07-02-2012, 07:17:16
Federico, como siempre genial, en LD remata el delirio con una frase digna de ser elevada a la categoría de paradigma conspi:
Y el panorama es tan ridículo que Groucho Marx lo hubiera descartado por justamente, ridículo. Con el relato sugerido por Fede podemos deducir que ocurrió lo siguiente:
Corsini tiene entre las manos una cantidad de vagones averiados que valen cientos de miles de euros, millones quiza, y la necesidad de restablecer el servicio de forma urgente. Es gerente de RENFE pero no sabe que hacer así que se sienta a esperar a que alguien le diga algo. Entra un subordinado y le dice que llamó un policia instandolo a destruir los vagones y a hacerlo rápido. Entonces Corsini ve la luz, se levanta lentamente y llama por teléfono y da la orden: desguacen los trenes menos el vagón que se puede reparar y guarden el vagon de al lado del que explotó. No sabe porque no obedeció casi ciegamente la orden del desconocido con el que no habló. Como gerente de RENFE sabe que lo mejor es, siempre que hay una disyuntiva, hacer lo que un desconocido le sugiere a traves de un subordinado. Por un momento le tiembla la mano y piensa consultar con el departamento técnico de RENFE. Lo descarta, el desconocido dijo ser policía.
Fede, en L Wrote:Y tras el naufragio judicial y político, el cívico: ¿esto es todo lo que tenía que decir Corsini? ¿Quiere hacernos creer que no sabe qué policía llamó a su subordinado para destruir los trenes? Otro que nos toma por imbéciles.
Y el panorama es tan ridículo que Groucho Marx lo hubiera descartado por justamente, ridículo. Con el relato sugerido por Fede podemos deducir que ocurrió lo siguiente:
Corsini tiene entre las manos una cantidad de vagones averiados que valen cientos de miles de euros, millones quiza, y la necesidad de restablecer el servicio de forma urgente. Es gerente de RENFE pero no sabe que hacer así que se sienta a esperar a que alguien le diga algo. Entra un subordinado y le dice que llamó un policia instandolo a destruir los vagones y a hacerlo rápido. Entonces Corsini ve la luz, se levanta lentamente y llama por teléfono y da la orden: desguacen los trenes menos el vagón que se puede reparar y guarden el vagon de al lado del que explotó. No sabe porque no obedeció casi ciegamente la orden del desconocido con el que no habló. Como gerente de RENFE sabe que lo mejor es, siempre que hay una disyuntiva, hacer lo que un desconocido le sugiere a traves de un subordinado. Por un momento le tiembla la mano y piensa consultar con el departamento técnico de RENFE. Lo descarta, el desconocido dijo ser policía.
