22-04-2011, 10:33:07
Quisiera puntualizar algo sobre dos temas que se están discutiendo en este hilo.
El primero es el tema de las "reconstrucciones".
En los casos de accidentes aéreos, incluidos los causados por atentados, la reconstrucción (dentro de lo que cabe) de los aparatos siniestrados se realiza por dos razones principales. En los casos de accidente, para conocer la situación y el origen de posibles fallos estructurales y buscar remedios que puedan implementarse en el resto de aviones de la serie y en futuros diseños. En el caso de accidentes causados por atentados, para averiguar la naturaleza, componentes y potencia de los artefactos utilizados e implementar medidas de protección e igualmente mejorar el diseño de futuros aparatos que puedan resistir mejor posibles futuros atentados. Casi nada de esto serviría en caso de los trenes, puesto que por ahora es difícil que los trenes vuelen.
El segundo tema es el de los jueces "peculiares".
Hace ya tiempo en una conversación con un amigo juez comentamos el tema, y me explicó que aunque la mayoría del estamento se abstrae en sus decisiones de sus preferencias políticas, es una realidad que una gran mayoría de la judicatura se encuentra dentro de un abanico que va desde la derecha más o menos centrada hasta la más extrema, con una mayoría esencialmente muy conservadora y con muchos casos rayanos en el fascismo puro y duro, siendo una minoría muy minoritaria la proporción que se inclina hacia posiciones desde el centro a la izquierda, con un ínfimo porcentaje de extremistas de izquierda. Las posiciones ideológicas de los jueces son pues, poco representativas de las posiciones del conjunto de la sociedad. Mi amigo achacaba esta situación en buena parte a la propia naturaleza del trabajo judicial, y a la propia extracción familiar de una gran mayoría de los componentes de la carrera judicial. Coro Cillán reúne casi todos los defectos de un mal juez, tanto por ser una persona muy ideologizada e incapaz de separar sus preferencias de sus decisiones, a lo que acompaña una falta de capacidad más que notoria. Es un caso claro en el que en CGPJ debería tomar medidas, pero la propia composición mayoritariamente conservadora del Consejo unida al fuerte corporativismo existente hace difícil que se haga algo.
El primero es el tema de las "reconstrucciones".
En los casos de accidentes aéreos, incluidos los causados por atentados, la reconstrucción (dentro de lo que cabe) de los aparatos siniestrados se realiza por dos razones principales. En los casos de accidente, para conocer la situación y el origen de posibles fallos estructurales y buscar remedios que puedan implementarse en el resto de aviones de la serie y en futuros diseños. En el caso de accidentes causados por atentados, para averiguar la naturaleza, componentes y potencia de los artefactos utilizados e implementar medidas de protección e igualmente mejorar el diseño de futuros aparatos que puedan resistir mejor posibles futuros atentados. Casi nada de esto serviría en caso de los trenes, puesto que por ahora es difícil que los trenes vuelen.
El segundo tema es el de los jueces "peculiares".
Hace ya tiempo en una conversación con un amigo juez comentamos el tema, y me explicó que aunque la mayoría del estamento se abstrae en sus decisiones de sus preferencias políticas, es una realidad que una gran mayoría de la judicatura se encuentra dentro de un abanico que va desde la derecha más o menos centrada hasta la más extrema, con una mayoría esencialmente muy conservadora y con muchos casos rayanos en el fascismo puro y duro, siendo una minoría muy minoritaria la proporción que se inclina hacia posiciones desde el centro a la izquierda, con un ínfimo porcentaje de extremistas de izquierda. Las posiciones ideológicas de los jueces son pues, poco representativas de las posiciones del conjunto de la sociedad. Mi amigo achacaba esta situación en buena parte a la propia naturaleza del trabajo judicial, y a la propia extracción familiar de una gran mayoría de los componentes de la carrera judicial. Coro Cillán reúne casi todos los defectos de un mal juez, tanto por ser una persona muy ideologizada e incapaz de separar sus preferencias de sus decisiones, a lo que acompaña una falta de capacidad más que notoria. Es un caso claro en el que en CGPJ debería tomar medidas, pero la propia composición mayoritariamente conservadora del Consejo unida al fuerte corporativismo existente hace difícil que se haga algo.
