23-12-2011, 17:41:27
¡Hum! ¡Qué sospechoso es esto...!
Recuerdan que "El Mundo" descubre las "falsas víctimas", "falsos acompañantes", etc, por las contradicciones en la declaración.
Ya Manel descubrió que el hermanastro de Zougham podría ser un "falso hermanastro" por su rectificación durante el juicio de su primra declaración...
Pues ahora, con las gafas de investigar, hemos descubierto que, hablando de C-65 y la persona que, supuestamente le acompañó (y que no era J-70)
EDITORIAL:
ARTÍCULO DE FONDO
CALLA... ¿Y SI TENEMOS UN "FALSO CASIMIRO"?
Recuerdan que "El Mundo" descubre las "falsas víctimas", "falsos acompañantes", etc, por las contradicciones en la declaración.
Ya Manel descubrió que el hermanastro de Zougham podría ser un "falso hermanastro" por su rectificación durante el juicio de su primra declaración...
Pues ahora, con las gafas de investigar, hemos descubierto que, hablando de C-65 y la persona que, supuestamente le acompañó (y que no era J-70)
EDITORIAL:
Quote: Esta persona engañó a la Policía, inventó hechos y cambió de versión para tratar de dar mayor verosimilitud a sus declaraciones. Primero aseguró en el consulado de Rumanía que iba en el vagón con una compatriota distinta a la que 10 meses después dijo que le acompañaba. Aquella falsa acompañante también aseguró haber reconocido a Zougam, pero la Policía no la creyó.
ARTÍCULO DE FONDO
Quote:Aunque no consta en el sumario, la primera vez que C-65 acudió a declarar fue en el consulado de Rumanía en Madrid, el día 1 de abril de 2004, según confirmaron fuentes de la investigación a EL MUNDO. Lo hizo acompañada por otra mujer, también de nacionalidad rumana.
[…]
Pues bien, en ningún sitio figura que esa segunda testigo, que no es la misma que luego compareció en el juicio, declarase ante la Policía, ni ante el juez. Sencillamente, se esfumó. Todo hace pensar que se trata de una falsa víctima que se apuntó a ratificar el testimonio de C-65 para lograr la indemnización y la regularización de su situación.
CALLA... ¿Y SI TENEMOS UN "FALSO CASIMIRO"?
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
