A ver si ahora consigo explicarme un poco mejor.
En primer lugar, insisto en que yo soy yo y respondo sólo de y por mí.
Dices que hay cosas que no se pueden discutir. Bien, estoy de acuerdo con los ejemplos que pones, no me tienes que convencer de eso. Me he pasado algunos años intensos estudiando casi en exclusiva genocidios y demás atrocidades para mis propios proyectos intelectuales, no me considero un buenista ni un ingenuo, ni un tonto útil ni…
Supongo que algunos entienden que la tesis según la cual el Islam es intrínsecamente malo, en sí mismo, entra también en esa categoría de “indiscutible”. Imagino que otros la considerarán, como dijo aquél, “discutida y discutible”. La verdad es que no me interesa especialmente exponer mi postura al respecto aquí, no por indiferencia, sino porque yo personalmente no me siento muy cómodo abordando este asunto en este foro. Es mi opinión.
Diré, no obstante, y ya que mencionaste a ese autor, que Richard Dawkins me mola. Me mola mucho. Llevo un par de meses leyendo todos sus libros de un tirón (aún me queda la mitad) y tragándome sus vídeos en la red y creo que comparto en lo esencial su posicionamiento en cuanto a las religiones. Me parece que no necesito ser más explícito.
Una vez acreditada mi “limpieza de sangre”, permíteme que vuelva a la cuestión de lo que se puede o no se puede discutir, simplemente para tratar de aclarar mi desconcierto.
Siento una cierta aversión personal por el estilo de argumentación que consiste en defender una idea propia (o a veces ni siquiera eso) denigrando gratuitamente al que no piensa igual. Mencionaste admirativamente a Serafín Fanjul, un colaborador habitual de Libertad Digital. Según entiendo, este señor defiende la tesis antes mencionada de que el Islam es malo. Aznar parece defender lo mismo y el primero alaba al segundo por ello. Bien, repito que es una tesis que cuenta con sus detractores y sus defensores y yo ni siquiera entré a discutirla. Si alguien quiere defenderla, que lo diga así, con esas palabras.
Lo que suscitó mi mosqueo, en cambio, es lo siguiente. Donde Aznar decía “The problem Spain has with Al Qaeda and Islamic terrorism”, yo leo “el problema que España tiene con Al Qaeda y el terrorismo islámico”. El Sr. Fanjul y tú, por lo visto, leéis “nuestros conflictos con el Islam”. Lo peor, además, es que, siguiendo esa actitud característica de ese medio electrónico tan equilibrado y sensato que es Libertad Digital, si yo no considero que esa traducción es “una evidencia”, “algo fuera de discusión”, entro en la categoría de los “políticos pisaverdes, periodistas ganapanes, bachilleras y zascandiles varios” e incluso en la del “disminuido profundo” que nos gobierna.
Pues, hombre, a mí eso sí me parece discutible. Pero puedo equivocarme, claro, así que, mejor no seguir discutiendo… ;-)
P.S. : Por cierto, Vargas Llosa también me mola mucho.
En primer lugar, insisto en que yo soy yo y respondo sólo de y por mí.
Dices que hay cosas que no se pueden discutir. Bien, estoy de acuerdo con los ejemplos que pones, no me tienes que convencer de eso. Me he pasado algunos años intensos estudiando casi en exclusiva genocidios y demás atrocidades para mis propios proyectos intelectuales, no me considero un buenista ni un ingenuo, ni un tonto útil ni…
Supongo que algunos entienden que la tesis según la cual el Islam es intrínsecamente malo, en sí mismo, entra también en esa categoría de “indiscutible”. Imagino que otros la considerarán, como dijo aquél, “discutida y discutible”. La verdad es que no me interesa especialmente exponer mi postura al respecto aquí, no por indiferencia, sino porque yo personalmente no me siento muy cómodo abordando este asunto en este foro. Es mi opinión.
Diré, no obstante, y ya que mencionaste a ese autor, que Richard Dawkins me mola. Me mola mucho. Llevo un par de meses leyendo todos sus libros de un tirón (aún me queda la mitad) y tragándome sus vídeos en la red y creo que comparto en lo esencial su posicionamiento en cuanto a las religiones. Me parece que no necesito ser más explícito.
Una vez acreditada mi “limpieza de sangre”, permíteme que vuelva a la cuestión de lo que se puede o no se puede discutir, simplemente para tratar de aclarar mi desconcierto.
Siento una cierta aversión personal por el estilo de argumentación que consiste en defender una idea propia (o a veces ni siquiera eso) denigrando gratuitamente al que no piensa igual. Mencionaste admirativamente a Serafín Fanjul, un colaborador habitual de Libertad Digital. Según entiendo, este señor defiende la tesis antes mencionada de que el Islam es malo. Aznar parece defender lo mismo y el primero alaba al segundo por ello. Bien, repito que es una tesis que cuenta con sus detractores y sus defensores y yo ni siquiera entré a discutirla. Si alguien quiere defenderla, que lo diga así, con esas palabras.
Lo que suscitó mi mosqueo, en cambio, es lo siguiente. Donde Aznar decía “The problem Spain has with Al Qaeda and Islamic terrorism”, yo leo “el problema que España tiene con Al Qaeda y el terrorismo islámico”. El Sr. Fanjul y tú, por lo visto, leéis “nuestros conflictos con el Islam”. Lo peor, además, es que, siguiendo esa actitud característica de ese medio electrónico tan equilibrado y sensato que es Libertad Digital, si yo no considero que esa traducción es “una evidencia”, “algo fuera de discusión”, entro en la categoría de los “políticos pisaverdes, periodistas ganapanes, bachilleras y zascandiles varios” e incluso en la del “disminuido profundo” que nos gobierna.
Pues, hombre, a mí eso sí me parece discutible. Pero puedo equivocarme, claro, así que, mejor no seguir discutiendo… ;-)
P.S. : Por cierto, Vargas Llosa también me mola mucho.
