29-12-2010, 09:52:00
Hay quienes, en nombre de su religión, afirman que el divorcio es una lacra para la sociedad y otros, que en nombre de la suya, traducen el españolísimo "ahí te quedas" con la simple fórmula de repetir tres veces "te repudio".
Otros afirman que, de acuerdo con su religión, la práctica de la homosexualidad es un acto contra naturaleza que ofende a su dios. En otras religiones la homosexualidad no es un problema porque o bien no existe o bien sus practicantes son condenados a muerte.
Algunos ministros de ciertas religiones esperan alcanzar la vida eterna mediante la práctica del celibato. Otros, sin embargo, ven natural y hasta saludable desposar a cuatro mujeres al mismo tiempo.
En algunas religiones se llenan sus templos de imágenes tales como dios o el demonio, santos, advocaciones diversas, mártires y asociados mientras que en otras religiones la idolatría o la mera representación de dios es castigada severísimamente.
Si apostatas, que no es fácil, en algunas religiones te condenan al infierno por toda la eternidad. En otras te condenan simplemente a muerte.
Si eres bueno y recibes el premio del paraíso te puedes encontrar con un lugar atemporal, asexual e impersonal gozando de la divinidad por los siglos de los siglos o, según otras religiones, con un puñado de huríes a tu disposición.
Si escuchas a los pastores de algunas religiones podrás escuchar cómo el hogar es el lugar perfecto para la realización personal de la mujer. En otras religiones la palabra de la mujer vale la mitad que la de un hombre.
Luego, casi todas las religiones tienen elementos comunes en la práctica. Así resulta muy habitual que todas pretendan "educar", léase adoctrinar, a los niños.
En fin, que queréis que os diga, a mi todas estas cosas me parecen gilipolleces. Pero hasta en los gilipollas existen grados.
Como vivo aquí me molestan más las gilipolleces de la iglesia católica. Si viviese al lado de una mezquita tal vez me molestasen más las reiteradas llamadas a la oración del almuédano.
Otros afirman que, de acuerdo con su religión, la práctica de la homosexualidad es un acto contra naturaleza que ofende a su dios. En otras religiones la homosexualidad no es un problema porque o bien no existe o bien sus practicantes son condenados a muerte.
Algunos ministros de ciertas religiones esperan alcanzar la vida eterna mediante la práctica del celibato. Otros, sin embargo, ven natural y hasta saludable desposar a cuatro mujeres al mismo tiempo.
En algunas religiones se llenan sus templos de imágenes tales como dios o el demonio, santos, advocaciones diversas, mártires y asociados mientras que en otras religiones la idolatría o la mera representación de dios es castigada severísimamente.
Si apostatas, que no es fácil, en algunas religiones te condenan al infierno por toda la eternidad. En otras te condenan simplemente a muerte.
Si eres bueno y recibes el premio del paraíso te puedes encontrar con un lugar atemporal, asexual e impersonal gozando de la divinidad por los siglos de los siglos o, según otras religiones, con un puñado de huríes a tu disposición.
Si escuchas a los pastores de algunas religiones podrás escuchar cómo el hogar es el lugar perfecto para la realización personal de la mujer. En otras religiones la palabra de la mujer vale la mitad que la de un hombre.
Luego, casi todas las religiones tienen elementos comunes en la práctica. Así resulta muy habitual que todas pretendan "educar", léase adoctrinar, a los niños.
En fin, que queréis que os diga, a mi todas estas cosas me parecen gilipolleces. Pero hasta en los gilipollas existen grados.
Como vivo aquí me molestan más las gilipolleces de la iglesia católica. Si viviese al lado de una mezquita tal vez me molestasen más las reiteradas llamadas a la oración del almuédano.
