22-03-2011, 13:00:50
No soy tan ingenuo como para pensar que no existen los errores judiciales ni las erróneas identificaciones por parte de testigos (de hecho, me temo que son bastante frecuentes). Yo no puedo negar metafísicamente la inocencia de Zougam, más allá de constatar que ha sido condenado (y su condena confirmada) siguiendo los procedimientos de nuestro estado de Derecho.
Ahora bien, lo anterior no me impide criticar un mal argumento cuando lo veo. No logro entender por qué la absolución de Zougam habría hecho que todo se derrumbara "como un castillo de naipes", expresión tan del gusto de alguna prensa amarillista. Me resulta particularmente incomprensible la afirmación (manifestada en varias ocasiones por García Abadillo) de que Zougam es lo que da el carácter islamista al atentado. Como si no existieran El Tunecino, El Chino y compañía.
Tampoco alcanzo a entender por qué un terrorista que no tiene intención de suicidarse no puede hacer vida aparentemente normal antes de cometer un atentado. Resulta patética la siguiente consideración de el editorial de El Mundo:
Si quieren defender la inocencia de Zougam, deberían emplear mejores razones.
Y ahora no me apetece tirar de hemeroteca, pero recuerdo aquellos tiempos en que a El Mundo y a García Abadillo (en su libro "La Venganza"), no le parecían sospechosas las identificaciones de los testigos...
Ahora bien, lo anterior no me impide criticar un mal argumento cuando lo veo. No logro entender por qué la absolución de Zougam habría hecho que todo se derrumbara "como un castillo de naipes", expresión tan del gusto de alguna prensa amarillista. Me resulta particularmente incomprensible la afirmación (manifestada en varias ocasiones por García Abadillo) de que Zougam es lo que da el carácter islamista al atentado. Como si no existieran El Tunecino, El Chino y compañía.
Tampoco alcanzo a entender por qué un terrorista que no tiene intención de suicidarse no puede hacer vida aparentemente normal antes de cometer un atentado. Resulta patética la siguiente consideración de el editorial de El Mundo:
Quote: [...] ocho horas antes de la matanza, cuando se supone que debería de estar montando las bombas, se ejercita en el gimnasio¿Se supone? ¿Y quién le acusa de haber montado las bombas? A él se le acusa de ponerlas, no de montarlas. Esta historia del gimnasio siempre me ha parecido alucinante. Como si lo que uno haga por la noche puede ser coartada de nada de lo que ocurra a la mañana siguiente...
Si quieren defender la inocencia de Zougam, deberían emplear mejores razones.
Y ahora no me apetece tirar de hemeroteca, pero recuerdo aquellos tiempos en que a El Mundo y a García Abadillo (en su libro "La Venganza"), no le parecían sospechosas las identificaciones de los testigos...
