29-12-2010, 12:00:43
nituniyo Wrote:Lior tiene razón. Ya no vale la pena ocultarlo más: la filtración definitiva¿Ves? Eso es lo malo.
edito: que nadie se ofenda, please, es que me ha hecho mucha gracia
Que tengas que pedir disculpas por adelantado cada vez que tocas la fibra sensible de una religión monoteísta.
Si compruebas los comentarios a la noticia que has enlazado, hay varias que anuncian "has perdido un lector".
Vamos a ver; si yo no comparto las ideas de un blog, e incluso me resultan ofensivas, puedo dejar de leerlo, o quizás puedo dar argumentos contra las ideas que me han ofendido; pero en el tono del "has perdido un lector" subyace la mirada por encima del hombro de quien cree que sus ideas son superiores a los demás.
Durante los años que he compartido mesa, trabajo, (iba a decir cama, pero lo cierto es que no, sería una mera fanfarronería
) con personas con las que he discutido sobre ideas y creencias, me ha sorprendido siempre encontrar un gran número de personas que no tienen ningún empacho en contar chistes o insultar a políticos (socialismo, nacionalismo catalán, nacionalismo vasco, falangismo, democracia cristiana, comunismo, lo que sea) sin considerar que entre los oyentes puiede haber seguidores de esas ideas, pero se molestan, y mucho, cuando se "ofende" a sus creencias (habitualmente, aquí, el catolicismo).Cuando les he hecho ver que yo me puedo sentir igual de ofendido por haberse metido con el nacionalismo catalán (un mejo ejemplo) me dicen: "Hombre, eso no es lo mismo, eso es política".
"En el fondo", les digo, "lo que me estás diciendo es que tus creencias son superiores a las mías, y merecen un respeto, y las mías no."
No deja de ser el germen de la intolerancia. Y, una vez asentada en la opinión de la gente la intolerancia, la creencia en la superioridad de una creencia sobre otras, ya todo es cuestión de grado.
Se ha citado mucho el nazismo como ejemplo de creencia exterminadora proveniente del área cristiana, y se suele responder que Hitler, Goering, etc, no eran cristianos de convicción, y es cierto. Tuvieron, de hecho, muy duras palabras contra el mensaje de amor y perdón que muchos fieles ven lo más importante del cristianismo.
Pero no debemos pasar por alto dos cosas: la primera es que Hitler nació cristiano, fue bautizado, e incluso confirmado en el cristianismo; y jamás fue excomulgado por la jerarquía cristiana. Era un cristiano no practicante... como millones de los que la Iglesia Católica considera pertenecientes a su rebaño para hacer bulto en las estadísticas y reclamar su parte del botín de poder.
Y otra cosa quizás más importante: Hitler no hubiera sido nadie, Mussolini no hubiera sido nadie, sin millones de cristianos que apoyaron su mensaje, cerraron los ojos ante sus crímenes por evidentes que estos fueran, porque iban contra los comunistas, contra los judíos, contra los homosexuales o los gitanos.
Y no digo que el cristianismo sea malo. Ni bueno. Es la lectura que hacemos de él lo que difiere; en el fondo, son los cristianos los que son buenos o malos: como los judíos, los musulmanes, o los budistas
Por cierto, respecto al mensaje del Nuevo Testamento y la pregunta de Lejía...
Jesús (de existir) fue judío; nada hay en sus enseñanzas nuevo; todas se pueden encontrar en rabinos anteriores o en comunidades como los esenios; no pretendió fundar una nueva religión. Lo que ocurre es que ¿qué sabemos de cierto sobre sus palabras auténticas? Las citas más antiguas provienen de treinta años tras su muerte, y han corrido una tradición boca a boca a través de al menos tres o cuatro fuentes que -como sabemos- no garantiza precisamente fidelidad. A elals se han añadido muchas inserciones posteriores (p.ej, los pasajes de la resurrección de Marcos, el "mini-apocalipsis" -cuando "llora por Jerusalén", aparte de leyendas inciertas, como la matanza de los inocentes, la entrada a Jerusalén "sobre un burro y un asno", la mayoría de las citas bíblicas de Mateo, etc)
Por cierto, si los primitivos cristianos (que, ojo, eran judíos en su educación y creencias básicas) creyeron que realmente era Dios ¿cómo se atrevieron a insertar pasajes en sus enseñanzas? ¿No tenían miedo de que les crujiera el malhumorado Dios del Sinaí? Algo chirría.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
