16-06-2011, 23:00:04
Lo que sorprende no es que un señor confundido (quiero creer) por el tratamiento que dan principalmente El Mundo, es.radio o Libertad Digital a todo lo relacionado con el 11-M y en especial a la querella contra Sánchez Manzano, crea que realmente se esté investigando a Sánchez Manzano por la desaparición 90 toneladas de tren.
Si este señor sinceramente cree eso, que se busca el paradero de los trenes de cuya desaparición se culpa a Sánchez Manzano, y recuerde que vio pasar un tren en un camión, y que incluso, dado su conocimiento profesional, intuya el destino de la prueba que se está buscando, en absoluto debiera haberse mostrado perplejo por la pregunta de la defensa de Sánchez Manzano, del todo procedente.
Y es procedente porque si la jueza,y esto si es sorprendente, ha considerado oportuno llamar a declarar a A.M.C a pesar de que previamente había expuesto por escrito el sentido de su declaración, y era por tanto conocida su nula aportación a lo que realmente se está instruyendo, como lacónicamente concluye Marraco, habría que plantearse si la señora Cillán, la del betadyne, no tiene la misma idea preconcebida (y contaminada por los mismo medios) que el testigo: que Sánchez Manzano ordenó la desaparición de los trenes, y vete a saber si ese trabajo tan delicado no lo hizo él mismo. Así que es totalmente procedente y coherente la inteligente pregunta de la defensa al testigo, porque visto lo visto se puede esperar cualquier cosa, hasta que se ordene una nueva pericial de explosivos.
Si este señor sinceramente cree eso, que se busca el paradero de los trenes de cuya desaparición se culpa a Sánchez Manzano, y recuerde que vio pasar un tren en un camión, y que incluso, dado su conocimiento profesional, intuya el destino de la prueba que se está buscando, en absoluto debiera haberse mostrado perplejo por la pregunta de la defensa de Sánchez Manzano, del todo procedente.
Y es procedente porque si la jueza,y esto si es sorprendente, ha considerado oportuno llamar a declarar a A.M.C a pesar de que previamente había expuesto por escrito el sentido de su declaración, y era por tanto conocida su nula aportación a lo que realmente se está instruyendo, como lacónicamente concluye Marraco, habría que plantearse si la señora Cillán, la del betadyne, no tiene la misma idea preconcebida (y contaminada por los mismo medios) que el testigo: que Sánchez Manzano ordenó la desaparición de los trenes, y vete a saber si ese trabajo tan delicado no lo hizo él mismo. Así que es totalmente procedente y coherente la inteligente pregunta de la defensa al testigo, porque visto lo visto se puede esperar cualquier cosa, hasta que se ordene una nueva pericial de explosivos.
