22-06-2011, 19:52:31
Y respecto al “experto de “El Mundo”…
Resulta lamentable que todo un catedrático venda su prestigio de esta manera.
Pero ¿este tío se ha leído el artículo? No tiene por menos de reconocer que el estudio de investigación está bien diseñado y, si los resultados son los que se informan, la conclusión es aplastante: las bolsas de poliuretano permiten el paso de moléculas volátiles.
De manera que, para obedecer las instrucciones de sus amos (quienes le pagan un abultado sobresueldo por sus colaboraciones en el periódico) de poner verde el artículo sólo tiene dos opciones:
La primera, obvia, es declarar que todo puede ser una mentira. Pero eso resultaría, en el mundo académico, todo un escándalo, y tendría que aportar pruebas. No sólo no las tiene –porque no las hay- sino que ni siquiera su titulación le permite, a la luz del artículo de Saiz et al. “sospechar juego sucio”. Ruiz es catedrático de Física, no de Química o de Medicina Legal, y sus desventurados artículos en “El Mundo” no deben haber aportado mucho lustre a su currículo entre los científicos. Más bien parece que “El Mundo”, incapaz de convencer –comprar- a un catedrático prestigioso de Química, lo usa para desprestigiar todos aquellos artículos que huelen a ciencia.
Su artículo de hoy es lamentable. Pero lamentable, de verdad, para un catedrático de ciencias.
Ya habéis machacado muchos de sus argumentos, así que no insistiré en ellos ahora. Fundamentalmente, el artículo no pretende demostrar –como pretende Ruiz- que las muestras se contaminaron, sino que SE PUDIERON CONTAMINAR- Y eso, como dice Hermanita, se demuestra en el artículo. Punto final. Y el que no se lo crea, demuéstrelo con el método científico, no con “Patatynes” y similares.
Dichos esto, hay unas cantas cosas que me han llamado la atención en el artículo, que gracias a Rasmo he podido leer, y comentaré en un artículo que someteré a vuestra opinión.
En general, es un artículo bien hecho, bien realizado, y que demuestra lo que puede demostrar, sin más. Por eso ha sido publicado en un lugar de prestigio, con revisores de primera y eso.
Para abrir boca: lo más llamativo, que ya sabemos gracias a Rasmo, es que las muestras de MAXAM tenían una pequeña cantidad de DNT ANTES del análisis. Y, también, que el artículo se apoya en varias referencias; referencias internacionales (¿qué pasa, También los domina Rubalcaba?). Y que, activamente, se demuestra la afinidad de las dinamitas por las sustancias volátiles (que ya defendió la Guardia Civil en el juicio) frente a la delirante teoría ( Iglesias ¿quién, si no?) de que la presión vapor es la única variable que hay que tomar en cuenta para considerar si puede, o no, haber depósito de sustancias volátiles en superficies absorbentes.
Así que, posponiendo lo dicho para un cercano futuro, comentar la pazguatez del asunto virus de la gripe y el ascensor.
Vamos a ver; yo entiendo que se den ejemplos para explicar las cosas a la gente; yo mismo, quizás, me paso al usar los ejemplos.
Pero, claro, una cosa es ésa y otra utilizar una clara mentira para explicar a la gente –deseosa de ser engañada, supongo- una trola como la sala de estar de Godzilla.
Como hemos dicho, el estudio NO pretende demostrar que se produjo contaminación. Simplemente, pretende demostrar que las bolsas son porosas y, por lo tanto, la contaminación que se puede producir puede alterar los resultados de los análisis.
Ruiz se sale por la tangente, poniendo un estúpido ejemplo de virus y ascensores para argumentar que las condiciones no son las mismas del almacenamiento: según él, el almacenamiento en las bolsas de poliuretano y frascos de cristal puede dar lugar a una concentración excesiva en los frascos, no alcanzable en “un sistema abierto”, como según él ocurrió en las muestras del 11-M.
