Sigue mostrando tu impotencia para rebatir argumentos. Tus carencias, a mí plim.
Los dhimmis son el mejor aliado del neofascismo xenófobo, se complementan, se necesitan. Tan limitaditos unos y otros que se retroalimentan para no entrar en un verdadero debate intelectual. Para poder agarrarse a sus lugares comunes necesitan que el contrario sea un nazi o un dhimmi, y así ambos, llenos de buenas intenciones, acaban en el desastre.
Pues ya ves, manipulas unas declaraciones mías para que digan lo contrario de lo que dije, y rebuscas desesperado algo que haya dicho favorable a un tipo insignificante y fascistoide. Antes, los que son como tú buscaban tocino en el cocido para demostrar que otro era judaizante; ahora, los mismos, buscan si este conoce a alguien que conoce a alguien.
Si quieres buscar alabanzas mías a algún político en este tema, busca Geert Wilders, pero no mientas. Ni siquiera puedes meter por medio a Enrique (este conoce a alguien que conoce a alguien...) pues si no he estado ni estoy en su plataforma de las clases medias, es, obviamente, porque no me da la gana.
Alguno se preguntará: ¿cómo sigue este hablando con uno que le está llamando nazi? Tranquilidad de conciencia y seguridad en los propios argumentos, además, principalmente, porque sigue mostrándome ejemplos en vivo y en directo para mi próximo libro, El Complejo de Dhimmi. Es muy útil.
Edito.
Acabo de ver lo que dije en ese enlace, archipielagoduda, otro zas en toda la boca:
Los dhimmis son el mejor aliado del neofascismo xenófobo, se complementan, se necesitan. Tan limitaditos unos y otros que se retroalimentan para no entrar en un verdadero debate intelectual. Para poder agarrarse a sus lugares comunes necesitan que el contrario sea un nazi o un dhimmi, y así ambos, llenos de buenas intenciones, acaban en el desastre.
Pues ya ves, manipulas unas declaraciones mías para que digan lo contrario de lo que dije, y rebuscas desesperado algo que haya dicho favorable a un tipo insignificante y fascistoide. Antes, los que son como tú buscaban tocino en el cocido para demostrar que otro era judaizante; ahora, los mismos, buscan si este conoce a alguien que conoce a alguien.
Si quieres buscar alabanzas mías a algún político en este tema, busca Geert Wilders, pero no mientas. Ni siquiera puedes meter por medio a Enrique (este conoce a alguien que conoce a alguien...) pues si no he estado ni estoy en su plataforma de las clases medias, es, obviamente, porque no me da la gana.
Alguno se preguntará: ¿cómo sigue este hablando con uno que le está llamando nazi? Tranquilidad de conciencia y seguridad en los propios argumentos, además, principalmente, porque sigue mostrándome ejemplos en vivo y en directo para mi próximo libro, El Complejo de Dhimmi. Es muy útil.
Edito.
Acabo de ver lo que dije en ese enlace, archipielagoduda, otro zas en toda la boca:
Quote:Breve y bien explicado. Habrá no obstante que incidir sobre lo mismo para 1º Diferenciar bien ese populismo fascistoide, de Wilders, nada que ver. 2º Contrarrestar la avalancha que califica como "ultraderecha" cualquier discrepancia.
8 de octubre de 2010 14:24
