07-07-2011, 09:14:29
Nuevo artículo de Luispi sobre la Miniserie del 11-M
Luis del Pino continúa con sus invenciones de medio pelo.
El Tribunal Supremo no dijo que no se pudiera demostrar la responsabilidad penal de cada uno de los muertos de Leganés; simplemente, por estar muertos, no se les puede atribuir dicha responsabilidad; por lo tanto, no entra en ello.
Y, por lo mismo, resulta absurdo pensar en posibles demandas judiciales de Zougham por verse relacionado con los muertos de Leganés.
Vamos a ver...
Un condenado en firme por terrorismo podrá poner las querellas que quiera, pero me imagino que tendrá NULAS POSIBILIDADES (0’00000000) de que se le haga caso en una querella interpuesta por aparecer en una serie de televisión como participante en una reunión con otros terroristas.
Porque, resulta, señor Del Pino, que la sentencia sí afirma que eran terroristas, y sí colocaron las bombas, o colaboraron en dicho acto de manera que puede ser considerada como autoría material:
Y el TS añade, en un párrafo que nos dice cómo interpretar la afirmación anterior…
¿Por qué Zougham no aparece en las reuniones?
A lo mejor porque no participó en dichas reuniones… ¿No se le ha ocurrido pensar en que ninguno de los presentes en dichas reuniones que sobrevivieron (el feliz matrimonio Trashorras, por ejemplo) cita a Zougham como participante?
A lo mejor estaba en el gimnasio, haciendo pesas… para levantar las mochilas
Quote:Manipulaciones de la serie de Telecinco (I): ¿Quién colocó las bombas?
7 de Julio de 2011 - 09:14:16 - Luis del Pino
Si en la primera parte de la serie de Telecinco (véase el hilo anterior) se mantenía un relativo respeto por el contenido de las sentencias de la Audiencia Nacional y del Tribunal Supremo, en la segunda mitad el guión se va apartando progresivamente de los hechos probados, a medida que la acción se va acercando a la fecha fatídica del 11M.
Comencemos por lo fundamental: la identidad de quienes montaron y colocaron las bombas en los trenes. En la serie, se presenta como encargados de la colocación y montaje a los siete muertos de Leganés y a otros seis sujetos que no se sabe quiénes son.
¿Fue así, según la versión oficial? Pues resulta que no. La sentencia de la Audiencia Nacional no afirma en ningún momento que ninguno de los muertos de Leganés pusiera ninguna bomba en los trenes; es decir, guarda silencio sobre este punto. El Tribunal Supremo fue aún más lejos, al establecer explícitamente que no se sabe qué participación pudiera haber tenido en el atentado cada uno de los muertos de Leganés y que no se puede asignar ninguna responsabilidad penal individual a ninguno de ellos.
Ese posicionamiento de la Audiencia Nacional y del Tribunal Supremo tiene su razón de ser, porque lo cierto es que no hay ningún testigo que sitúe a los muertos de Leganés en los trenes del 11M.
Por el contrario, la serie omite el nombre de la única persona que sí que está condenada por poner una bomba en los trenes: Jamal Zougham.
"¡Un momento!", dirá el lector. "¿La serie evita presentar como colocador de bombas al único que está condenado por colocar una bomba y presenta como colocadores, en su lugar, a los muertos de Leganés, de los que no existe ninguna evidencia judicial que diga que colocaron ninguna bomba?".
Pues sí, así es.
"¿Y, puestos a manipular, no podía la serie haber presentado como colocadores de bombas tanto a Jamal Zougham como a los muertos de Leganés?", se preguntará el lector. "¡Así, sin eliminar a Zougham de la historia, la manipulación habría sido menos evidente!".
Hubiera sido una alternativa, por supuesto. Pero lo que pasa es que, entonces, los guionistas se habrían arriesgado a las posibles consecuencias judiciales. Porque si algo ha quedado establecido claramente en las sentencias de la Audiencia Nacional y del Tribunal Supremo es que entre Jamal Zougham y los muertos de Leganés no consta el más mínimo contacto previo (ni posterior) al atentado. No ha podido acreditarse ninguna reunión entre ellos, no ha podido acreditarse ninguna llamada cruzada entre ellos y no ha podido acreditarse la presencia de Jamal Zougham en ninguna de las casas donde se supone que los muertos de Leganés estuvieron antes o después del 11-M.
Es decir, si los guionistas hubieran mencionado el nombre de Jamal Zougham, se habrían visto forzados a presentar escenas con reuniones donde aparecerían simultáneamente tanto los muertos de Leganés como Jamal Zougham: por ejemplo, la reunión en la que se preparan las bombas o la reunión en la que las cogen para ir hacia las estaciones a colocarlas. Y entonces se arriesgarían a que Jamal Zougham les pidiera cuentas, por atribuirle unos contactos con los muertos de Leganés que ni las investigaciones policiales ni las judiciales han podido acreditar.
