No seas equidistaní, Moreno. No es la primera vez (ni la quincuagésima) que se les incauta porno a los yijadistas vivos y muertos. Al Qa'ida en Irak incluso grababa sus propias películas porno, además de sus excelsas producciones donde degollaban a personas y animales. El emir de Ansar al Sunna tenía una colección de vídeos de pederastas.
El porno tiene dos utilidades. La primera es obvia, y no se distingue en nada del uso que cualquier occidental hace del porno. Pero la segunda se deriva digamos del oficio de yijadista: sirve para animar a los candidatos al martirio (suicidio), gente culturalmente MUY reprimida a la que se le anticipan los placeres del Paraíso. Eso es lo que te espera ya mismo si aprietas el botón, se les dice, y se ponen ciegos. Es un engaño más, nada especial. Anteayer mismo se hizo público que hace una semana los talibanes habían enviado a unos niños en plan suicidas, con el cinturón de explosivos habitual. Al llegar a sus objetivos se deshicieron como un flan y fueron detenidos. Una de las niñas, de solo 9 años, explicó que el mulá les había dicho que los que estaban alrededor suyo morirían, saltarían en pedazos, pero que ellos seguirían vivos. Un engaño a la medida de una mente infantil.
El porno tiene dos utilidades. La primera es obvia, y no se distingue en nada del uso que cualquier occidental hace del porno. Pero la segunda se deriva digamos del oficio de yijadista: sirve para animar a los candidatos al martirio (suicidio), gente culturalmente MUY reprimida a la que se le anticipan los placeres del Paraíso. Eso es lo que te espera ya mismo si aprietas el botón, se les dice, y se ponen ciegos. Es un engaño más, nada especial. Anteayer mismo se hizo público que hace una semana los talibanes habían enviado a unos niños en plan suicidas, con el cinturón de explosivos habitual. Al llegar a sus objetivos se deshicieron como un flan y fueron detenidos. Una de las niñas, de solo 9 años, explicó que el mulá les había dicho que los que estaban alrededor suyo morirían, saltarían en pedazos, pero que ellos seguirían vivos. Un engaño a la medida de una mente infantil.
