significativo -y prueba de que el relativismo moral, como decía Donis, es propia del sentido de la culpa, y no sólo de la progresía- la fórmula que suele utilizar Ratzinger: "Se siente consternado por el daño que se hace a las víctimas de los abusos y a la Iglesia Católica".
Imaginen que se demuestra que detrás de los atentados del 11-M están clérigos que alentaron el terror y financiaron los atentados. Lógicamente, las más altas instancias musulmanas declararían que el Islam, como tal, está al margen de estos atentados contra inocentes. Pero den un paso más allá e imaginen que piden el perdón judicial -ya les haremos rezar y ayunar para expiación de sus culpas- de los imames que han participado en los atentados porque "están arrepentidos, y el Islam llora por cada uno de los inocentes muertos".
Pues eso, que tan raro nos parecería en cualquier otra circunstancia delictiva, parece lógico a muchos católicos en crímenes tan abyectos como la pederastia.
Ratzinger deja fuera a la Iglesia Católica como institución (aún cuando hay pruebas de que hace más de cuarenta años que la Iglesia ya lo supo y lo ocultó) y yo estaría de acuerdo, siempre que se castigara no sólo a los actores, sino a los encubridores.
Pues eso pido yo: que no se condene a todo el Islam, como ideología, sino sólo a quienes cometen los crímenes y a quienes los encubren.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
