18-12-2010, 18:28:44
En efecto, es un día triste. La calumnia, incluso cuando es gravísima, sale gratis. La deshonestidad periodística no tiene castigo.
[A los creyentes] les competerá difundir lo que otros han acuñado; ya que ningún hombre suelta y expande la mentira con tanta gracia como el que se la cree.