Ya se le ha contestado: en el 11-M NO se utilizó un “sistema abierto”, y gran parte de las patrañas de pedro Jota e Iglesias se basaron, precisamente, en que el sistema estaba cerrado a las fugas: ¿Cómo saber, señor Ruiz, si esa concentración del 11-M es superior a la que usted cita como “billones [españoles] de moléculas”. ¿Cómo es capaz, ya que le preocupa tanto la diferencia de condiciones, de pasar por alto que la muestra del trabajo estuvo unas semanas, y las del 11-M tres años? ¿Por qué no cuenta eso? E, insisto, no se trata de saber si en el 11-M se produjo contaminación, sino si SE PUDO PRODUCIR. Si, en condiciones normales, las bolsas son porosas… Y lo son
Volvamos ahora a los virus de la gripe. No sé si el señor Ruiz es un ignorante, o simplemente, de perdidos al río, simplifica su ejemplo tanto que la caga.
Los virus, tanto del catarro como de la gripe, son muy sensibles a las condiciones ambientales: el sol, la desecación, la temperatura, etc. Por eso, precisamente, necesitan vehiculizarse con gotitas muy finas de saliva o flema. Un esputo en el suelo deja de ser contagioso en –según el virus- relativamente poco tiempo.
Pero el DNT y la NG no son virus: no son partículas vivas. No mueren.
Por lo tanto, en su ejemplo de la habitación tan inmensamente grande, suponiendo que los virus de la gripe fueran inmortales (como lo es el DNT)… por supuesto que nos contagiaríamos a los tres años, aún en la gran habitación que usted describe. O, al menos, NO PODRÍA DEMOSTRARSE QUE NO HUBIERA CONTAGIO
Por cierto, vamos a hacer un poco de humor. A mi el principio del absurdo artículo de Ruiz me recuerda a aquel soneto de Lope de Vega: “Un soneto me manda hacer Violante, y en mi vida me he visto en tal aprieto…”
Yo me imagino a Ruiz, anteayer, así:
Un encargo me manda Pedro Jota
y en mi vida me he visto en tal apuro
si lo rechazo, no veo ni un duro;
si lo acepto, mi honor a la picota.
Yo pensé estrellarme contra un muro
con asuntos que no entiendo ni gota
y quedar ante el pueblo como idiota,
pero pronto vi un camino más seguro.
Comenzar con palabras paternales;
mezclar con diestra y preparada mano
materia de ascensores y virales.
Cosa de argumento... escaso y vano;
y al final, de pantalla de los males
Culpar de todo lo hecho… A Manzano
Resulta lamentable que todo un catedrático venda su prestigio de esta manera.
Pero ¿este tío se ha leído el artículo? No tiene por menos de reconocer que el estudio de investigación está bien diseñado y, si los resultados son los que se informan, la conclusión es aplastante: las bolsas de poliuretano permiten el paso de moléculas volátiles.
De manera que, para obedecer las instrucciones de sus amos (quienes le pagan un abultado sobresueldo por sus colaboraciones en el periódico) de poner verde el artículo sólo tiene dos opciones:
La primera, obvia, es declarar que todo puede ser una mentira. Pero eso resultaría, en el mundo académico, todo un escándalo, y tendría que aportar pruebas. No sólo no las tiene –porque no las hay- sino que ni siquiera su titulación le permite, a la luz del artículo de Saiz et al. “sospechar juego sucio”. Ruiz es catedrático de Física, no de Química o de Medicina Legal, y sus desventurados artículos en “El Mundo” no deben haber aportado mucho lustre a su currículo entre los científicos. Más bien parece que “El Mundo”, incapaz de convencer –comprar- a un catedrático prestigioso de Química, lo usa para desprestigiar todos aquellos artículos que huelen a ciencia.
Su artículo de hoy es lamentable. Pero lamentable, de verdad, para un catedrático de ciencias.
Ya habéis machacado muchos de sus argumentos, así que no insistiré en ellos ahora. Fundamentalmente, el artículo no pretende demostrar –como pretende Ruiz- que las muestras se contaminaron, sino que SE PUDIERON CONTAMINAR- Y eso, como dice Hermanita, se demuestra en el artículo. Punto final. Y el que no se lo crea, demuéstrelo con el método científico, no con “Patatynes” y similares.
Dichos esto, hay unas cantas cosas que me han llamado la atención en el artículo, que gracias a Rasmo he podido leer, y comentaré en un artículo que someteré a vuestra opinión.
En general, es un artículo bien hecho, bien realizado, y que demuestra lo que puede demostrar, sin más. Por eso ha sido publicado en un lugar de prestigio, con revisores de primera y eso.
