11-12-2010, 18:34:39
Los hombres de paja y la caza del hombre disfrazada de ad hominem no llevan a ningún sitio. Prefiero discutir sobre las ideas que expreso en el libro y sobre la gente que cito.
Por ejemplo, Taslima Nasrin, apóstata perseguida, atea, médico y luchadora feminista, Premio Sájarov del Parlamento Europeo en 1994. Condenada por blasfemia en Bangladesh. Vive exiliada y no puede salir a la calle porque defiende los derechos de la mujer, y cuando lo hace, si tiene suerte, solo encuentra musulmanes moderados como los de este vídeo. Tiene una frase en su web de Pat Condell:
Y para aprender un poco sobre temas como la apostasía en el islam, en lugar de ir a webislam a que te repitan las cosas que les metió en la cabeza Abdenur Prado y que nadie tiene en cuenta desde el propio islam, mejor ver lo que dice gente seria que lucha por los derechos humanos y se la juega cada día por la libertad.
Por ejemplo, pronto estará disponible (no sé si ya) la conferencia en Londres de la International Humanist and Ethical Union, donde hablaran del caso Asia Bibi y las otras 16 personas actualmente condenadas en Pakistán, del bloguero Waleed Al-Husseini condenado en Palestina por criticar el islam o de Shakineh Ashtiani, que sigue esperando su lapidación junto a 21 mujeres más en Irán.
Lo realmente malvado de la actitud dhimmi es que invariablemente lleva a ser cómplice de los opresores, tiene la extraña habilidad de convertir a quien se cree tolerante y demócrata en un fascista de facto.
Por ejemplo, Taslima Nasrin, apóstata perseguida, atea, médico y luchadora feminista, Premio Sájarov del Parlamento Europeo en 1994. Condenada por blasfemia en Bangladesh. Vive exiliada y no puede salir a la calle porque defiende los derechos de la mujer, y cuando lo hace, si tiene suerte, solo encuentra musulmanes moderados como los de este vídeo. Tiene una frase en su web de Pat Condell:
Quote:A pesar de que la gente critica el islam en privado, saben que de hacer esto públicamente, en otras palabras, ser honestos sobre sus sentimientos, serían inmediatamente tratados como racistas, islamófobos y nazis, y molestarían a los imperialistas etnocentristas, los bastardos fascistas que muelen con sus botas las caras de inocentes y débiles. Por eso, mejor no hacernos un descalabro... ¿Qué pasa? [al islamista] ¿quieres destruir nuestra corrupta sociedad? Bien, eso es nuestro problema, no el vuestro. Aquí tenéis un poco más de dinero [a los islamistas].
Y para aprender un poco sobre temas como la apostasía en el islam, en lugar de ir a webislam a que te repitan las cosas que les metió en la cabeza Abdenur Prado y que nadie tiene en cuenta desde el propio islam, mejor ver lo que dice gente seria que lucha por los derechos humanos y se la juega cada día por la libertad.
Por ejemplo, pronto estará disponible (no sé si ya) la conferencia en Londres de la International Humanist and Ethical Union, donde hablaran del caso Asia Bibi y las otras 16 personas actualmente condenadas en Pakistán, del bloguero Waleed Al-Husseini condenado en Palestina por criticar el islam o de Shakineh Ashtiani, que sigue esperando su lapidación junto a 21 mujeres más en Irán.
Lo realmente malvado de la actitud dhimmi es que invariablemente lleva a ser cómplice de los opresores, tiene la extraña habilidad de convertir a quien se cree tolerante y demócrata en un fascista de facto.