En consecuencia, los guionistas tenían dos opciones:
1) o presentar a Jamal Zougham como colocador de bombas junto a otros doce desconocidos, y reconocer ante la opinión pública la verdad, que es que, siete años después del atentado, sólo conocemos el nombre de un único colocador de las bombas del 11M.
2) o prescindir de Jamal Zougham y atribuir la colocación de las bombas (falsamente) a los siete muertos de Leganés y a otros seis desconocidos, con lo cual se puede simular ante la opinión pública que sabemos la identidad de bastantes de los que depositaron las bombas.
Obviamente, los guionistas prefirieron la segunda opción. No sólo porque la cruda realidad (que es que la versión oficial ni siquiera identifica a quienes colocaron las bombas en los trenes) resulta demasiado dura de digerir por la opinión pública, sino también por otra razón: imagínense ustedes que los guionistas hubieran optado por la primera solución. ¿A quién presentamos entonces en la serie (además de a Zougham) montando las bombas? ¿A quién presentamos (además de a Zougham) llevándolas hasta las estaciones? ¿Cómo enlazamos esas escenas con el resto de retazos de la versión oficial: Leganés, el transporte de explosivos desde Asturias, etc?
Ése es uno de los principales problemas de la absurda versión oficial del 11-M que nos llevan intentado colar a los españoles desde hace siete años: su total desconexión. O te montas un guión en torno a Jamal Zougham, o te lo montas en torno a los muertos de Leganés. Pero la inexistencia de contactos entre el uno y los otros hace imposible crear un guión unificado.
De todos modos, con ser grave, la de la identidad de los colocadores de las bombas no es la más grave de las manipulaciones efectuadas por los guionistas de la serie. En el siguiente hilo del blog comentaré algunas otras cosas que me resultaron enormemente llamativas, por la implicaciones que tienen.
Luis del Pino continúa con sus invenciones de medio pelo.
El Tribunal Supremo no dijo que no se pudiera demostrar la responsabilidad penal de cada uno de los muertos de Leganés; simplemente, por estar muertos, no se les puede atribuir dicha responsabilidad; por lo tanto, no entra en ello.
Y, por lo mismo, resulta absurdo pensar en posibles demandas judiciales de Zougham por verse relacionado con los muertos de Leganés.
Vamos a ver...
Un condenado en firme por terrorismo podrá poner las querellas que quiera, pero me imagino que tendrá NULAS POSIBILIDADES (0’00000000) de que se le haga caso en una querella interpuesta por aparecer en una serie de televisión como participante en una reunión con otros terroristas.
Porque, resulta, señor Del Pino, que la sentencia sí afirma que eran terroristas, y sí colocaron las bombas, o colaboraron en dicho acto de manera que puede ser considerada como autoría material:
Quote:Sarhane Ben Abdelmajid Fakhet, Jamal Ahmidan, alias El Chino, Mohamed Oulad Akcha, Rachid Oulad Akcha, Abdennabi Kounjaa, Asrih Rifaat Anouar, Allekema Lamari y una octava persona que no ha sido identificada, junto con otras que se dirán, en la mañana del día 11 de marzo de 2004 colocaron, en cuatro trenes de la red de cercanías de Madrid, trece artilugios explosivos de iniciación eléctrica compuestos por dinamita plástica y detonador alimentados y temporizados por un teléfono celular o móvil.
Y el TS añade, en un párrafo que nos dice cómo interpretar la afirmación anterior…
Quote:Lo que se declara probado, por el contrario, es que una serie de personas, identificadas por sus nombres, son considerados por el Tribunal autores de esos hechos o vinculados de alguna forma a la ejecución. Aunque luego resulte que hayan fallecido en la explosión del piso de Leganés, no se vincula su condición de autores al hecho de que vivieran en tal residencia como elemento determinanteComo dijo el amigo Isócrates,
Quote: Evidentemente, lo que la sentencia indica no es que los terroristas colocasen cada uno físicamente un artefacto explosivo, sino que todos y cada uno de ellos se encuentra vinculado a la ejecución de los atentados. Que todos y cada uno de ellos podría ser considerado autor material.Tan autores materiales como Zougham; hechos apoyados por una serie de elementos probatorios como los reconocimientos, las huellas, los ADN, las declaraciones de testigos y otros condenados, etc.
¿Por qué Zougham no aparece en las reuniones?
A lo mejor porque no participó en dichas reuniones… ¿No se le ha ocurrido pensar en que ninguno de los presentes en dichas reuniones que sobrevivieron (el feliz matrimonio Trashorras, por ejemplo) cita a Zougham como participante?
A lo mejor estaba en el gimnasio, haciendo pesas… para levantar las mochilas
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
