23-01-2012, 09:21:43
Lo que no se puede decir, como dice el encabezado del artículo de El País, es que Coro-Cillán instruye la reapertura del caso del 11-M, porque es absolutamente falso. A efectos jurisdiccionales en lo que respecta a la reapertura del 11-M tiene el mismo valor lo que está haciendo la Coro en su juzgado de instrucción, como las himbestijaciones de El Mundo, es decir, NADA, NULO VALOR. Incluso, en el improbable caso de que durante los próximos siglos se juzgase a SM y se le condenase por destrucción de pruebas, esa sentencia no tendría por qué conllevar la reapertura del caso del 11-M.
Precisamente mañana se inicia el juicio contra Garzón en el que se le acusa de prevaricación por investigar los crímenes del franquismo, no siendo competente para ello. Pues, por esa regla de tres, mas claros son los indicios de prevaricación de la Coro-Cillán, que está investigando hechos (terrorismo) que escapan a su competencia (debería ser la Audiencia Nacional) y que además están ya juzgados. Para que exista el delito de prevaricación, el acusado (juez o jueza, en este caso) ha de ser consciente de que está actuando en contra de la legalidad (o algo así; lo siento, no soy experto en derecho). Lo difícil para condenar es demostrar esa consciencia. Pues bien, yo estoy casi convencido de que Coro-Cillán es plenamente consciente de que su actuación en la querella contra SM está sobrepasando los límites de su competencia, en lugar de ceñirse extrictamente al objeto de la querella.
Por eso me molestó la forma en que se redactó el artículo. Me imagino a Pedro Jota descojonándose al leer el artículo de El País. Ni ellos en El Mundo se habían atrevido a tanto: dar por reabierto el caso del 11-M. De la Gaceta es esperable que siempre que se refieren a la Coro, digan "la Juez del 11-M", ya que la manipulación va en los genes del panfleto. Pero lo que no se podía imaginar Pedrojota es que su principal rival mediático, el diario de mayor tirada de España, soltase esa frase. Todavía le debe estar doliendo el estómago de las carcajadas que soltó.
Hasta la propia Coro seguro que se ha sentido halagada cuando El País la ha ascendido a instructora de la reapertura del caso de terrorismo mas importante ocurrido en Europa. Hasta se le habrá olvidado que en el artículo insinuaban ciertas relaciones suyas con el alcohol, e incluso no habrá tenido en cuenta la foto que han elegido para ilustrar el artículo, en donde no aparece muy agraciada.
Precisamente mañana se inicia el juicio contra Garzón en el que se le acusa de prevaricación por investigar los crímenes del franquismo, no siendo competente para ello. Pues, por esa regla de tres, mas claros son los indicios de prevaricación de la Coro-Cillán, que está investigando hechos (terrorismo) que escapan a su competencia (debería ser la Audiencia Nacional) y que además están ya juzgados. Para que exista el delito de prevaricación, el acusado (juez o jueza, en este caso) ha de ser consciente de que está actuando en contra de la legalidad (o algo así; lo siento, no soy experto en derecho). Lo difícil para condenar es demostrar esa consciencia. Pues bien, yo estoy casi convencido de que Coro-Cillán es plenamente consciente de que su actuación en la querella contra SM está sobrepasando los límites de su competencia, en lugar de ceñirse extrictamente al objeto de la querella.
Por eso me molestó la forma en que se redactó el artículo. Me imagino a Pedro Jota descojonándose al leer el artículo de El País. Ni ellos en El Mundo se habían atrevido a tanto: dar por reabierto el caso del 11-M. De la Gaceta es esperable que siempre que se refieren a la Coro, digan "la Juez del 11-M", ya que la manipulación va en los genes del panfleto. Pero lo que no se podía imaginar Pedrojota es que su principal rival mediático, el diario de mayor tirada de España, soltase esa frase. Todavía le debe estar doliendo el estómago de las carcajadas que soltó.
Hasta la propia Coro seguro que se ha sentido halagada cuando El País la ha ascendido a instructora de la reapertura del caso de terrorismo mas importante ocurrido en Europa. Hasta se le habrá olvidado que en el artículo insinuaban ciertas relaciones suyas con el alcohol, e incluso no habrá tenido en cuenta la foto que han elegido para ilustrar el artículo, en donde no aparece muy agraciada.
