22-10-2011, 20:20:02
larean Wrote:Pues no. El País, en particular, crucificó a Del Olmo. Otra cosa es que hay una clara amenaza de muerte, pero no sé cómo haya valorado eso Del Olmo.
Eso es; el comentario de Quetza, y el mío, se refieren al significado de la palabra "zorra", que ha sido vergonzosamente malinterpretado por casi todos los medios de comunicación.
En cuanto a las amenazas -que lo son- si algo aprendí durante estos años en el Foro del 11-M sobre las amenazas es que SIEMPRE deben interpretarse en el contexto, con especial valoración de la verdadera intención de llevarla a cabo y de la posibilidad y si se han iniciado medidas para cumplirla.
Ejemplos claros, que yo creo que cualquiera entenderá: casi todos los días, cuando veo un partido de fútbol en el bar uno u otro de los parroquianos suelta un "¡A ese árbitro habría que matarlo!" o "¡Si le cojo, le doy una paliza quepaqué!"
Eso por lo que respecta a la intencionalidad; en cuanto a la oportunidad, imaginemos que un preso, condenado a cadena perpetua, dice: "¡Cuando salga, me cargo al juez que me enchironó!" Tampoco deberán tomarse estas amenazas muy en serio, o al menos no tanto como las de un tío que, estando libre, ha realizado un seguimiento, o ha metido una amenaza escrita en el buzón...
En mi opinión, nos faltan datos para opinar sobre las amenazas, y nos sobra contexto sociológico.
Nos faltan muchos datos sobre la amenaza que no conocemos y sí, en cambio la terna de jueces (recordemos que la decisión la toman tres jueces, no sólo Del Olmo). Por ejemplo ¿por qué la amenaza se la dice al hijo, y no a la esposa? ¿hubo alguna amenaza de la esposa anterior, por ejemplo "le saco los ojos si se atreve a hacer algo contra mis hijos"?
Y nos sobra contexto poprque todo este debate está tremendamente viciado por el debate de la violencia machista, lo que hace que cada español, aparte de ser presidente de gobierno y seleccionador nacional, es también juez.
Para bien o para mal, el lenguaje español es vehemente y lleno de insultos, amenazas, descalificaciones, etc. Prácticamente no hay día en el patio de recreo, en los servicios de urgencias, en los campos de fútbol, y por supuesto en cuanto hay una colisión de vehículos, pisotón en el autoús, o similar, donde no se insulte y se amenace.
Tradicionalmente, amenazas "te voy a volver la cara del revés"; "sujetadme que le mato", "vete de aquí antes de que te parta la cara" han formado parte de nuestras discusiones, para bochorno nuestro, y nunca se judicializaban.
Desgraciadamente, un grupo de personas, especialmente violentos, llevan sus amenazas a objeto, y desde hace unos años sus tropelías han saltado de tal manera a los periódicos que da la impresión de que son la inmensa mayoría de los maridos/parejas/novios del país cuando es obvio que no es así.
¿Debemos tratar todas las amenazas como si fueran susceptiles de llevarse a las últimas consecuencias?
Hombre, pues yo creo que no; y, desde luego que no si no conocemos toda la información; y ahí entran los jueces, que son quienes tienen toda la capacidad de juicio para discernir si nos encontramos ante un violento o ante un simple cabreado.
Me parece, además, que los medios de comunicación están jugando en un terreno muy peligroso, en esto de la Violencia de Género; y es, como antaño Pedro Jota con los peónidos, descalificar al juez a priori, incluso antes de conocerse la sentencia, y lanzar a la opinión pública por el camino de que todo marido o novio que insulte o amenace a su pareja (aunque sea una amenaza sin verdadera intención de ser llevada a cabo; aunque haya habido insultos o amenazas recíprocas; aunque sea sólo un momento de obcecación) debe ser tratado como un asesino en potencia.
Y digo que es un terreno MUY peligroso porque esas manipulaciones de la opinión pública pueden ser lanzadas luego contra otros chivos expiatorios, como los progroms de los judíos ante las pestes.
Se me ocurre pensar, por ejemplo, que gran parte de la opinión pública piensa que los gitanos son un pueblo rencoroso, vengativo, y que si te amenazan o te maldicen ya te puedes ir escondiendo. ¿Ven por dónde voy? ¿Qué impide en unos años volver a aplicar una especie de "Ley de Peligrosidad Social"?
Mismo peligro con la delincuencia y los inmigrantes. Las cárceles están llenas de inmigrantes, y ya le puedes decir a Juan Pérez medio millón de veces que no delinquen por ser moros, sino por ser pobres, que llegará un líder de un partido xenófobo y se ganará medio Parlamento con una consigna "el de fuera, a su casa"
Me he enrollado mucho, pero creo que véis por dónde voy: si "El País", "ABC", etc, los periódicos que deberían llamar a la prudencia y a no emitir juicios sin conocimiento, y deberían explicar que la Justicia NO es cosa de votos y democracia, sino de quién lleva la razón; si esos medios, decía, empiezan a transmitir la sensación de que los jueces juzgan como les sale del birrete, y que cualquier pelanas lo haría mejor que Del Olmo, o que la Justicia es una cosa de votos, donde vale lo mismo el voto de un juez que el de un peón caminero... aviados vamos.
Falta mucha cultura democrática en España, y ya es desgracia que sea la propia Prensa quien menos la enseñe, quien prefiera vender más ejemplares a explicar a la gente que la Democracia NO es el gobierno de la mayoría, sino el Respeto a la opinión de la minoría, y que se puede llevar la razón aunque seas uno frente a millones con una opinión distinta
Y es que ése, además, es un problema que tiene Internet: que permite opinar a todo el mundo sobre todo; y, en cosas tan específicas como la interpretación de una Sentencia la gente le da el mismo crédito a un abogado que a alguien que sólo lee el envoltorio del papel higiénico.
Y es que, como dice una amiga: "En Internet un tonto hace un botijo; y los hay que tienen alfarería propia"
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