Para abrir boca: lo más llamativo, que ya sabemos gracias a Rasmo, es que las muestras de MAXAM tenían una pequeña cantidad de DNT ANTES del análisis. Y, también, que el artículo se apoya en varias referencias; referencias internacionales (¿qué pasa, También los domina Rubalcaba?). Y que, activamente, se demuestra la afinidad de las dinamitas por las sustancias volátiles (que ya defendió la Guardia Civil en el juicio) frente a la delirante teoría ( Iglesias ¿quién, si no?) de que la presión vapor es la única variable que hay que tomar en cuenta para considerar si puede, o no, haber depósito de sustancias volátiles en superficies absorbentes.
Así que, posponiendo lo dicho para un cercano futuro, comentar la pazguatez del asunto virus de la gripe y el ascensor.
Vamos a ver; yo entiendo que se den ejemplos para explicar las cosas a la gente; yo mismo, quizás, me paso al usar los ejemplos.
Pero, claro, una cosa es ésa y otra utilizar una clara mentira para explicar a la gente –deseosa de ser engañada, supongo- una trola como la sala de estar de Godzilla.
Como hemos dicho, el estudio NO pretende demostrar que se produjo contaminación. Simplemente, pretende demostrar que las bolsas son porosas y, por lo tanto, la contaminación que se puede producir puede alterar los resultados de los análisis.
Ruiz se sale por la tangente, poniendo un estúpido ejemplo de virus y ascensores para argumentar que las condiciones no son las mismas del almacenamiento: según él, el almacenamiento en las bolsas de poliuretano y frascos de cristal puede dar lugar a una concentración excesiva en los frascos, no alcanzable en “un sistema abierto”, como según él ocurrió en las muestras del 11-M.
Ya se le ha contestado: en el 11-M NO se utilizó un “sistema abierto”, y gran parte de las patrañas de pedro Jota e Iglesias se basaron, precisamente, en que el sistema estaba cerrado a las fugas: ¿Cómo saber, señor Ruiz, si esa concentración del 11-M es superior a la que usted cita como “billones [españoles] de moléculas”. ¿Cómo es capaz, ya que le preocupa tanto la diferencia de condiciones, de pasar por alto que la muestra del trabajo estuvo unas semanas, y las del 11-M tres años? ¿Por qué no cuenta eso? E, insisto, no se trata de saber si en el 11-M se produjo contaminación, sino si SE PUDO PRODUCIR. Si, en condiciones normales, las bolsas son porosas… Y lo son
Volvamos ahora a los virus de la gripe. No sé si el señor Ruiz es un ignorante, o simplemente, de perdidos al río, simplifica su ejemplo tanto que la caga.
Los virus, tanto del catarro como de la gripe, son muy sensibles a las condiciones ambientales: el sol, la desecación, la temperatura, etc. Por eso, precisamente, necesitan vehiculizarse con gotitas muy finas de saliva o flema. Un esputo en el suelo deja de ser contagioso en –según el virus- relativamente poco tiempo.
Pero el DNT y la NG no son virus: no son partículas vivas. No mueren.
Por lo tanto, en su ejemplo de la habitación tan inmensamente grande, suponiendo que los virus de la gripe fueran inmortales (como lo es el DNT)… por supuesto que nos contagiaríamos a los tres años, aún en la gran habitación que usted describe. O, al menos, NO PODRÍA DEMOSTRARSE QUE NO HUBIERA CONTAGIO
Por cierto, vamos a hacer un poco de humor. A mi el principio del absurdo artículo de Ruiz me recuerda a aquel soneto de Lope de Vega: “Un soneto me manda hacer Violante, y en mi vida me he visto en tal aprieto…”
Yo me imagino a Ruiz, anteayer, así:
Un encargo me manda Pedro Jota
y en mi vida me he visto en tal apuro
si lo rechazo, no veo ni un duro;
si lo acepto, mi honor a la picota.
Yo pensé estrellarme contra un muro
con asuntos que no entiendo ni gota
y quedar ante el pueblo como idiota,
pero pronto vi un camino más seguro.
Comenzar con palabras paternales;
mezclar con diestra y preparada mano
materia de ascensores y virales.
Cosa de argumento... escaso y vano;
y al final, de pantalla de los males
Culpar de todo lo hecho… A Manzano
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
